Día tras día se suman las críticas provenientes de los hombres más leales al kirchnerismo contra la "cara conciliadora" del Gobierno en el conflicto con el campo, es decir, el vicepresidente de la Nación, Julio Cobos.
El último fue el ministro del Interior, Florencio Randazzo, que salió a cruzar hoy a Cobos, a quien advirtió que "su preocupación debe concentrarse en preservar los intereses del Poder Ejecutivo que representa" y en buscar "consensos con la mayoría del pueblo argentino que votó a la Presidenta, y no con la Argentina concentrada y corporativa".
Randazzo afirmó que "el vicepresidente de la Nación es miembro del Poder Ejecutivo Nacional y su preocupación debe concentrarse en preservar los intereses del poder que representa".
"Me llaman la atención sus declaraciones, ya que debería saber que el consenso para gobernar y decidir lo tuvo el gobierno en las urnas hace pocos meses", agregó.
De esta forma, desde el gobierno nacional se salió a poner límites al vicepresidente, quien pidió buscar "consenso" en lugar de votos favorables al proyecto oficial de retenciones móviles.
"El gobierno desea que sus legisladores, y su vicepresidente, acompañen a su presidenta, sin buscar votos. Simplemente los obtuvo en octubre pasado y desea que todos sean fieles a ese mandato, por encima de cualquier interés sectorial", apuntó Randazzo.
"Por otra parte, -agregó- debería tomar nota de lo que sucede en su provincia, donde sus legisladores, lejos de buscar consensos, obstruyeron desde el inicio la gestión del Gobernador Celso Jaque".
"El gobierno nunca planteó la discusión en términos de ceder o no ceder. Este conflicto no es un juego de ajedrez. Solo se trata de ser fiel a las convicciones y representar a las mayorías que eligieron un gobierno para que los defienda de todos aquellos que históricamente quieren una argentina para pocos. No lo lograrán esta vez", concluyó.
Más críticas oficialistas. Antes de las declaraciones de Randazzo, otro ultrakirchnerista, en este caso el gobernador de Chaco, Jorge Capitanich, se sumó a las voces oficiales que criticaron a Cobos y advirtió que, en momentos en que se debaten las retenciones en el Congreso, "hay que ser extremadamente prudente" para que el ansiado consenso se logre "sin mecanismos paralelos de negociación".
"El vicepresidente tiene derecho a opinar respecto de lo que le parezca, pero lo que me parece importante es respetar a rajatabla la conducción política de la presidenta de la Nación", alertó el mandatario provincial.
En ese sentido, en diálogo con radio 10, Capitanich sostuvo que la primera mandataria "ha sido muy clara respecto del envío" del proyecto de las retenciones móviles "al Congreso de la Nación".
El vicepresidente despertó el enojo oficialista cuando, sin consulta previa a la jefa de Estado, convocó a su despacho a varios gobernadores para discutir el polémico tema de las retenciones móviles, una vez que el proyecto ya había sido enviado al Parlamento por el Ejecutivo.
La mayoría de los mandatarios provinciales rechazaron el convite, menos tres gobernadores enfrentados a Balcarce 50 por este tema: Juan Schiaretti (Córdoba), Alberto Rodríguez Saá (San Luis), y Hermes Binner (Santa Fe), quienes sí acudieron a la cita.
Funcionarios del Gobierno vuelven a criticar la actitud de Cobos
"Debe buscar consensos con la mayoría del pueblo que votó a la Presidenta y no con la Argentina concentrada y corporativa", le apuntó el ministro del Interior, Florencio Randazzo; más temprano, Capitanich, dijo que el consenso no se puede lograr "con mecanismos paralelos de negociación".