El país se complica hora a hora

Rutas intransitables, desabastecimiento y millones de pesos en mercadería perdida son los resultados de los piquetes que no permiten la libre circulación.

Las rutas argentinas están paralizadas. Foto: NA
Las rutas argentinas están paralizadas. Foto: NA

La Argentina vive horas cada vez más complicadas al ubicarse en la frontera de una semiparálisis de la actividad comercial, tras una nueva jornada de paro de los transportistas, con rutas intransitables por 222 piquetes que agravan el faltante de combustibles, desabastecimiento de productos clave y pérdidas millonarias en mercaderías en mal estado que debieron desecharse.

El parate, que necesita de decisiones urgentes, volvió a golpear con fuerza al aparato productivo e hirió a buena parte de la cadena de producción perecedera, lo que obligó a desechar casi medio millón de litros de leche y se esté a un paso de tener que sacrificar cientos de miles de aves.

La paralización del sector transportista derivó también en escasez de combustibles, lo cual, a su vez, contribuye a agravar aún más el panorama de inactividad que se produce en distintos lugares del país.

Los productores, en tanto, siguen evaluando los pasos a seguir y no envían aún granos para la exportación, a pesar de que el paro se levantó el lunes último.

Desde el sector lácteo se advirtió que deben derramar unos 800 mil litros de leche diarios, mientras que la Federación de Panaderos alertó que en las próximas horas podría empezar a falta pan porque la harina no llega a los comercios.

Los comerciantes de la Ciudad de Buenos Aires alertaron que las consecuencias del paro de los transportistas y el conflicto con el campo ya llegaron a la Capital, donde se siente la falta de productos en las góndolas.

Empresas de ómnibus de larga distancia denunciaron que la actividad se redujo un 60 por ciento, en vísperas de un feriado largo, parálisis que también golpeará duro a la actividad turística.

Desde el Gobierno Nacional, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, admitió que existe "preocupación y bronca" en el Poder Ejecutivo por el desabastecimiento.

El tema es seguido de cerca al más alto nivel en la Casa Rosada, pero la presidenta Cristina Kirchner no tiene por ahora previsto convocar a las entidades ruralistas.

El titular de la Federación Argentina del Transporte de Cargas, Rubén Agugliaro, acusó al Gobierno de "querer el desabastecimiento" por evitar reunirse con los dirigentes agropecuarios para cerrar un acuerdo.

Los transportistas nucleados en CATAC se reunieron para debatir el camino a seguir y resolvieron ratificar la medida de fuerza hasta que haya un acuerdo entre el campo y el Gobierno, lo que complica aún más el panorama y genera incertidumbre en la población.

"Nosotros no tenemos la culpa por el desabastecimiento, es el Gobierno el que lo busca, aunque le digan lo contrario a la gente. Por eso creo que debe reunirse urgente con el campo", sostuvo Agugliaro.

El titular de la CATAC dijo: "No entiendo al jefe de Gabinete cuando habla de sensatez. Nosotros no podemos darle de comer a nuestras familias, de qué sensatez me hablan".

El directivo señaló, además, que "cuando algunos tiran leche o amenazan con que van a matar pollitos, que va a faltar carne, es todo politiquería para que la gente nos agarre bronca a nosotros".

Además, detalló que transportistas autoconvocados mantenían un total de 222 cortes de rutas, "algunos de los cuales se van poniendo más duros porque la familia aprieta porque no tiene qué comer".