A raíz de las repercusiones que tuvo la noticia, exclusiva de MDZ, de que siete legisladores mendocinos habían viajado una semana a México y habían gastado 50.000 pesos en el periplo, los involucrados y algunos de sus pares, en forma solidaria, no solo salieron a dar excusas (porque no fueron explicaciones válidas) sino que, como es habitual, salieron a atacar a los periodistas que difundieron y replicaron la noticia en los distintos medios locales.
Lo primero que llama la atención es la cantidad de legisladores, todos oficialistas, que integraron la comitiva y, además, sorprende la oportunidad, ya que en el medio de una escalada por la inseguridad, en la Legislatura se intentaba armar el Pacto Social promovido desde la Gobernación.
Otro tema que llama la atención es que, mientras tratan a los periodistas de ignorantes, al mismo crean que el voto popular es una habilitación a la sabiduría. En realidad, el sufragio popular implica un cúmulo de responsabilidades y, entre ellas, la de informarse debidamente.
Decimos esto porque algunos de los viajeros, integrantes de la Comisión del MERCOSUR, adujeron que habían ido a México a tratar temas de “trabas arancelarias” para productos de Mendoza y “temas de integración regional”.
En primer lugar, los temas de las relaciones internacionales son competencia de la Cancillería Argentina y no de la Legislatura provincial. Cualquier gestión fuera de lugar no es más que, en el mejor de los casos, un acto voluntarista que no puede tener ningún éxito.
En el caso de México, las relaciones están establecidas entre MERCOSUR y ese país, por lo que las conversaciones apuntan también a una negociación previa dentro del bloque para saber qué es lo que lo se ofrece y qué se está dispuesto a dar. Y este ámbito no es concurrido por nuestros legisladores.
En las reuniones llevadas a cabo en los últimos cuatro años, se ha negociado por paquetes de productos. México puso sobre la mesa la necesidad de tener arancel cero en el MERCOSUR para sus productos industriales, algo que los nuestros no aceptaron. Por esa razón los mexicanos no aceptaron más limitadamente bajar algunos aranceles a para ciertos productos.
Pero cabe señalar que en los paquetes de productos que llevó el MERCOSUR para negociar nunca estuvieron incluidos ni los vinos ni la uva de mesa. Y esto porque Mendoza ha estado ausente ya que no tiene capacidad de llegada hasta los equipos de negociadores argentinos que deben, primero negociar en el MERCOSUR para que, luego, el bloque haga suyo el reclamo ante la contraparte.
Hoy el vino paga el 16% de arancel para entrar a México y la uva de mesa tributa el 46%. Si los legisladores estaban tan preocupados, no debían ir a México, porque no son negociadores autorizados ni conocen los entretelones, sino que debieran poner la proa hacia la Cancillería argentina y los negociadores del MERCOSUR.
Si hicieran esto se enterarían del peso político que tiene algunas producciones para incidir en las decisiones del gobierno nacional. El vino es divertido pero aún no tiene peso político.
Pero más allá de los detalles, lo que ha generado la bronca social es el secreto informativo con el que se pretendió cubrir el viaje y la posterior reacción de los legisladores tratando de justificar la conducta. Por supuesto, también la cantidad de legisladores y la oportunidad del viaje.
Los hombres y mujeres que se desempeñan en cargos públicos (y más si han llegado por el voto popular) no deben olvidar la prudencia, el recato y la austeridad de caracterizar su accionar. Insultar o descalificar a periodistas que cumplen con la tarea de informar a la sociedad no los exculpa. Los deja en evidencia.
En duros momentos para la provincia, ellos eligieron viajar. Y resulta que anduvieron a las escondidas. Y resulta que no trajeron ningún resultado. Y resulta que nosotros, la comunidad, tenemos que pagarles el pato. Y, encima, resulta que ni siquiera hay pato a la vista. Un despropósito total.
El arte de ir a México a hacer nada
Ante la gran repercusión que la nota de MDZ produjo, acerca del viaje a México de un nutrido grupo de legisladores justicialistas, conviene hacer algunas aclaraciones ante las justificaciones vertidas por nuestros representantes legislativos.