El cupo para viviendas en barrios que construya el IPV no son un beneficio nuevo para los docentes mendocinos, aunque el Gobierno pretenda que se vea como una propuesta que salda históricos reclamos del sector en cuanto a las falencias habitacionales. Por el contrario, ya forma parte de los programas de adjudicación del organismo provincial desde 2005 por lo que el SUTE habría aceptado una propuesta que, en rigor, ya es un derecho otorgado.
En el plenario realizado el viernes pasado, el gremio de los trabajadores de la educación aprobó la oferta realizada por el Gobierno en la negociación paritaria. Se trataba de un paquete que incluía varios beneficios para maestros y celadores y que había sido lanzada por el Ejecutivo como un ultimátum.
Si bien desde lo estrictamente salarial las autoridades del gremio adujeron que el incremento era insuficiente, uno de los componentes que terminó seduciendo a los maestros consistió en haber logrado un cupo de 5 por ciento en los barrios que construya el Estado provincial a través de las operatorias de la entidad que actualmente dirige Carmelo Simó. Hoy, el gremio cambió de opinión al respecto (Ver nota aparte).
Esto fue presentado por el SUTE como una conquista de los trabajadores, pero el beneficio no es nada nuevo. Ya desde 2005 existe una resolución en el Instituto Provincial de la Vivienda por el que se destina ese mismo porcentaje de casas para ser destinadas al sector docente de Mendoza, a través de una cooperativa formada por maestros.
Una conquista docente
Esto fue debidamente aclarado en el mismo plenario por miembros de la Cooperativa Casas del Sol, que funciona desde hace casi cuatro años y que cuenta en la actualidad con más de 100 asociados, la mayoría de ellos maestros que se agruparon por carecer de vivienda propia y que se cansaron de golpear en innumerables despachos sin que les prestaran la debida atención a sus necesidades habitacionales.
Según contó Viviana Cáceres, presidenta de la cooperativa y también maestra, luego de que le enviaran una carta a la ministra de Desarrollo Social de la Nación, Alicia Kirchner, sus reclamos fueron escuchados por el entonces presidente del IPV, Raúl Cicero, en la gestión de Julio Cobos.
De esta manera, por sugerencia de técnicos del organismo provincial, un grupo de alrededor 50 maestros se agrupó como entidad civil y formó un consejo directivo actualmente ocupado por diez personas.
"Ese 5 por ciento fue un logro de la cooperativa, ya que antes no teníamos cupo en ningún lado", explicó Viviana.
"La propuesta del Gobierno es una mentira"
Según cuenta la titular de Casas del Sol, el 16 de agosto de 2005 Cicero firmó la resolución 1266 otorgando el mencionado cupo a la cooperativa.
Por este convenio, Casas del Sol tiene que conseguir los terrenos y el Estado se encarga de la construcción de casas que miden casi 70 metros2. La adjudicación que lleva a cabo la cooperativa se realiza siguiendo los criterios de selección del IPV.
"Otra iniciativa que logramos establecer es que la cuota que se devuelve al IPV, se descuenta por el bono de sueldo", explicó Viviana, que es sostén de hogar y ya le han adjudico su vivienda en setiembre de 2008. Esto, en alusión a que la devolución de los créditos otorgados es históricamente baja en el organismo provincial.
Por eso, "la propuesta del gobierno que aceptó el Sute es una mentira, porque este beneficio ya estaba adjudicado por el IPV", lanzaron allegados a la cooperativa.
Críticas a la dirigencia gremial
Los docentes que integran la cooperativa también fueron particularmente duros en cuanto a la cúpula del SUTE.
"Desde el gremio también nos cerraron las puertas, porque en aquel momento nos dijeron que las viviendas no eran una necesidad de los maestros y que el sindicato no lo tomaba como una prioridad", criticaron.
"Pero esta fue una lucha de los docentes y sin recursos, y ahora la cooperativa tiene 121 asociados, se han entregado 27 casas y faltan entregar otras 66", apuntó Viviana.
La única diferencia entre la propuesta que ha lanzado el Gobierno y la que originó la Cooperativa Casas del Sol es que ahora el SUTE entrará a tallar en los planes de vivienda, según indicaron hace días atrás los miembros paritarios que participaron en la negociación con la DGE.
De allí que los detractores señalan que se ha avalado un acuerdo con el Gobierno haciendo hincapié en la importancia de haber logrado cupos para viviendas construidas por el IPV, cuando esto ya era un derecho logrado por los maestros, mientras que la discusión por lo salarial era desplazada del centro de la escena por la negativa del Ejecutivo de otorgar un aumento acorde a las necesidades del sector.