El nuevo ministro de Seguridad, Carlos Aranda, celebró su asunción en una concurrida cena que se extendió hasta altas horas de la madrugada.
Allí, jueces, camaristas, personal político del Ministerio y amigos cenaron y libaron en medio de un clima festivo.
Los testigos dan cuenta que varias veces chocaron las copas: ora por la asunción, ora por el fin de año.
Finalmente, cayeron en la cuenta que hoy es día laborable y que, seguramente, las radios interrumpirían temprano al nuevo ministro para hacerle las preguntas de rigor. Y se fueron a dormir.