La cúpula de la Iglesia católica dio hoy fuertes señales políticas, al recibir en sendos encuentros a la mesa de enlace de las entidades agropecuarias y al líder de la CGT disidente, Luis Barrionuevo, con un mensaje contra la pobreza y la exclusión que domina su agenda.
El encargado de llevar adelante los encuentros fue el titular de la Comisión Episcopal de Pastoral Social, monseñor Jorge Casaretto, quien además asesora a otro órgano muy activo de la institución: la Comisión de Justicia y Paz, que preside el laico Eduardo Serantes.
Ambas comisiones se encargan del diálogo con distintos sectores de la sociedad, principalmente con los actores políticos, y preparan una agenda de desafíos que debe afrontar la nación de cara a su Bicentenario.
Fuentes eclesiásticas señalaron a Noticias Argentinas que este tipo de entrevistas encabezadas por Casaretto o Serantes son habituales -"algunas cobran más notoriedad y otras no", indicaron- pero remarcaron que "se seguirán realizando porque hay un tema que preocupa a la Iglesia, que es la pobreza".
Las fuentes consultadas indicaron que la convocatoria de Casaretto también alcanza a dirigentes afines al Gobierno de Cristina Kirchner, pero en este caso lo llamativo fue que ambos encuentros se realizaron el mismo día y reunieron a dirigentes que ahora se encuentran en las antípodas de la Casa Rosada.
El cardenal primado de la Argentina Jorge Bergoglio, quien también tuvo encuentros con dirigentes nacionales, se mantendrá alejado de esas reuniones.
No obstante, se prevé que la Asamblea Plenaria del Episcopado, que se reunirá en noviembre en Pilar emita un documento denominado "Camino al Bicentenario", que contendrá una suerte de diagnóstico episcopal sobre la situación social.
Es la Comisión Nacional de Justicia y Paz la que en la presente etapa "está dedicada a generar espacios de diálogo entre los diferentes actores sociales que permitan llegar a consensos, promotores de políticas públicas, a nivel local, provincial y nacional, cuyo eje sea la inclusión y que promuevan el llegar al Bicentenario (2010-2016) con un país donde el bien común de la sociedad esté por encima de los intereses sectoriales", señaló ese órgano que es asesorado por Casaretto.
Esa comisión agregó en un reciente documento que "para ello ha emprendido un trabajo con comunidades de diferentes diócesis de todo el país y un trabajo con la dirigencia de los diferentes sectores en el orden nacional".
El plan de acción de esa repartición pastoral incluye la vinculación directa "con distintos sectores de la dirigencia como el sindical, político, empresario, académico, otros Credos, ONGs "siempre con el objetivo de generar consensos que promuevan la concreción de Políticas de Estado, con eje en el tema prioritario de la inclusión".
"El objetivo ha sido recomenzar un espacio de diálogo con las distintas instituciones planteando la necesidad de crear consensos de mediano y largo plazo sobre temas prioritarios para el país que puedan finalmente concretarse en Políticas de Estado", indica el documento de la comisión presidida por Serantes.
"A la Iglesia le preocupa la pobreza"
La Iglesia vuelve a dar fuertes señales políticas y pone en la mira a la pobreza. Hoy, la cúpula eclesial se reunió con la CGT Azul y Blanca.