La emblemática empresa Aerolíneas Argentinas sigue dando dolores de cabeza. La empresa posee un simulador de vuelo para Boeing 737-500 en Ezeiza, la compañía decidió hacer la instrucción de sus pilotos en Auckland, Nueva Zelanda. Se pagaron viáticos en dólares, automóviles y traslados para 15 aviadores y sus mujeres durante un mes. La situación provocó ayer la renuncia del gerente de Operaciones de la empresa, Daniel Rivas.
Esto ocurre en una empresa en donde las cuentas no cierran, la información que se otorga es poco clara y la pelea gremial va en ascenso.
La mano en la lata
"Si hay algún tipo que metió la mano en la lata, yo voy a ser el primero en echarlo de APLA. Pero ésta no me la banco -contestó anoche, ante la consulta, Pérez Tamayo-. Las comisiones de servicio las firma Recursos Humanos. Si hay alguna anormalidad, tienen que hacerse cargo." El piloto dice que el simulador de Ezeiza estaba completo, que sólo tenía disponibilidad durante la noche, lo que les quitaba a los alumnos más días de servicio. "Se gana más disponibilidad haciéndolo de día en otro lado", sostuvo.
Se trata, en rigor, de una cuestión cara al interés de los nuevos empleados estatales. Como el único simulador de Aerolíneas es el del Boeing 737-500, los pilotos de ese modelo suelen quejarse de ser los únicos que no hacen el entrenamiento en el exterior.
No hace falta ser un experto aeronáutico para advertir las diferencias de costos de viáticos entre el trayecto Capital Federal-Ezeiza y el de Buenos Aires-Auckland. Sólo por ir a Miami a hacer una instrucción, cada piloto cobraba, semanas atrás, 10.000 dólares por mes. Aerolíneas emplea a alrededor de 1000 aviadores que hacen dos cursos por año. Son 2000 viajes anuales en clase ejecutiva.
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