De Vido comenzará a negociar con el sector agropecuario

El ministro de Planificación, Julio De Vido, se encontraría esta semana con las segundas líneas de la Federación Agraria, con una propuesta para tres de sus reclamos. Sin embargo, aún no tiene el visto bueno de Néstor Kirchner, que permanece muy molesto con el líder de la entidad, Eduardo Buzzi.

El ministro de Planificación, Julio De Vido. Foto: Inforegión
El ministro de Planificación, Julio De Vido. Foto: Inforegión

El Gobierno activó gestiones secretas con Federación Agraria, una de las cuatro entidades del campo, para reencauzar la negociación y levantar el lock out del sector.

La gestión, que estará  acargo del ministro de Planificación, Julio De Vido, tienta a los ruralistas con tres puntos que forman el núcleo de su reclamo: la discusión de una nueva ley de arrendamientos, ampliación de las compensaciones para pequeños chacareros y ubicar a un hombre de la entidad al frente de la Subsecretaría de Desarrollo Rural. Todavía no tiene el visto bueno del ex presidente Néstor Kirchner, que permanece muy molesto con el líder de la entidad, Eduardo Buzzi.

Desde Italia, donde se encontraba junto a la presidenta Cristina Fernández, De Vido ensayó su primera intervención en el conflicto agrario a través de un puente con Federación Agraria.

Según publica el diario Crítica de la Argentina, las conversaciones llegaron a convenir un encuentro entre segundas líneas de Federación y el ministro. La agenda incluye la discusión de una nueva ley de arrendamientos, que elevaría los contratos de alquiler de los campos desde los actuales dos a cinco años.

En segundo lugar, ampliar los mecanismos de compensación a pequeños productores, que se trataría sobre una propuesta ya elevada por la entidad. Y también se les entregaría el control de la Subsecretaría de Desarrollo Rural.

Los puntos de la agenda forman parte de los reclamos históricos de los liderados por Buzzi. Y son los que más encajan en el discurso oficial. Según fuentes ruralistas, De Vido tuvo un primer intento de acercamiento durante el segundo lock out. Pero se frustró rápidamente por la vuelta al conflicto.

En el entorno de De Vido se ilusionan con ganarse el mérito de ponerle fin a un conflicto que hasta ahora estuvo liderado por el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, con resultados nulos. En las entidades, sin embargo, rescatan el rol de Fernández y fuera de micrófonos disparan contra Kirchner.