Una de las conclusiones más contudententes de este año es que los gremios estatales le terminaron marcando la agenda al gobierno de Celso Jaque. Hubo una acción creciente de la presión sindical que comenzó a los pocos meses de iniciada la gestión peronista, y llegó a su punto máximo el jueves 17, cuando todo se desmadró y la violencia le ganó a la discusión de posiciones. Raquel Blas explotó esa tarde, rompió un documento y se lo arrojó a la cara al ministro de Hacienda, Adrián Cerroni.
Las palabras desaparecieron e irrumpieron los gritos y los golpes. Los funcionarios llevaron la peor parte en el cuerpo a cuerpo. Fue una alegoría bochornosa de cómo el poder sindical ha avanzado sobre el gobierno. Esta es una mirada descriptiva.
Aunque Blas luego haga una lectura política y social del hecho, teorizando sobre la violencia y sus distintas expresiones como la económica, a esta altura parece una excusa. Ella es tan responsable como el Gobierno del incidente por haber elegido al ahora ex ministro de Seguridad como interlocutor y haber aceptado discutir condicions salariales en un escenario impropio como es la sede del mismo Ejecutivo cuando tendría haberlo hecho en las dependencias de la Subsecretaría de Trabajo.
El desafío es conocer cuál fue el motivo de este fenómeno. ¿Los sindicatos estatales reaccionaron a la falta de respuesta del gobierno? o ¿el gobierno es víctima de la presión sindical como una expresión local del piqueterismo nacional, mezclado con el estilo patotero gremial de los gordos de la CGT?
Es cierto que los sindicatos estatales de por sí, son los únicos que tienen actividad plena, en detrimento del sector privado, salvando honrosos casos. Pero hay otro interrogante que apunta directamente al mundo sindical que contiene a los empleados público. ¿Qué une y disgrega el reclamo gremial estatal? Si bien comparten el reclamo salarial y las mejoras en las condiciones de trabajo, estas agrupaciones que nacieron para defender a los trabajadores del Estado en Mendoza mantienen profundas diferencias políticas y metodológicas que los separan.
En la provincia, los gremios más representativos son ATE -Asociación de Trabajadores del Estado; Judiciales; SUTE –Sindicato Unido de Trabajadores de la Educación-; SITEA –Sindicato de Trabajadores del Estado Autoconvocados; AMPROS –Asociación Mendocina de Profesionales de la Salud; y ATSA – Asociación de Trabajadores de la Sanidad-.
ATE, el más combativo
La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) que comanda Raquel Blas es el más combativo de los gremios estatales. Le copan la parada a Celso Jaque con paros, asambleas, marchas y cortes de ruta y la dirigente no se priva de gritar que en este gobierno hay “corrupción” y que la del malargüino es la “peor” administración que haya tenido Mendoza. Además de lamentarse porque en nuestra provincia no “haya revocatoria de mandatos”.
“La relación de ATE con el gobierno provincial es muy conflictiva. No hemos logrado nada. La impunidad es muchísima” dice segura Blas. A la vez que explica que “Jaque tiene un problema grave de legitimidad. No ha podido reconstruir su credibilidad con la sociedad. No ha podido resolver grandes temas y hoy hay más desocupación, mas pobreza, mas impunidad”.
Una clara postal de que la relación ATE-Gobierno dista mucho de ser la mejor es lo que pasó el jueves a la tarde cuando en el medio de una reunión entre el Ejecutivo y el sindicato –por aumento salarial- se desató una fuerte batalla campal en donde hubo funcionarios y gremialistas heridos.
Con la Nación la situación no es muy diferente. Blas califica la relación como “mala” y expresó que “ATE tiene determinados principios que este gobierno no da cumplimiento. Es imposible pensar este país sin una nueva distribución de la riqueza. Y el gobierno, lejos de hacerlo, aumenta de la pobreza”.
Blas manifestó que “no hemos tenido mucha suerte con los gobiernos nacionales. Tuvimos muchos enfrentamientos con el gobierno menemista. Kirchner tiene un discurso progresista y no se ha alterado absolutamente nada, no ha podido resolver los problemas más acuciantes en Argentina. Hay más hambre, más desocupación. Los sueldos no llegan a cubrir la canasta básica. Se ha hecho muy poco por los ciudadanos”.
La relación de Blas con los otros gremios
Blas contó que ATE tiene buena relación sólo con algunos gremios y despotrica contra otros.
Expresó que muchos “tiraron abajo la democracia sindical” y que otros sindicatos reciben “prebendas”.
