Para comenzar con las postales y perlitas de la gira oficial de Celso Jaque por la capital de México, una referencia a otra pifiada del coordinador General de Prensa, Lautaro Vicario. El funcionario no sólo buscó entorpecer la presencia de MDZ en este país antes de que se inicie el viaje, sino que además complicó a los periodistas que el propio gobierno invitó al DF con los gastos pagos. O no tanto.
La Gobernación fue la encargada de armar el viaje, sacó los pasajes de avión e hizo las reservas en el lujoso hotel Presidente Intercontinental. Allí se aloja toda la delegación. Pero en este caso, hizo sólo eso. Vicario reservó las habitaciones para los periodistas de los diarios UNO, Los Andes y del Canal 9, pero no las pagó. En consecuencia, cuando la gente de prensa se registró en el hotel tuvo que cubrir con sus tarjetas de crédito habitaciones que no bajan de U$S 200 por día. Fueron varios los funcionarios del gabinete que están en esta ciudad que no sólo salieron a disculparse con los periodistas (que todavía no saben quién cubrirá los gastos del alojamiento), sino que también se acordaron de Vicario.
Fayad estaría aquí en las suya
Se ve que las luchas de los jefes de Gobierno son similares en todos lados. Aquí en México se ha encarado desde hace algunos meses una campaña para quitar a los vendedores ambulantes de los paseos tradicionales del DF, tal es el caso de la zona de El Zócalo, una de las más visitadas. El éxito del jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Marcelo Ebrad, en esa campaña fue similar a la de nuestro vernáculo Víctor Fayad. Muchos puesteros lograron ser reinstalados, pero muchos otros volvieron a ubicarse de donde los habían corrido.
El argentino está de moda
En el DF está una de las comunidades de argentinos más grandes de toda Latinoamérica: sólo en esta ciudad viven unos 90.000 compatriotas. Amén de que desde hace muchos años son muy populares Soda Stéreo y los Enanitos Verdes, la moda en México hoy es ir a comer a restaurantes de argentinos. Y por supuesto, a comer carne. Se calcula que en el DF están instalados unos 250 comercios de este tipo, que sirven carnes de la zona norte de este país. La clave está en los cortes: son todos al uso nuestro. Créase o no, el boom son las parrillitas que se colocan al costado de las mesas que en Argentina se usan desde hace años pero que acá eran desconocidas. Los nombes también son característicos: Quebracho, Che Genaro, Quilmes. Eso sí, los precios son altos: comer en cualquiera de esos establecimientos cuesta no menos de U$S 40 dólares por persona y sin contar el vino.
La presentación mendocina estuvo floja
Uno de los objetivos de la gira por México es vender a la provincia, aunque esta vez se eligió una estrategia de unión con las provincias vecinas con la creación de la región Cuyo Andina. Los tres estados se presentaron en la Cámara de Comercio del DF y presentaron un video ante los pocos comerciantes locales que los escuchaban. Menos mal que había pocos, porque en el video no quedaba claro que correspondía a cada provincia y cuáles eran las virtudes de cada una. Esto fue lo que se pasó: