Imperdibles perlitas de la presencia "K"

En el estadio de Andes Talleres, el clima peronista estuvo a pleno. Los más llamativos en el acto fueron los peronistas de Guaymallén, que desplegaron banderas por todo el estadio y marcaron su poderosa presencia. Los plantones de algunos funcionarios y los que no quisieron -por nada del mundo-, perderse la palabra del ex presidente. Los que quedaron en evidencia y los que no pudieron evitar sacar su espíritu militante.

Aquí van algunos de los datos curiosos de la visita del ex presidente Néstor Kirchner.

Abraham, ¿con los tapones de punta?

Los dirigentes territoriales que más militantes han acercado hasta el estadio de Andes Talleres son los de Maipú, Las Heras y Guaymallén. Específicamente, en el caso del intendente Alejandro Abraham, llegó acompañado de una importante cantidad de seguidores, quienes ruidosos, se instalaron debajo del palco central.

Los peronistas de Guaymallén portan un gran cartel que indica “Guaymallén existe”. Asimismo, están munidos de una gran bocina, que –según trascendidos- apuntaría a marcar cierto descontento con el reparto de cargos que realizó Celso Jaque a nivel local. Habrá que ver si esto es así.


“Usted no puede pasar”

El protocolo y la seguridad suelen ser inflexibles en este tipo de visitas. En la IV Brigada Aérea, donde se aprestaba a aterrizar el ex presidente Néstor Kirchner, hubo dos personajes que sufrieron el rigor de los guardias. El primero de ellos fue el ex ministro de Salud, Ginés González García, ahora embajador en Chile. Y a los pocos minutos, el ministro de Infraestructura Francisco Pérez: a ambos no se les permitió el ingreso. Según los responsables de franquear el paso, no figuraban en el listado proveído por la presidencia de la Nación.  Tras algunos llamados, y otras gestiones, pudieron pasar. Lo cierto es que el disgusto y el pequeño plantón, se produjo.

Patricia, la coordinadora

A pesar de toda la mística, todo el calor y toda la incomodidad, se puede decir que la organización del acto en Andes Talleres fue buena. Salvo por un detalle: nadie pudo preservar el espacio para la prensa, que se pobló de gente ajena a la actividad. Virtudes y errores fueron responsabilidad de la diputada Patricia Fadel, quien se ocupó de coordinar el evento, mientras varias jóvenes transpiraban para que todo saliera bien. Lo cierto es que el acto transcurrió en paz y hasta hubo un gesto para los periodistas: helados para combatir la agobiante temperatura.

Alumnos aplicados

Los invitados especiales han estado a la orden del día. Entre los más destacados, figuran el asesor presidencial y operador peronista Chueco Mazzón. Junto a él, se mostraron los gobernadores de Chaco y de San Juan, Jorge Capitanich y José Luis Gioja, respectivamente. Al parecer, la férrea disciplina kirchnerista, no permite, ni siquiera un falta. Y, los gobernadores, viejos conocedores de la metodología, no lo  dudaron. Se tomaron un avión y aparecieron muy distendidos por Andes Talleres.

Tibio, tibio

Previo al comienzo del acto, los locutores encargados de mantener en alto el espíritu festivo de los militantes, no tuvieron mejor idea que pedir un aplauso para el ex gobernador Rodolfo Gabrielli que también había dado el presente a la fiesta peronista. Pero lo cierto es que la respuesta del público no fue la esperada. Apenas algunos pocos aplausos fueron la expresión de cierta apatía (o tal vez escasa adhesión) que provocó la figura del dirigente.

La débil voz de Juan Marchena

Juan Marchena puso a prueba en Andes Talleres sus dotes de orador y la potencia de su voz. Y tenemos que decir que, al menos en este último ítem, el nuevo presidente del justicialismo tiene mucho que mejorar. La potencia no le daba y en varios pasajes se le afinaba, a causa del esfuerzo. Su jefa de prensa, Susana Fernández, notó que Marchena hacía agua y le tiró un salvavidas. Se puso al frente del escenario y pidió que los muchachos de la hinchada aflojaran con los bombos, para que se escuchara el mensaje del titular justicialista.

La guerra de las cifras

Antes de que terminara el acto, algunos especialistas en movilizaciones y reuniones masivas, se comunicaron con MDZ. Casi con unanimidad, consignaron que difícilmente en Andes Talleres entren 7.000 personas como indicaron fuentes oficiales del PJ. Según los opinadores, allí con suerte pueden ingresar unas 4.500 o 5.000 personas. Obviamente, la polémica respecto de la capacidad de convocatoria peronista será uno de los temas sobre los que se seguirá hablando en los próximos días.

