Un acto medido, con recuerdos, silbatinas y aplauso

Hoy se realizó el acto del campo, a un año del inicio del conflicto por el que todas las agrupaciones del sector se unieron iniciando una lucha que aún no se resuelve. Aquí los detalles de la reunión desde la que Cristina recibió críticas.

La Mesa de Enlace se mostró unida y decidida a continuar la lucha. Foto: NA
La Mesa de Enlace se mostró unida y decidida a continuar la lucha. Foto: NA

Un entusiasmo contenido, lágrimas, banderas y la unidad como protagonista signaron el acto de conmemoración del primer año de la Mesa de Enlace realizado en Córdoba.
  
El escenario fue construido en antiguos talleres ferroviarios  remodelados de techos con vigas muy altos, donde dos mil sillas negras parecieron que hasta las 14 se tragaban en soledad la  invitación, pero a esa hora un río de gente comenzó a poblar las  butacas.
  
"Córdoba es contestaria y tiene esa tradición que comparte  con la de ser muy docta", confió Ricardo Osella, directivo de CARTEZ, quien recordó su protagonismo en el "primer corte de ruta del país" justamente un año atrás en la avenida de Circunvalación cordobesa.         
  
Las delegaciones llegaban integradas por 40 o 50 personas, de puntos disímiles, sin cansancio y con moderadas expectativas porque el festejo está enmarcado en el agro-conflicto y mientras todavía se padecen las consecuencias de la sequía.    

De Ángeli siguió atentamente los discursos de los dirigentes del campo.

El canto del Himno Nacional arrancó los primeros gestos  habituales de la Mesa de Enlace, fue cuando los cuatro:  Biolcati, Carlos Garetto de Coninagro, Mario Llambías, de CRA y  Federación Agraria Argentina, Eduardo Buzzi, agitaron las manos  durante la estrofa final.
  
El acto había comenzado con los chacareros, la gente del Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados (M.I.J.D) y un grupo representativo del peligro del desempleo que constituyen los obreros de la industria metalúrgica de Armstrong, Santa Fe, mezclados con políticos y dirigentes del agro.
  
Patricio Maita y Amanda Gómez del MIJD, cubiertos como el resto de los adherentes con banderas amarillas: "Damos nuestro total apoyo al campo, que se reduzcan las retenciones y se asista a los perjudicados por la sequía, que el Gobierno no sea insensible".

De Narváez se apoyó los reclamos que hicieron los ruralistas.
  
La sorpresa la brindó el filósofo Santiago Kovladhoff al  asegurar que el campo tiene perfil propio y que hoy está en  el "centro", no "en la periferia" y que "hoy le pide a los  partidos políticos que representen a la ciudadanía", lo que fue  coronado con un estruendoso aplauso por los asistentes de pie. 
  
"Si realmente somos todo los que el filósofo dijo, entonces vamos a tener que ponernos anchos, o tal vez no nos dimos cuenta del camino realizado", dijo Biolcati a NA, con amplia sonrisa.
  
Un improvisado corralito separó a los cuatro de la Mesa de Enlace pero igual dialogaron y Llambías expresó: "vamos haciaadelante, al diálogo, al Congreso".
  
El presidente de la Unión Cívica Radical, Gerardo Morales, momentos antes evaluó: "después de esto, no sé si habrá reunión con el Gobierno, el próximo martes".
  
"Nosotros vamos a ir, salvo que no nos inviten", acotó a NA, Biolcati al respecto.  
  
Garetto, por su parte, insistió con el sentido del acto: "les estamos diciendo (a los políticos), muchachos a ustedes los eligió el pueblo, ustedes lo representan, es su tarea congeniar y elaborar los proyectos, nosotros no debemos generar un debate político sino acercarles las ideas de nuestros representados".
  
El acto había terminado con silbatinas sorpresivas a un mensaje enviado por el gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, leído por el locutor.
  
María Elena Rabaseda, de San Justo (Santa Fe) expresó:"somos productores agropecuarios, vinimos porque todas estasconvocatorias merecen que las apoyemos, que vean que no es verdadque los dirigentes dicen lo que quieren sino que todos estamosnecesitando una política diferente".