Las manifestaciones en el microcentro mendocino finalizaron hace instantes, sin inconvenientes entre el grupo que fue a reclamar por la vuelta al diálogo entre el gobierno nacional y el campo, y los manifestantes que llegaron para apoyar al gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.
Los vecinos que se concentraron desde las 20 en el Kilómetro 0, y llegaron a sumar alrededor de mil personas en un "cacerolazo" que, según señalaban, no era para mostrar apoyo ni al gobierno ni al campo. Lentamente los manifestantes se retiraron del lugar, hasta abandonar totalmente la esquina de San Martín y Garibaldi.
Del otro lado, alrededor de 150 militantes de agrupaciones kirchneristas como la Juventud Peronista, Libres del Sur y Barrios de Pie se desplazaron hasta esa esquina, cantaron el himno nacional y también se desconcentraron.
Dos marchas y mucha tensión
De un lado gritaban “que se vayan todos”. Del otro, “golpistas”. La avenida San Martín fue exponente de lo que se debate esta noche en todo el país, con dos manifestaciones paralelas que, con 100 metros de diferencia, expresaron sus visiones antagónicas respecto al conflicto entre la Casa Rosada y el campo.
La movilización más grande concentró cerca de las 21 en el Kilómetro cero a unas 1.000 personas, que comenzaron a acercarse con ollas y objetos de metal a “cacerolear”. Los manifestantes apuntaron principalmente a la clase política con el clásico “que se vayan”.
“Estamos indignados, cansados de esta situación”, dijo un vecino. “Mendoza está despertando”, agregó otro. “Cada uno tiene algo de culpa”, señaló un tercero.
Los motivos para llevar las cacerolas al centro fueron varios. “A favor de la gente que trabaja, que se sacrifica”, dijo una señora, que llegó a San Martín y Garibaldi “porque escuché los bocinazos”.
Por su parte Marisa manifestó: "estoy desilucionada por que yo la vote a Cristina, pero no puede ser que nos quedemos sin alimentos porque no pueden solucionar el conflicto. No estamos ni a favor ni en contra, queremos que los alimentos no sean tan caros y que tengamos leche para nuestros hijos, esto es un papelon".
Otros apuntaron directamente al matrimonio Kirchner. “Esa gente nunca trabajó en el campo. Que se vuelvan al sur”, fue otra de las opiniones que se escucharon. “Estamos cansado de todo lo que está pasando. A nosotros no nos pagan por venir, que se den cuenta de las cosas que están haciendo mal”, agregó otra voz.
Cuando esta manifestación comenzaba, varios vehículos se sumaron a la protesta con bocinazos. Mientras desde los edificios aledaños tiraban papelitos, apoyando el reclamo.
A una cuadra, la situación fue diferente. En San Martín y Rivadavia, unos 100 militantes de agrupaciones kirchneristas salieron a apoyar al gobierno nacional, liderados por el legislador Ricardo Puga.
“Golpistas, golpistas”, le gritan a los manifestantes que están apostados a una cuadra. También se escuchan frases como “gorilas”, y “Patria sí, colonia no”.
Desde ambas marchas comenzaron a insultarse y agredirse verbalmente. La tensión fue creciendo, hasta que los manifestantes quedaron a 20 metros de distancia, separados por Infantería.
Sin incidentes, finalizaron las marchas
Dos grupos se manifiestaron en el centro de Mendoza. El mayoritario pedía la vuelta al diálogo entre el gobierno y el campo, con críticas para la Casa Rosada. El minoritario estuvo conformado por agrupaciones kirchneristas que fueron a apoyar al gobierno nacional. Hubo momentos de tensión, pero todo concluyó en paz.