Lapsus que me hiciste mal

Un lapsus considerable cometió la presentadora de los oradores, la periodista Susana Fernández. Al momento de presentar a Néstor Kirchner, le endilgó el título de "presidente de la Nación", en vez de presidente del PJ. Básicamente, y sin querer, Susana expresó la crítica más dura que le realiza la oposición a Cristina Fernández: que el país tiene un "doble comando", y que en realidad, quien sigue gobernando el país es Néstor.  

Libreto repetido

Varios pasajes del discurso del ex presidente, fueron casi calcados del que dio ayer en Ezeiza. Especialmente cuando arremetió contra los sectores rurales y cuando cargó contra los responsables de los incendios que causaron numerosas muertes por accidentes de tránsito. Sin dudas, Néstor Kirchner no sólo quiso reforzar algunos trazos gruesos de su artillería política, sino que también (y casi como en una gira proselitista) no hizo más que repetir un mismo discurso. Como si los medios de comunicación no reflejaran cada paso y cada palabra del líder peronista. Ay, Néstor, Néstor...

A la altura de los acontecimientos

Los organizadores no dejaron ningún detalle al azar. A tal punto, que hasta habían previsto que todos los oradores del acto superan ampliamente en su estatura al gobernador Celso Jaque, especialmente, el ex presidente Kirchner. Por ello, y para evitar desniveles evidentes e incómodos, se colocó en el escenario, tras el atril de los discursos, una pequeña tarima de madera que le permitió al gobernador estar a la altura de los acontecimientos. De lo contrario, su escasa altura hubiera sido objeto de bromas entre la primera fila de dirigentes peronistas. Algo que, por supuesto, el gobernador ya está acostumbrado.

Entre pendex y jovatos

En pleno discurso, Kirchner quiso tirarle flores a los gobernadores presentes. Para ello, no encontró mejor figura que la de elogiar su juventud, con lo que pretendió incluir a Capitanich y al propio Jaque, sin embargo, y viendo que Gioja se le quedaba afuera, corrigió: "algunos jóvenes y otros abuelitos", en clara alusión al sanjuanino, quien interpretó el toque simpático y cariñoso del calificativo.

No pasan la prueba del peronista básico

Llamó la atención el balbuceo pronunciado por el vice gobernador Cristian Racconto, y por los ministros de Salud (Saracco) y de Hacienda (Cerroni). El trío, de cuya afinación no estamos hablando, la pasó feo al momento de entonar la marcha peronista. Al parecer, estos dirigentes no tienen del todo claro la letra de la famosa marchita. Eso sí, le pusieron énfasis a la parte que dice "combatiendo el capital". Si los viera el "gran conductor", es decir "el primer trabajador". (Les tiramos letra para la próxima). 

Patricia, la "planificadora" del PJ

Hiperactiva se la vio a la diputada nacional justicialista Patricia Fadel. La tunuyanina parecía tener un rol central en la organización del acto y daba órdenes a diestra y siniestra. Manejaba el blandir de los bombos, pero también su silencio. Y no contenta con esto, hasta le indicaba a los oradores cuándo cortar sus discursos a fin de no alargar la velada y cumplir con lo planificado.

Lo cierto es que la legisladora parecía una de esas organizadoras de eventos, tan de moda en estos días, que sin embargo tuvo su premio cuando promediaba el acto. Recibió un efusivo beso, abrazo y caricia sobre su cabeza del propio Kirchner. Humm... ¿Cristina no se pondrá celosa?

Volveremos, volveremos

Uno que reapareció en el acto peronista fue el ex intendente de Godoy Cruz, Rubén Montemayor. El dirigente, alejado de la exposición pública, se mostró junto a otro ex de Godoy Cruz: Carlos de la Rosa. Al parecer, los vientos han cambiado y los muchachos decidieron dar su aval a Jaque y de paso, escuchar a Kirchner.

Carlitos, un hombre feliz

El ministro de Seguridad, Carlos Ciurca, todavía está exultante. No es para menos, la recaptura de los presos, a un día de su asunción, significó una prueba de fuego para su gestión. En ese bautismo exitoso, el hombre sumó una nueva prueba de apoyo. En este caso, fue del propio Kirchner, quien le dio un más que efusivo saludo al término del acto. La sonrisa del ministro era inocultable.