Córdoba. El senador-empresario Roberto Urquía concretó otro de sus anhelados proyectos antes de dejar su banca: una aduana seca con asiento en General Deheza, ciudad en la cual tiene su imponente fábrica aceitera.
De esta manera, Urquía le dio un inmejorable cierre a su labor como senador. En agosto de este año consiguió que el gobierno nacional aprobara la renegociación del contrato de su tren carguero Nuevo Central Argentino. Y ahora, que la AFIP delimite el área de influencia de su aduana, que abarca ocho departamentos del sur de Córdoba y cinco del norte de La Pampa, incluyendo General Pico, donde actualmente opera una importante zona franca. Ahora, tendrá facilidades en su propio terreno para exportar, según publica Crítica Digital.
“La empresa de la cual yo participo no necesita esta aduana para exportar. Muchos de nuestros productos salen por los puertos de la costas del río Paraná”, explicó el senador Urquía, contestando los cuestionamientos que surgieron en torno a este proyecto.
“La aduana fundamentalmente empuja la actividad económica de la región y le tiende una mano a un conjunto de pymes, que ven el comercio exterior como algo lejano. La cercanía de la aduana a los centros de producción hace que el hombre de empresa, fundamentalmente el pequeño y mediano productor, se sienta más incentivado”, agregó.
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Dejó su banca, pero tendrá su propia aduana
Se trata del senador Roberto Urquía. La aduana está ubicada en la zona Sur de Córdoba, donde el ex legislador tiene la sede de su principal empresa, Aceitera General Deheza. "La empresa de la cual yo participo no necesita esta aduana para exportar. Muchos de nuestros productos salen por los puertos de la costas del río Paraná", explicó.