Blas aseguró que la buena relación “porque hemos compartido luchas en conjunto, principios y proyectos” es con el gremio de los Judiciales, Fadiunc, sindicato del Plástico, de los Ajeros.
En la lista de los gremios con los que hay cero trata está SUTE (Sindicato Unido de Trabajadores de la Educación), Ampros (Asociación Mendocina de Profesionales de la Salud), ATSA (Asociación Trabajadores de la Salud) y Sitea (Sindicato de Trabajadores del Estado).
De SUTE en donde el secretario General es Eduardo Franchino, fuertemente enfrentado a la secretaria gremial, Cristina Raso que responde al kirchnerista Gustavo Maure, Blas señaló que el gremio “ha perdido su destino. No se respeta nada”. Agregó que el sindicato de los docentes “está lejos de ser nuestro compañero de lucha” y señaló que el gremio “en manos de Maure (una especie de tejedor entre las sombras) está muy identificado con el kirchnerismo y se han identificado tanto que han asumido sus prácticas, que es lo peor. Han tirado abajo la democracia sindical y han convertido esto en un gran negocio”.
Otro de los gremios que no gozan de la simpatía de ATE es ATSA, que dirige Juan Carlos Navarro, “ATSA no consulta nada. No entiende que la asamblea sirva para debatir cosas. Ellos han armado un negocio desde la capacitación y no se utiliza para defender a los trabajadores. Muchos sindicatos reciben prebendas y se olvidaron de que son un instrumento de lucha”.
Ampros también está en la lista de los que a ATE no le simpatizan. Blas explicó que con ellos “recorrimos un camino en conjunto. Pero después –en un conflicto salarial- desconocieron el mandato de asamblea, firmando a espaldas de los trabajadores. Ahí se quebró la relación y cuesta mucho salir”.
Con SITEA, que conduce el empleado de Rentas Víctor Dagfal, también tienen diferencias. “Dagfal, confunde cosas. Hay manejos no muy claros como el juicio de la antigüedad. En calidad de hablar cosas dice cosas que no sabe y desconoce las asambleas. La democracia sindical es algo que se tiene que hablar todos los días”.
ATE tiene más de 10 mil afiliados en Mendoza y está en nuestra provincia desde 1902. Desde el gremio aseguran que su principal función es ser “un instrumento para la mejora de las condiciones del trabajador: condiciones laborales y de salario porque mejora la calidad de vida de los trabajadores”.
“Los sindicatos en general nacieron como un instrumento organizado de lucha por la distribución equitativa de la riqueza. No sólo debemos preocuparnos de las condiciones de trabajo sino también del presupuesto, salud sea adecuado en virtud de atender todas las necesidades de la población. Trabajar con otras organizaciones sociales”, manifestó Blas.
La raíz política y los logros
Desde el gremio dicen que tienen como principio fundamental la libertad y la democracia sindical. Que todo se defina por asamblea de trabajadores marca línea divisoria. “Tenemos independencia de los partidos políticos tradicionales y de los grupos económicos de poder. Más allá de que respetemos el derecho que tiene cada trabajador estatal de construir el sindicato. El sindicato como herramienta debe ser independiente. Todavía no ha surgido una alternativa política que exprese a los trabajadores”.
Los logros que ha tenido ATE a lo largo de su lucha es que aseguran que “aunque falta” han logrado muchos avances a nivel salarial. Lograron además convenios colectivos con la Legislatura, Instituto de Seguridad Pública, Empresa Provincial de Transporte de Mendoza.
Como uno de los pasos importantes resaltan que desde 2004 hasta hoy 3 mil trabajadores que estaban en negro pasaron a planta permanente.
La líder de ATE, Raquel Blas es maestra. Conduce ATE desde 2006. Fue secretaria administrativa, secretaria adjunta y después secretaria General. Antes de llegar al gremio estuvo afiliada al SUTE y en el campo social trabajó en una villa junto al padre Jorge Contreras y como docente dio clases en escuelas urbano-marginales.
El rasgo que más la caracteriza es su fuerte carácter. “Hay que fortalecerse en esto”, asegura quien conduce el gremio que más dolores de cabeza le da a Celso Jaque. Dice que su casa y su familia son su cable a tierra.
Judiciales: “Jaque Miente”
El gremio de los Judiciales ha tenido desde el inicio de la gestión de Celso Jaque una relación problemática con el gobierno, con enfrentamientos muy fuertes que sólo en el 2009 derivó en 60 asambleas y 4 paros generales.
Los empleados judiciales encabezaron cada uno de sus reclamos con la consigna “Jaque Miente”, que no sólo se pudo leer en banderas y pancartas sino que la frase era acompañada de “Si usted cree que Jaque Miente toque bocina”, la cual se usó cuando los estatales se manifestaban en las esquinas céntricas pidiendo el apoyo de la población.
