Los K buscan sacarle poder a Clarín y limitar el fútbol codificado

El proyecto de ley de radiodifusión que se presentará esta semana levantó polémica entre el Gobierno y el Grupo Clarín. Buscaría limitar las licencias para evitar la concentración de medios y declararía la transmisión del fútbol como bien público.

Antes del Congreso, habrá un fuerte debate.
Antes del Congreso, habrá un fuerte debate.

Cuando aún resuenan los ecos del inesperado anuncio de adelantamiento de las elecciones, la presidenta Cristina Kirchner presentará formalmente el miércoles próximo el proyecto para una nueva ley de Radiodifusión, llamado a ser centro de un fuerte debate social y parlamentario.

El anuncio se hará en el Teatro Argentino de La Plata, donde se conocerán aspectos de una iniciativa guardada aún bajo siete llaves y de la que sólo han trascendidos aspectos parciales.

El misterio alcanza incluso a los principales referentes legislativos del kirchnerismo, quienes admitieron que todavía no han tenido acceso al proyecto, razón por la cual prefieren no pronunciarse públicamente sobre el tema, "para no meter la pata", como reconoció por lo bajo uno de ellos.

Democratizar las licencias

De todos modos, se supo que uno de los principales objetivos de del proyecto será "democratizar" el otorgamiento de licencias, para evitar la concentración de medios en pocas manos, una decisión que parece apuntar en primer lugar al Grupo Clarín, al cual Néstor Kirchner viene fustigando desde el conflicto con el agro.

El proyecto también establecería un nuevo criterio para el denominado Triple Play, por el cual a través de un único proveedor se brindará servicio de internet, televisión por cable y telefonía básica, facilitando el ingreso de las telefónicas (Telefónica y Telecom) en este negocio.

Uno de los legisladores kirchneristas de más peso admitió a la agencia Noticias Argentinas que este es un tema polémico, y que el texto de la iniciativa podría ser negociado con algunos aliados parlamentarios del oficialismo, para asegurar la aprobación en ambos recintos.

"No queremos una nueva Resolución 125", indicó en referencia al fracaso del proyecto de retenciones móviles.

Por este motivo,  las cuestiones más ríspidas podrían no estar totalmente determinadas por la ley, sino que serían fijadas por la reglamentación posterior, a cargo del Poder Ejecutivo.

Una cuestión que contendrá la nueva ley es la reducción de la cantidad de licencias de medios de difusión que puede tener una empresa: de las actuales 24 podría pasar a 12, aunque este número podrá variar en el debate de la norma.

También se ampliará la cantidad de licencias reservadas para entidades sin fines de lucro, como organizaciones sociales y universidades, entre otras.

Uno de los temas a resolver respecto de la apertura del negocio de las comunicaciones a empresas como las telefónicas tiene que ver con la ley denominada de bienes culturales, sancionada a principios del gobierno de Néstor Kirchner, que apuntó a preservar los medios de comunicación para empresas de capital argentino.

Sobre este tema, en los despachos del Congreso se señalaba que los grupos extranjeros pueden armar "ingenierías" societarias con socios locales, para evitar esa limitación

¿El fútbol dejará de ser codificado?

Asimismo, en el Parlamento el oficialismo tiene a consideración un proyecto para declarar de interés público la transmisión de fútbol codificado, un negocio que actualmente mueve unos 9 mil millones de pesos anuales.

Si bien no está claro que sistema se propondría, se recuerda que en el año 2000 se dictó una ley que obligó a la transmisión por televisión abierta de los partidos de la Selección de fútbol, y se especula que una medida similar se podría adoptar con al menos algunos de los encuentros de los campeonatos locales.

Antes de ingresar al Congreso, el proyecto de ley de Radiodifusión se someterá a un amplio debate previo con la participación de funcionarios, empresarios y entidades relacionadas con los medios de comunicación, durante un plazo de 90 días, para intentar lograr algunos consensos previos.