Lejos de las críticas del justicialismo, la gestión anterior logró la paridad entre el dinero que ingresó al Estado y el gasto. Pero el aumento dado a los estatales antes de las elecciones, fue la primera piedra que encontró Jaque. Además, hubo récord de recaudación, pero esto no logró mejorar las cuentas.
Un dato recientemente publicado por el gobierno de Celso Jaque demuestra que la realidad financiera de la provincia que encontró distaba de las críticas que, durante estos meses, tuvieron como blanco a Julio Cobos y a todo su gabinete. La información oficial indica que las cuentas mendocinas terminaron el 2007 con cierto equilibro fiscal: ingresaron al Estado $ 4.591 millones y se gastaron $ 4.597 millones. Esa diferencia negativa de seis millones es casi imperceptible a ese nivel, ya que representa poco más del 0,1% del total.
Desde el cobismo conocían estos números, a pesar de que recién se difundieron este fin de semana. Por eso, tanto el vicepresidente como sus ministros se animaron a cruzar a Jaque y a su gabinete cada vez que recibieron alguna acusación.
El 13% del último gasto público de Julio Cobos estuvo destinado a la obra pública. Un porcentaje similar fue distribuido entre las comunas y aproximadamente $ 2.200 millones se gastaron en sueldos.
La queja de justicialismo tiene que ver, en cierto modo, con la herencia que el ex gobernador dejó luego del último aumento dado antes de las elecciones. A pesar de que estaba expresamente prohibido por la Ley de Responsabilidad Fiscal, Cobos otorgó un aumento del 10% a los empleados estatales.
Este aumento sólo impacto en dos meses del año 2007, pero se está haciendo sentir en lo que va de 2008. Sin embargo, nadie quiere referirse directamente a este punto. ¿Por qué? Porque para que Cobos pudiese exceptuar la ley, recibió el consentimiento de una Legislatura donde, por esos meses, nadie pensaba que el Ejecutivo podía cambiar de color político.
Aún antes de sentarse a discutir en paritarias, Jaque ya sabía que iba a tener un presupuesto inicial para el pago de sueldos de 500 millones de pesos más que su antecesor en el último año. Y si bien ya contaba con este antecedente, se mostró flexible a las demandas impuestas por los estatales, e intentó satisfacer los reclamos para evitar conflictos.
Vacas gordas
La evolución de los ingresos del estado provincial muestra una importante suba en los últimos años. Si se comparan los resultados del ejercicio 2005 con el del 2007, se podrá ver ese crecimiento: de $2.900 millones a $4.500 millones.
Esta diferencia, que debería haber servido para que el gobierno acrecentara su nivel de caja, nunca llegó al Fondo Anticiclico (un fondo pensado justamente para ahorrar en las épocas de vacas gordas y poder utilizarlo para las de vacas flacas). Sólo $171 millones fueron traspasados; casi nada si se compara con el notable aumento de recursos con el que contó -aunque no está claro si aprovechó- el ex gobernador.
¿Qué pasará en 2008?
Los datos del gasto público de este año todavía no fueron publicados por Ministerio de Hacienda, ya que el proyecto presentado a principio de año dista del presupuesto actual, al que se adosó el aumento natural de la rápida negociación de Jaque con los empleados estatales.
La duda es saber si la etapa de bonanza llegó a su fin. De ser así, se producirá un desfinanciamiento que sólo se podrá cubrir con un brusco recorte de gastos. En ese caso, todo apunta a la paralización de la obra pública. Y ahí, comenzaron a contar billete por billete para saber si los fondos alcanzan para pagar los sueldos.