Mientras el Gobierno se prepara con pompa y circunstancia para llevar a cabo un acto en el Teatro Independencia donde Celso Jaque promulgará la ley de endeudamiento y de coparticipación, el intendente de Junín Mario Abed calificó de "extorsión" el hecho de adherir a las mencionadas normas como única posibilidad para recibir las partidas que le corresponden a su municipio.
Luego de la conflictiva definición de la ley para endeudar a la provincia en 420 millones de pesos fuera aprobada en la Legislatura, el gobernador hará un acto mañana a las 10 en la sala mayor de los mendocinos para promulgar, ante los intendentes, la mencionada norma junto con otra de significativa importancia: la ley que eleva los índices de coparticipación en un 4 por ciento.
Por ello, ante la inminencia, dos caciques justicialistas salieron a despotricar contra los intendentes cobistas que no adhirieron en su momento al acuerdo con el Gobierno. Se trata de Rubén Miranda y de Alejandro Abraham, intendentes de Las Heras y de Guaymallén, respectivamente, que apuraron a sus pares del Frente Cívico a adherir o a renunciar a los beneficios del incremento en la coparticipación.
Por eso, el juninense Abed no dudó en calificar esto como una "extorsión" -un término que parece haberse puesto en boga en el mundillo político-.
"Si adherir significa que hay que firmar la ley parta recibir los recursos que le pertenecen a Junín, entonces esto es una extorsión", calificó el jefe comunal del Este provincial.
Abed señaló que no tendría por qué firmar el acuerdo con Jaque -al que renunció hace un mes atrás, aproximadamente, no convencido de la propuesta del Gobierno-, ya que la ley ya fue aprobada por la Legislatura y la obligación que cabe es simplemente acatarla.
"Ellos no son los dueños de la verdad", apuntó enojado el temperamental intendente de Junín.
Las chicanas de los justicialistas colocan en una encrucijada a los cobistas, ya que la pugna por el endeudamiento todavía no ceja. Sobre todo, porque el Frente Cívico ya planteó ante la Suprema Corte de Justicia la inconstitucionalidad de la norma, dada las condiciones jurídicas en las que fue aprobada. Incluso le enviaron una carta al gobernador para que no promulgue la ley, pero parece haber caído en un "saco roto", a juzgar por el acto en el Teatro Independencia.
Para Cornejo son "chicanas"
En tanto, Alfredo Cornejo consideró los dichos de los caciques peronistas como unas chicanas que no tienen asidero. Y no consideró necesario el hecho de firmar, en el acto de mañana, el acuerdo con el Gobierno para poder recibir los fondos prometidos en la ley de endeudamiento.
En esa línea, Cornejo ya envió al Concejo Deliberante el proyecto de ordenanza para que los ediles lo autoricen a endeudarse, en otras palabras, la adhesión automática a la ley para recibir parte de los 40 millones de pesos en subsidios que se distribuirán a los municipios, de un total de 60 millones, según lo establecido por la norma.
"No tiene sentido firmar, si ya es ley. Además, quién se va a negar en un municipio a recibir subsidios", sostuvo el intendente de Godoy Cruz. Por ello, señaló que la ley no condiciona a los intendentes de la oposición a adherir al acuerdo con el Ejecutivo, puesto que la norma está por encima de ese pacto.
Otro intendente que ya cuenta con la aprobación del Concejo Deliberante es Eduardo Giner, de Tunuyán. A diferencia de sus pares del Frente Cívico, Giner fue el único de los intendentes radicales que asistió a Casa de Gobierno para pactar con Celso Jaque el endeudamiento y la suba en la coparticipación.
Giner fue, junto con el alcalde capitalino Víctor Fayad, uno de los caciques que terció en la disputa que se dio en la Cámara de Diputados cuando la votación estaba trabada en el bloque radical, permitiendo la media sanción de la iniciativa.