El Congreso nacional ratificó un decreto de necesidad y urgencia que beneficia a las obras sociales sindicales con una importante caja de dinero que dispondrán de manera directa. Y en esto, “la presión de Hugo Moyano fue importante”, ratificó el senador radical Ernesto Sanz, a horas de haber sido elegido uno de los legisladores nacionales con mejor performance a lo largo de 2008.
El viernes pasado y en una sesión que no se privó de varias polémicas entre oficialismo y oposición, la Comisión Bicameral de Trámite Legislativo ratificó el DNU enviado por Cristina Fernández de Kirchner para destinar el 15 por ciento de los aportes y contribuciones de los trabajadores a un fondo solidario de redistribución.
Como el oficialismo goza de amplia mayoría en la bicameral –presidida ahora por la senadora mendocina Marita Perceval- el decreto del Ejecutivo fue aprobado sin problemas.
Si bien –según señala Parlamentario.com.- todos estaban de acuerdo con que las obras sociales reciban directamente estos fondos, la minoría opositora pidió sin suerte que este tema fuera tratado sobre tablas. El kirchnerismo, entonces, hizo valer su grueso número en una comisión estratégica, pues le toca definir la ratificación de los decretos enviados por el Ejecutivo Nacional.
En la actualidad, el aporte de los trabajadores va un 90 por ciento a las obras sociales y un 10 por ciento a un fondo de redistribución solidaria que también lo ha manejado el Gobierno con la CGT.
Pero “como los montos sobre los cuales se aplica ese porcentaje había quedado desactualizado, la plata que iba a ese fondo solidario era mucha y el Gobierno la terminaba usando para disciplinar a los gremios”, definió Sanz.
“Lo que hubo acá fue una presión de Moyano para que se actualizaran los montos de tal manera que la plata gruesa fuera a parar a las obras sociales y no al fondo, por lo que este año habrá las obras sindicales tendrán más fondos”, explicó el senador nacional.
Para el radical, el decreto desnudaría el pacto que el kirchnerismo tiene con los “Gordos” de la CGT.
“Por eso no quieren que esto se discuta en el Congreso”, apuntó.
Figuras parlamentarias
“Fue un año de mucho conflicto con el tema del campo y las peleas con el oficialismo fueron de mucho protagonismo”, analizó el radical.
Sanz, como presidente del bloque de senadores radicales, fue elegido como uno de los personales parlamentarios. También estuvo, y hasta parece una obviedad, Julio Cobos y otros referentes ultrakirchneristas, muchos de ellos marcados por el debate de la 125, que paralizó al país durante varios meses y puso en vilo a la TV hasta las 4 de la mañana.
Pero el debate sobre las retenciones no fue el único, también habrá que sumarle la discusión por la reestatización de Aerolíneas Argentinas y de las AFJP, la prórroga del impuesto al cheque.
“Debates profundos ha habido, pero lo que reclamo y de lo que me quejo es que, más que debate, ha habido discusión. Con este gobierno, no se puede dar debate, sino que manda las cosas al Congreso para que se de una discusión, que es una cosa diferente”, resaltó Sanz, quien antes de saltar a la Nación fue legislador provincial e intendente de San Rafael.
“Y luego se aprueban las cosas tal como se enviaron, pero ese no es el verdadero rol del Parlamento”, señaló, para destacar que “por eso se notó tanto con la 125”.
El Congreso ratificó un decreto de que otorga más poder a la CGT
El senador radical Ernesto Sanz apuntó a la presión de Hugo Moyano para que se incrementara en un 15 por ciento los aportes que los trabajadores destinan directamente a un fondo de redistribución manejado por los sindicatos. Para Sanz, el decreto "desnuda el pacto del kirchnerismo con los Gordos de la CGT".