Según explicó el secretario general del gremio, Carlos Ordóñez, los enfrentamientos con el oficialismo se han dado principalmente porque este “los minimiza y rehuye a la discusión salarial.”
“Les falta iniciativa política para solucionar los problemas, por ejemplo dicen que no hay recursos y que por eso necesitan un endeudamiento pero nosotros estamos en contra del mismo porque lo único que va a generar es más deuda”, sostuvo.
Así como la relación con el gobierno provincial es tirante la misma relación mantienen con la Suprema Corte de Justicia de la provincia. “No estamos de acuerdo con su actitud de desprenderse de nuestros reclamos, de que los suyos sean siempre justos y los nuestros no”, aclaró.
Con el gobierno nacional, el gremio tampoco mantiene una buena relación, a pesar que en Mendoza se trata de que sea una agrupación “autónoma” porque está bajo la órbita de la Federación Judicial Argentina, a nivel Nación están dentro de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA).
“Estamos en contra del modelo de la CGT y sabemos que si hoy hay acuerdos con el gobierno nacional es porque hay necesidades mutuas”, reconoció Ordóñez.
La historia del sindicato judicial y la ubicación en el mapa gremial
Al ser consultado por la relación que existe entre los gremios, Ordóñez, fue categórico al decir que “creemos fuertemente en la unidad de todos los sindicatos porque no hay salida individual sino colectiva”. Sin querer polemizar prefirió describir a sus pares como “compañeros en la lucha”.
Con respecto a ATE, dijo que han trabajado juntos a nivel provincial y nacional porque ambos están dentro de la CTA; con SUTE manifestó que “estamos alejados del poder real- Gustavo Maure- porque creemos que los sindicatos tienen que ser independientes del poder de turno; de SITEA señaló que también han coincidido en la lucha. En cambio de AMPROS sólo acotó: “No tenemos contacto con ellos”.
La historia del gremio se remonta al año 42 cuando por necesidad de los empleados se comienza a gestar el sindicato que en sus inicios tuvo una fuerte impronta peronista. Luego en el 58 cuando se conforma la Federación Judicial Argentina, una de sus reglas era que los partidos fueran autónomos y sin dependencia política por esto, Ordóñez, resalta que hoy la agrupación intenta alejarse de "los partidos políticos, la patronal y el poder económico".
Con 2.800 afiliados, Judiciales, tiene hoy el objetivo de seguir defendiendo la equidad salarial, mejores condiciones de trabajo y “justicia para todos”.
El SUTE, con el corazón “partío”
El SUTE (Sindicato Unido de Trabajadores de la Educación), uno de los más grandes, está -como dicen la canción de Alejandro Sanz-con el corazón “partío”.
La fuerte pelea que hay entre el secretario General Eduardo Franchino y el secretario Ejecutivo que encabeza la secretaria gremial, Cristina Raso, que responde a Gustavo Maure, divide al gremio. El año pasado la relación se hizo trizas y nunca más volvió a recomponerse.
La fuerte puja es entre Franchino y la mesa del secretariado ejecutivo que integran 15 miembros. La pelea se dio porque Franchino estaba de acuerdo en protestar contra el gobierno por más plata uniéndose a otros gremios y el resto de la conducción de SUTE no quiso.
Franchino acusó a sus propios compañeros de estar en connivencia con el gobierno provincial, de la mano de Gustavo Maure y aseguró que “la relación normal con el gobierno de Jaque es la que se da en el ámbito paritario. No es correcto cualquier otro vínculo”.
Además explicó a MDZ que al eliminarse la posibilidad de discutir en plenario en su gremio hay una “situación muy compleja con situaciones difíciles para consensuar. Al generarse los mecanismos de participación interna se generan cuestiones confusas”.
Cristina Raso, secretaria gremial indicó por su parte que la relación con el gobierno provincial es una “puja de intereses. Estamos en una etapa de resistencia y de avance en el logro de derechos”.
Cuadro de relaciones del gremio docente
La relación con las otras entidades sindicales de empleados públicos es una de las causas que desunen. “SUTE no tiene relación con los otros gremios y esto resulta muy extraño. Yo intenté acompañar a los compañeros de otros sindicatos y eso fue parte de una pelea”, dijo Franchino.
Raso por su parte explicó que no se unen con otros sindicatos porque “diferimos en cuanto a estrategias. Hay cosas que deben cambiar y profundizar”.
El sindicato de los docentes tiene 59 años de historia y 22 mil afiliados en Mendoza.
