The Economist muy duro con Cristina

El semanario británico The Economist cuestionó ayer la gestión presidencial en la Argentina en un duro artículo titulado "Cristina en el país de hacer creer". La nota relata los distintos avatares que, en apenas cinco meses de gobierno, minaron la popularidad de Cristina Kirchner.

Nota publicada por el semanario británico The Economist
Nota publicada por el semanario británico The Economist

En un artículo en el que critica con dureza la gestión de Cristina Fernández de Kirchner, el semanario inglés The Economist, uno de los medios especializados en política y economía de mayor prestigio en el mundo, acusa en su última edición a la Presidenta de haber tenido una respuesta "reveladoramente autoritaria e impropia de un político" ante los reclamos del campo.

Bajo el título "Cristina en el país de hacer creer", la nota da cuenta de los distintos avatares que, en apenas cinco meses de gobierno, minaron la popularidad de la mandataria al punto de que -dice The Economist- "recientes sondeos de opinión le dan  sólo un 35 por ciento de imagen positiva".

"Echando por tierra las esperanzas de cambio, la nueva presidenta de la Argentina está llevando su país al peligro económico y al conflicto social", dice la nota, acompañada por una foto de Cristina Kirchner sonriente.

La publicación dice que ella ganó fácilmente las elecciones con la promesa de mantener el "impresionante desempeño económico argentino", aliviar las tensiones sociales y reconstruir las relaciones internacionales. "Sólo cinco meses después de que Cristina sucediera a su marido en la Casa Rosada, la Argentina empeoró en esas tres cuestiones", advierte The Economist . Afirma, además, que "el precio de los bonos argentinos se hundió" y que "los inversores muestran poca confianza en el Gobierno", publica el diario La Nación en su edición de hoy.

El semanario considera que el "desorden" del Gobierno provocó una revuelta del campo y sostiene que la semana pasada Cristina Kirchner perdió a la "cara nueva" más importante cuando Martín Lousteau renunció como ministro de Economía, por un desacuerdo en las políticas aplicadas y por haber pretendido restablecer la credibilidad de las estadísticas oficiales. "Su reemplazante, Carlos Fernández, no tiene entidad. En la práctica, el señor Kirchner parece seguir siendo quien está a cargo de la política económica", dice The Economist , que le reprocha al ex presidente haber "ignorado las preocupaciones sobre inflación" y haber "intimidado a los empresarios para que congelaran los precios".

Finalmente, el artículo compara el descenso de imagen positiva de Cristina con el de Michelle Bachelet, aunque aclara: "Por lo menos, la Sra. Bachelet está cometiendo sus propios errores. La sospecha en Buenos Aires es que Cristina está pagando el precio de la estúpida obstinación de su marido, aún si eso es algo que comparte", señala el diario Perfil.