La diputada nacional por Mendoza Laura Montero, habló en la Cámara de Diputados y resultó ser aplaudida por la barra del campo y abucheada por los grupos K que asisten al tratamiento de las retenciones móviles. Fue la cuarta legisladora en tomar la palabra en un debate que amenaza con ser muy largo y se convirtió en la primera mendocina que intervino en la sesión.
La diputada, básicamente basó su discurso en un ferviente llamado al consenso: “Pido que existe razonabilidad y mantener una actitud de consenso. No a las cosas que marcan una absoluta subjetividad y que no nos ponen en tema”, solicitó la mendocina.
Asimismo, Montero alertó sobre la necesidad de cambiar el actual régimen de compensaciones para los productores, sobre todo para los pequeños y medianos.
“Las compensaciones no funcionan. La resolución 284 exige tantos requisitos que los productores casi no se presentan por ella”, dijo.
En ese sentido expresó que “hay una desconfianza natural porque este sistema no funciona”, remarcó.
Montero planteó que la resolución 125 sometida a debate “genera inconvenientes”. En su lugar, dijo que impulsa un proyecto intermedio que le pone un techo a la alícuota marginal que cobra el Estado y que le da “rentabilidad a los mercados a futuro”.
El discurso de Montero y el anuncio de su proyecto le hizo ganar los aplausos de la barra donde están instalado los ruralistas. En cambio, desde las dos barras del kirchnerismo, bajaron abucheos y un insulto inentendible.
Lo que sí se escuchó claramente fue el repudio K a Solá, aliado de Montero y de Cobos en el proyecto para el campo. “¡Traidor!”, le gritaron desde las barras oficialistas al ex gobernador bonaerense.
Presión K
Aunque el debate no lleva mucho tiempo, desde las barras justicialistas ya hay presión para que se defina la pulseada. "Hay que votar, hay que votar, las retenciones del modelo nacional", cantan a todo volumen los militantes K, quienes en cada intervención han sido advertidos que podrían ser expulsados del recinto.