Su objetivo es defender los derechos y los intereses de los trabajadores de la educación en todas las modalidades, exigir el respeto por las normas institucionales y bregar por un sistema publica de educación de calidad.
La raíz política del gremio es un abanico de diferentes partidos. “Si hay algo que valoramos en el SUTE es que es un gremio no orgánico de ningún partido político”, dijo Raso.
Los conductores, peleados
Franchino y Raso los dos que conducen el SUTE ni se hablan. Ambos llegaron juntos al poder, el primero como secretario general y la segunda como secretaria gremial, hace dos años con la agrupación Celeste pero después se distanciaron.
Franchino dice que en su gremio “hay dos formas de ver la realidad”. Admite que se siente “relegado” y que en el SUTE “se toman decisiones sin consultar”.
Raso asegura que el gremio “no hay enfrentamientos sino que hay una sola persona que no responde a la agrupación. No tiene una función clara ni cierta dentro del sindicato. Ha renunciado a la agrupación Celeste. Nosotros hemos cumplido todo lo prometido en nuestra campaña. El sindicato funciona mas allá de la posición del secretario general”.
Los logros más significativos que rescatan en el sindicato docente Estatuto del docente, el blanqueo salarial y el 82 % móvil para los maestros.
SITEA: “Debemos recuperar la credibilidad en los gremios”
SITEA –Sindicato de Trabajadores del Estado Autoconvocados- es un gremio joven y como tal no tiene tapujos en criticar al gobierno provincial, nacional y a sus pares, sobre todo a ATE con quien asegura que “no volverá a compartir una paritaria”.
A la hora de describir la relación que mantienen con el gobierno provincial, Víctor Dagfal, titular del gremio sostuvo que “ellos son patrones y nosotros trabajadores, representan a un grupo concentrado de la economía, como es el del vino, la construcción, alimentos y metalúrgicos y al final parecen sirvientes de esos patrones”.
Este año, el gremio ha realizado cerca de 30 asambleas para reclamar por el pago a la antigüedad, mejoras salariales y laborales.
La crítica gremial también se extiende a la Nación y a las fuerzas nacionales CGT y CTA a las cuales acusa de “ser más de los mismo y de representar a sectores burocráticos”.
Por eso uno de logros que destacan en todo momento en esta fuerza sindical es la de ser diferentes del resto de las agrupaciones porque se dialoga directamente con los trabajadores a los que se representa y además sus secretarios no se quedan en el cargo por tiempo indefinido sino que está limitado a dos períodos seguidos solamente.
SITEA marcó en la segunda parte del año su impronta con los escraches a los jueces de la Corte local por el fallo en contra del reclamo de la devolución del item de la antigüedad. Eso le valió polemizar con los dos presidentes de la Corte -el anterior Jorge Nanclares y el actual Alejandro Pérez Hualde-.
Un gremio que dice ser crítico y autocrítico
En SITEA consideran que no todos los gremios en la provincia defienden los derechos laborales de quienes representan, por esto reprobó las acciones que realizan otros gremios estatales.
Con respecto a ATE, Dagfal, manifestó categórico que no tiene relación con éste grupo por diferencias con su conducción, más precisamente con Raquel Blas.
“Nosotros representamos voluntades y ellos quieren torcer voluntades”, dijo con respecto a la Asociación de Trabajadores del Estado. Es un mensaje cifrado. El enfrentamiento ha llegado hasta la justicia que el 26 noviembre allanó la sede del gremio que lidera Raquel Blas. ATE es investigado por afiliaciones presuntamente no autorizadas y denunciadas por empleados públicos a los que SITEA ha escuchado y contenido.
Por una cuestión de sensibilidad política el gremialista admitió que con el SUTE tampoco tiene relación debido a que no comparten las acciones que lleva a cabo Gustavo Maure.
En cambio de los Judiciales y de ATSA, coincidió en resaltar que han compartido la lucha en momentos difíciles; mientras que de AMPROS sólo acotó curiosamente que “no hay hábitos comunes”.
Origen del sindicato y objetivos logrados
Si bien el origen del movimiento se remonta al 2001 cuando se desató la crisis económica en el país y un grupo de empleados de Rentas se proclamaron en una asamblea "trabajadores autoconvocados". Aunque su precedente inspirador fue el Sindicato de Obreros y Empleados Públicos que nació en la década del 70. El sindicato se reconoce de izquierda y a favor de los derechos de los trabajadores.
A pesar de habr comenzado sólo con un par de afiliados hoy tiene cerca de 900 y está a punto de conseguir la personería gremial lo que le permitirá sentarse en paritarias con el gobierno.
