Los fantasmas de los paros generales

La presidencia de Alfonsín se caracterizó por un enfrentamiento abierto con la Confederación General del Trabajo, que realizó 13 paros generales durante su gestión, con Saúl Ubaldini como referente sindical.

El ex presidente Raúl Alfonsín afrontó a lo largo de su gobierno una fuerte lucha con los sectores sindicales, que se oponían a su política económica e implementaron 13 paros nacionales durante su mandato, encabezados por el entonces titular de la CGT, Saúl Ubaldini.

Las 13 huelgas que Ubaldini realizó contra el Gobierno radical, avaladas por el peronismo de la época, tuvieron como objetivo conseguir que se pusieran en marcha los 26 puntos que contenía un documento alternativo al Plan Austral de Alfonsín, que había diseñado su ex ministro de Economía Juan Sourrouille.

"Si Alfonsín no le da al pueblo lo que legítimamente le corresponde, los trabajadores saldremos a la calle y paralizaremos el país cuantas veces sean necesarias", había subrayado Ubaldini, luego de que el ex mandatario afirmara que no habría huelgas sindicales en la Argentina.

Entre los cruces que mantuvieron, Alfonsín catalogó a Ubaldini de "mantequita y llorón", a lo que el sindicalista respondió: "Llorar es un sentimiento, mentir es un pecado".

El sindicalismo también se opuso al intento del radicalismo de reformar la normativa laboral a través de la Ley Mucci, que pretendía incluir en la conducción de los gremios a las minorías que no estaban representadas hasta el momento.

En febrero de 1984, la CGT convocó a una movilización a la Plaza del Congreso para repudiar esa iniciativa, que finalmente fracasó y terminó por fortalecer aún más la figura de Ubaldini, quien luego convocaría a los 13 paros generales contra el gobierno alfonsinista.