Otro inoportuno roce con la Casa Blanca

Un nuevo capítulo se ha abierto hoy en las relaciones entre Argentina y Estados Unidos, luego de que Cancillería cargara contra el FBI y Washigton. Considerando que la postura oficial ha puesto nuevamente en "cuarentena" a la relación bilateral, el periodista Gabriel Profiti analiza el sensible estado de situación de la relación internacional. Aquí el informe completo.

Este es el maletín que supuestamente tenía como destino la campaña de Cristina. Foto: NA
Este es el maletín que supuestamente tenía como destino la campaña de Cristina. Foto: NA

El nuevo roce con la Casa Blanca por la valija de Guido Antonini Wilson aflora en un momento poco propicio para la Argentina, a pocas semanas del viaje de Cristina Kirchner a Estados Unidos y en medio del descrédito internacional en el que se encuentra inmerso el país.
  
Es cierto que al Gobierno no le quedaba mucho margen de reacción luego de que en diciembre la Presidenta calificara como una "operación basura" de Washington al caso que comenzaba a investigarse en una Corte Federal de Miami.
  
Una omisión de las revelaciones surgidas de las grabaciones de Antonini hubiera significado un retroceso y cierto reconocimiento de los hechos, pero las nuevas acusaciones contra la administración Bush, no tan directas pero concordantes con las anteriores, ponen al vínculo bilateral otra vez en cuarentena.
  
Además, el cortocircuito se da justo cuando Cristina Kirchner preparaba un viaje a Nueva York para desarrollar una agenda destinada a convencer a los círculos financieros de que la Argentina es un país solvente.
  
En el gobierno ya habían mencionado a esa estadía de una semana en el corazón financiero mundial como un segundo paso del anuncio de pago al Club de París, que en los hechos no arrojó las repercusiones esperadas por la Casa Rosada.
  
El viaje, en el marco de la Asamblea General de Naciones Unidas, incluye encuentros con empresarios estadounidenses, una visita a la sede del Nasdaq, la bolsa electrónica, y reuniones bilaterales con mandatarios extranjeros.
  
En esta ingeniería el Gobierno contaba como aliado a Estados Unidos, sobre todo luego de que el enlace diplomático con la región, Thomas Shannon, llegara tres veces al país para reunirse con la Presidenta y dar por superadas las diferencias. Esto pese a que la era Bush está por concluir.
  
Lo que parece increíble es que ambos gobiernos no hayan abordado esta cuestión cuando se sabía que tres acusados se declararon culpables y que la causa en Miami, armada o verídica, iba a tener este desarrollo.
  
Las principales potencias mundiales parecen haberle dado la espalda al gobierno de Cristina Kirchner. A excepción de España, cuya relación quedó algo afectada por la reestatización de Aerolíneas Argentinas, y Francia, son pocos los líderes mundiales que sacan la cara por el país en los foros internacionales.  
  
En el hemisferio norte se suele mirar con recelo el acercamiento a Hugo Chávez y el caso de la valija vino a profundizar ambas cosas, más allá de que Cristina Kirchner haya cancelado su visita a Venezuela, como escala del viaje a NY.
  
El ajedrez regional tampoco contribuye: Caracas y La Paz han tensado sus relaciones con Washington en las últimas horas en medio la crisis boliviana y la invitación venezolana a que Rusia realice ejercicios militares en la región.
  
La Argentina manifestó su apoyo a Evo Morales y en el mismo comunicado hizo otro tiro por elevación a Estados Unidos, cuyo embajador fue declarado persona no grata por La Paz.