“El objetivo fue siempre representar al trabajador y en esta lucha hemos conseguido logros importantes como recuperar el 7,5 por ciento que nos sacaron en época de crisis" señaló Dagfal. (NdeR: el 7,5% del salario fue recortado durante el gobierno de Roberto Iglesias y devuelto en la gestión de Julio Cobos).
Dagfal insistió varias veces durante la consulta de MDZ con la crítica al papel de los gremios y en la necesidad de “recuperar la credibilidad” de la sociedad.
“La sociedad ve a los sindicatos como a las empresas o los políticos, si bien pocos se pueden salvar, muchos han traicionado y por eso es que debemos recuperar la credibilidad porque la función de un medio no la suple ninguna otra organización”, concluyó.
AMPROS: “No hay rumbo en esta gestión”
“No hay rumbo en esta gestión” fue una de las frases que dio la titular de la Asociación Mendocina de Profesionales de la Salud, Isabel Del Pópolo, cuando MDZ le consultó por su relación con el gobierno provincial.
La profesional que ha realizado varias denuncias en lo que va del año sobre la falta de insumos en los hospitales públicos, dijo que la situación de hoy “es muy delicada y no creo que podamos enfrentar otro años como este”.
Por esto, Del Pópolo remarcó que la “relación ha sido muy dura” con el oficialismo y plagada de divergencias lo que los llevó a realizar este año 5 paros generales en los hospitales y centros de Salud públicos.
Sin embargo, la premisa para el sindicato “es participar y llevar soluciones para construir y reivindicar la salud en la provincia”, por eso destacan que a pesar de la actitud del Ejecutivo desde el gremio priorizan el “consenso”.
Los vínculos del gremio con los otros "organos" sindicales
Con respecto a sus pares, la gremialista dijo que eran respetuosos de las estrategias que utilizaban el resto de los sindicatos estatales para pelear por los derechos de los trabajadores aunque no las compartieran.
Pero con respecto a ATE, Del Pópolo, recordó que éste gremio se sintió “traicionado” por AMPROS cuando en realidad “fue al revés”, pero acotó que hoy ven esa experiencia como “anecdótica”.
El gremio que comenzó a gestarse en el '89 ante la necesidad de tener un escalafón propio tuvo un bache de diez años hasta que se volvió a trabajar sobre estos objetivos, en el 2005 se logró la personería gremial algo que le valió la sospecha de haber quedado ligado al cobismo. Dos años después se firmó el convenio colectivo de trabajo que fue homologado por la Legislatura provincial.
Con el apoyo de la comunidad
En la actualidad tiene 2.500 afiliados, no tienen raíz política y aseguran que “no queremos politizar por eso nos cuesta tanto conseguir la cosas”.
A pesar de la situación sanitaria de la provincia que en más de una ocasión los ha llevado a realizar huelgas, desde AMPROS sostienen que la sociedad los acompaña porque entienden -que aunque se entorpezca la atención en los hospitales- que si se llega a esa instancia es porque se ha agotado el diálogo.
ATSA, una de las patas gremiales en Salud
La Asociación Trabajadores de la Sanidad Argentina (ATSA) que comanda Juan Carlos Navarro es uno de los gremios que agrupa a trabajadores de la salud. Tiene 65 años de existencia y 8 mil afiliados en Mendoza.
Navarro ha llegado a convertirse en senador provincial justicialista y siempre estuvo vinculado al peronismo ortodoxo y con una antigua simpatía por el menemismo.
Por lo tanto si los gremios son producto del dirigente que los conduce entonces ATSA es peronista porque “el peronismo le dio identidad al movimiento obrero en Argentina”, resalta Navarro.
Su titular aseguró que la relación de su gremio con el gobierno de Jaque “es dificultosa. Nos cuesta llegar para resolver problemas” y con el Ejecutivo nacional lógicamente, no tienen vínculos.
La casi nula relación con el resto de los gremios estatales y logros conquistados
Sin mucho esfuerzo se puede observar que ATSA está en la antípodas de ATE. Se puede traspasar esto a la inexistente relación entre Navarro y Blas. Eso el líder de la sanidad no lo pede ocultar, pero su vocación "dialoguista" le hace hablar bien de sus otros pares gremiales. Dice que tienen una relación de respeto con SUTE, Sitea y Judiciales.
Su logro más importante, según relató Navarro es que ganaron más de 450 juicios por viviendas por 4,5 millones de dólares, la recuperación del hospital del Carmen después del terremoto del 85.
“Hoy estamos bregando por un 82% móvil para los trabajadores”, finalizó.