Cristina Fernández pidió que liberen las rutas

Así lo hizo durante el combativo discurso que ofreció en Plaza de Mayo. En el acto de apoyo a su gestión volvió a desafiar al sector del campo para que armen "un partido y busquen el voto popular si quieren cambiar las cosas". Mirá los videos.

La Presidenta enfocó su discurso en la necesidad de los que menos tienen. Foto: NA
La Presidenta enfocó su discurso en la necesidad de los que menos tienen. Foto: NA



“Liberen las rutas para que los argentinos volvamos a producir y trabajar”, fue el mensaje más contundente del discurso que duró poco más de 30 minutos que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner ofreció esta tarde en Plaza de Mayo. Una plaza que convocó a unas 100 mil almas que luego de haber cambiado tres veces de nombre a lo largo de la historia –Plaza Colonia, Plaza de la Victoria y Plaza de Mayo- la Presidenta renombró simbólicamente como “la plaza del amor y de los sueños”.

El acto que comenzó poco después de las 16.12 –momento en que subió al escenario Cristina Fernández- tuvo como eje central apoyar a la actual gestión presidencial y como única oradora a la Presidenta, quien, cargó duramente una vez más contra los dirigentes del campo concentrados en la Mesa de Enlace.


Con un “gracias, muchas gracias a todos por estar”, Cristina Fernández de Kirchner, arrancó su discurso, recordando a los presentes: “Muchos de ustedes me conocen mucho antes de ser la presidenta, cuando fui senadora y luché por los hielos continentales. Me vieron también los argentinos en mi banca de Diputados junto a ese gran justicialista llamado Alfredo Bravo. Me vieron negarme a votar la ley de flexibilización laboral”, resaltó.



También trajo a la memoria de los presentes: “Me han visto en muchas batallas, en la que la convicción de mis ideas sé que son iguales a las de muchos argentinos”, dijo haciendo una introducción de lo que serían sus duras consideraciones hacia la dirigencia del campo.

“Sabía que la profundización venía por la redistribución de los ingresos. Pero también sabía que esa profundización necesitaba de decisiones”, se justificó al aludir directamente el caro asunto nacional del régimen de retenciones móviles.

En tanto, volvió a pedir disculpas, resaltando: “Se los juro, no lo hice en contra de nadie. Fue para que los alimentos lleguen cada vez a más argentinos”, consideró la Presidenta.


Además recordó cuando “hace 100 años, este país era el principal exportador de alimentos del mundo y el pueblo se moría de hambre”. Por lo que enfatizó que “la Argentina del centenario vivió el estado de sitio y hoy yo sueño con un bicentenario diferente”, dijo aludiendo a su interés de observar a las industrias funcionando, al campo con más materia prima “pero que le agregue valor aquí”.

Respecto al conflicto del campo, Cristina Fernández, demostró sentirse asombrada, “cuando comenzaron a pasar los días y observé desde un sector de la población a cuatro personas a las que nadie votó, a las que nadie eligió, que se reunían, decidían y comunicaban a los argentinos quien podía circular por las rutas del país u quien no, me di cuenta que me encontraba en otro escenario”.

Fue en ese momento cuando la Presidenta, al hablar de “otro escenario”, aclaró que la discusión “ya no era por retenciones si o retenciones no”. “Fue cuando me di cuenta de que se estaba socavando la democracia, la voluntad del pueblo”, criticó.



También apuntó a quienes consideró “se estaban colando en los reclamos y que nos insultaban por haber instalado el tema de los derechos humanos”, añadió.

“Yo creo que eran colados, que siempre se suben para ver su pueden dar marcha atrás con los avances logrados por la voluntad popular”, remarcó.

Además, volviendo a apuntar contra los dirigentes del campo, mencionándolos como “esas cuatro personas”, consideró que “por la dinámica de las corporaciones, no pudieron ver lo que estaban haciendo”.

“Espero que se den cuenta que lo que fue tragedia hoy es una comedia y ya no queremos más comedia. Queremos la vigencia de la Constitución”, indicó.



Respecto a los derechos de exportación que hoy son cuestionados, trajo a la memoria de los presentes que “formaron parte de las políticas de los años ´90, cuando se bajaron a cero, al igual que los derechos de exportación”, sentenció en medio de una ruidosa silbatina.

“Tenemos que recuperar los instrumentos de decisión nacional”, consideró desafiante respecto a los actuales problemas acontecidos por los cortes de rutas. “Por primera vez ellos necesitan más de nosotros que nosotros de ellos. Seamos inteligentes”, aconsejó.

Asimismo, solicitó: “Dejemos de lado esa práctica política de ser cerrados. Necesitamos a todos los argentinos, de las industrias y los comercios, para aunar esfuerzos con el fin de construir el país que soñamos”, añadió.

Acerca del bicentenario, Cristina Fernández, hizo hincapié en el hecho de querer que “todos discutamos, cómo producir más y que los argentinos sigamos comiendo bien, ya que es imprescindible la mesa de los argentinos”.

Refiriéndose a las posiciones de fuerza demostradas por los sectores rurales, la Presidenta también bregó por el aprendizaje colectivo: “Tenemos que aprende que puede haber discusión y debate y que podemos no estar de acuerdo en algún punto. Tenemos que procesar lo que pensamos. Yo creo que con bocinas, cacerolas y demás, no se avanza”, analizó.

Finalmente, en el tramo final de su discurso, dijo: “Yo les pido a quienes están equivocados por la dinámica sectorial que, en nombre de la democracia, liberen las rutas y dejen que los argentinos volvamos a producir y trabajar”, solicitó en tono combativo. No sin haberles recordado la idea que “si quieren cambiar el modelo, que formen su propio partido político y busquen el voto popular”.