La tensión con el campo, el alza de precios y las versiones sobre una devaluación pusieron hoy al ministro Martín Lousteau en el centro de las miradas, en el marco de rumores que lo señalan como posible candidato a salir del gabinete si, como se especula, la presidenta Cristina Kirchner decide oxigenar su gobierno el 25 de mayo próximo, cuando realizará un gran acto a dos años del bicentenario.
En medio de versiones cruzadas, que ubican a Lousteau en una posición de debilidad o fortaleza según la fuente oficial que se consulte, hay señales objetivas que reflejan las dificultades que tiene el jefe de Economía en estas horas de complicaciones para el Poder Ejecutivo.
Lousteau quedó muy al margen de la discusión con el campo y en algunas esferas del gabinete consideran que tuvo impericia al aplicar las polémicas retenciones móviles, que llegaron a destiempo y complicaron la cosecha de soja.
Además, el principal problema para el joven ministro es la inflación, que se dispara al galope más allá de que el INDEC y aún cuando con el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, hagan lo imposible por disimularla.
Los economistas, incluso los oficialistas, están alertando que el Gobierno debe tomar el toro con las astas en materia de precios, dando señales claras a los operadores económicos de que se utilizarán todas las herramientas de que dispone un Estado con fuerte superávit, para frenar la escalada.
Los especialistas recomiendan entonces frenar el gasto, como ocurrió en marzo último, donde de crecer al 35 por ciento anual pasó a subir alrededor sólo un 20.
También sugieren que desde el Banco Central se profundice el mecanismo de "metas de inflación", para decirle con claridad a un nervioso mercado cuál es el costo de vida esperable para 2008 y 2009, y cómo hará el Gobierno para sostenerlo.
Para ello es necesario sostener el superávit fiscal y, de ser posible, robustecerlo con más baja del gasto y aplacando las expectativas de alzas salariales, para dejar de recalentar con tanta fuerza el consumo.
"La Argentina tiene que lograr una inflación moderada y previsible, para evitar que impacte sobre la distribución del ingreso", sostuvo Lousteau.
Mientras siguen circulando rumores sobre la posibilidad de desvinculación de su cargo al frente del Palacio de Hacienda, Lousteau también planteó una serie de desafíos económicos y sociales para los próximos años.
Como parte de esos rumores se señala como posibles sucesores, si hace falta, al titular del BCRA, Martín Redrado, y al ex jefe del Central durante el gobierno de Eduardo Duhalde, Mario Blejer.
Esta situación impactó en la Bolsa por la tensión entre el Gobierno y el campo, pero también por laincertidumbre sobre el futuro. Entre los operadores circularon rumores de todo tipo, como cambio de ministros, devaluación del peso y desdoblamiento del mercado cambiario.
Lousteau, en la mira de todos
En medio de tensiones con el campo, la inflación y versiones sobre devaluación, el ministro de Economía está señalado como posible candidato a salir del gabinete si la presidenta Cristina Fernández de Kirchner decide oxigenar su gobierno el 25 de mayo próximo, cuando realizará un gran acto a dos años del bicentenario.