Los cuatro hechos del primer día

Resumimos los 4 momentos principales de la primera jornada de debate en el Congreso de las retenciones: Cobos y los gobernadores, Cristina y el campo, las carpas frente al Parlamento y la discusión en comisión.

El Congreso, centro del debate. Foto: Flickr.com
El Congreso, centro del debate. Foto: Flickr.com

Cristina con el campo

El Gobierno y el campo retomaron el diálogo en una reunión que fue calificada de "positiva" por ambas partes, pese a que la presidenta Cristina Kirchner rechazó la posibilidad de suspender las retenciones móviles mientras el Congreso discute la cuestión, como reclamaron los ruralistas.

La mandataria, que recibió a los ruralistas tras 73 días sin verles las caras personalmente, manifestó su "pesar" por los perjuicios que causaron al país los "cien días aciagos" durante los que se prolongó el conflicto agrario.

En la reunión de una hora y media, la Presidenta aclaró a los dirigentes de las entidades rurales que ahora debe ser el Congreso el que defina el tema de las retenciones y les dijo que el Parlamento "sólo trató a libro cerrado una iniciativa" cuando se aprobó el Código Civil.

Así, la mandataria -que estuvo acompañada por el jefe de Gabinete, Alberto Fernández; y el ministro del Interior, Florencio Randazzo- dio a entender que ahora "se abrió el juego" en el Congreso para debatir el proyecto enviado por el Poder Ejecutivo la semana pasada.

La primera jornada de debate en el Congreso

Cargada de expectativa y con la participación de las entidades del campo, arrancó la discusión parlamentaria sobre el proyecto de ley que el Poder Ejecutivo ingresó en la Cámara baja para ratificar las retenciones móviles a las exportaciones de soja.

Con el plenario de las comisiones de Agricultura y Presupuesto y Hacienda, más de 60 legisladores de todos los bloques iniciaron el análisis de la norma oficial, a fin de lograr "la integralidad de la discusión y la rapidez del debate", que permitirá conseguir el dictamen necesario para enviar el proyecto al recinto.

En la primera jornada de tratamiento se escuchó el reclamo y de las autoridades de la Mesa de Enlace de las entidades agropecuarias, quienes llegaron a la sala I del anexo de la Cámara baja tras reunirse con la presidenta Cristina Kirchner en la Casa Rosada.

Los dirigentes Eduardo uzzi, Alfredo De Angeli (Federación Agraria), Hugo Biolcatti (Sociedad Rural), Mario Llambías (CRA) y Fernando Gioino (Coninagro) brindaron sendos discursos ante el cuerpo de legisladores, y coincidieron en su reclamo por la suspensión de la resolución 125, norma que modificó el esquema de retenciones en marzo pasado y desató la disputa en todo el país.

Cobos y los gobernadores

El vicepresidente Julio Cobos concretó en el Senado una raquítica reunión de gobernadores, a la que asistieron solamente tres de los once que había convocado el jueves pasado, los más
alejados de la Casa Rosada, y de ese modo volvió a tensar su situación dentro del Gobierno.  Con la idea de buscar una solución al conflicto con el campo, Cobos recibió a los gobernadores

de Córdoba, Juan Schiaretti; de Santa Fe, Hermes Binner y de San Luis, Alberto Rodríguez Saá, pero no asistieron seis kirchneistas ni los radicales K que gobiernan Santiago del Estero, Gerardo Zamora, y Corrientes, Arturo Colombi.

Sobre las inasistencias, Cobos dijo "no creer" que el Gobierno se haya movido para que los gobernadores oficialistas no concurrieran a la cita que él hizo el jueves pasado.

"A mí me gusta siempre pensar bien. A lo mejor lo habrán reconsiderado...", dijo sobre los seis mandatarios kirchneristas, y subrayó que su convocatoria fue "de buena fe".

Lo cierto es que el propio jefe de Gabinete salió ayer a cuestionar la convocatoria del vicepresidente, crítica que se sumó a la del gobernador sanjuanino José Luis Gioja, quien lo tildó de "oportunista".

Campamento frente al Congreso

Una fuerte disputa política se desató cuando el Gobierno porteño intentó desmontar la mayoría de las cinco carpas instaladas frente al Congreso por militantes kirchneristas, quienes se resistieron a acatar la orden municipal en medio de acusaciones y forcejeos.

La administración de Mauricio Macri pretendió que sólo dos de las tiendas quedaran en pie y adujo que los manifestantes no requirieron permiso para instalarlas, pero no tuvo poder de policía para hacer cumplir la disposición.

El Gobierno de la Ciudad solicitó "ayuda" a la Policía Federal -dependiente del Ministerio de Justicia y Seguridad nacional- para desalojar las carpas de los manifestantes, pero no recibió respuesta, precisó esta tarde el jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta.

"Esto es grave, no hay dudas. Para ocupar el espacio publico hay que pedir permiso y ellos (por los manifestantes) no lo hicieron", explicó el funcionario, en una conferencia de prensa.

Los manifestantes cercanos al gobierno nacional se resistieron el intento de desalojo que dispuso el Gobierno porteño, y tras el pronunciamiento de la administración comunal, adelantaron que las carpas "no se van a mover".