Dicen que dicen que mientras se habla de su retorno a la UCR, el que se dio una vuelta por la sede del partido fue el senador santiagueño Emilio Rached, cuyo voto fue determinante para el empate y la posterior definición en el Senado a manos de Julio Cobos del proyecto de retenciones móviles.
La excusa fue un encuentro de la Juventud Radical el martes pasado en el edificio porteño del Comité Nacional, y dicen que el santiagueño fue recibido con aplausos y palmadas en la espalda, en agradecimiento a su acompañamiento al radicalismo en la puja a favor del agro.
De paso, Rached también se tomó revancha del gobernador "radical K", Gerardo Zamora, de quien fue vice hasta que se enfrentaron, lo que lo condujo a su banca en la Cámara alta y de regreso a la UCR.
Pasando factura
Dicen que dicen que en el bloque de diputados del Frente para la Victoria cayó muy mal que las bancadas opositoras se negaran a votar el proyecto de ley de movilidad jubilatoria, luego de que el Poder Ejecutivo autorizara una serie de cambios en el texto original.
"No saben qué decir para votar en contra", se quejaban en el oficialismo la noche del pasado miércoles, tras escuchar las argumentaciones de los diputados del PRO, la Coalición Cívica y la Unión Cívica Radical.
Indignado con la situación, el titular de la bancada kirchnerista en la Cámara baja, Agustín Rossi, pidió a sus colaboradores que imprimieran la tapa de un matutino de hace varios años y se la llevaran al recinto.
"Jubilados: La UCR vota el ajuste a partir de los 1000 pesos", rezada el principal titular de un diario del 27 de julio de 2001. Con los brazos en alto, Rossi expuso la tapa del matutino y se la dedicó especialmente a la legisladora de la CC, Patricia Bullrich, quien fuera ministra de Trabajo del ex presidente Fernando de la Rúa.
Cobos, menospreciado por todos
Dicen que dicen que en la Casa Rosada ven con absoluto asombro la pulseada que mantiene Julio Cobos y la conducción de la UCR por la posible vuelta al partido. Más allá del malestar por la "rebeldía" del vicepresidente, el Justicialismo que gobierna se burla por lo bajo de lo que consideran "falta de lectura y reacción política" de los dirigentes boinas blancas.
"Los radicales son increíbles. Si hubiera sido por nosotros, a las 5 de la mañana del día de la votación en el Senado a Cobos lo nombrábamos presidente honorario del PJ", se mofan por estos días colaboradores cercanos a Néstor Kirchner.
Pasión equina
Dicen que dicen que la última moda en el ambiente político es la inversión en caballos de carrera. Legisladores, intendentes y gobernadores tanto radicales como peronistas se unen para adquirir en sociedad animales de pura sangre o bien, según la pasión y el capital de cada uno, hacerse de varios potrillos al mismo tiempo.
No es raro que varias reuniones de carácter político viren entonces rápidamente de tono y se pierdan en el debate sobre la performance de los rocines en la pista y las posibilidades de apuesta.
Incluso, en la sobremesa de aquellos almuerzos que suelen durar horas, cada dirigente suele sacar su cuadernito con anotaciones y estadísticas para no sólo armar intensas discusiones técnicas, sino círculos de creativos para los nombres de los eventuales caballos campeones.
Perlitas políticas de la semana
La semana dejó algunas perlitas que incluyen la movida del vicepresidente Julio Cobos y la pulseada que mantiene con la dirigencia de la Unión Cívica Radical. También los pasos dados por Emilio Rached han sido observados con atención, quien ha recibido aplausos y palmadas en la espalda en la sede del radicalismo. Detalles de la nueva pasión equina de algunos políticos.