El represor Pernías se quedará sin su defensor particular

El ex capitán de la Armada, Antonio Pernías, revocó el poder a su abogado defensor en las causas en las que está procesado por delitos de "lesa humanidad". También dijo que Febres murió por causas naturales y volvió a pedir una computadora personal.

El represor Antonio Pernías revocó el poder a su abogado defensor Juan María Aberg Cobo, en las causas en las que está procesado por delitos de "lesa humanidad", al considerar que el profesional se encuentra "maniatado por un contexto ajeno y prescindente del concepto de
Derecho".    

Mediante una carta de puño y letra de seis carillas, a la que Télam tuvo acceso, el detenido ex capitán de la Armada insistió en su argumento que "las causas que se me imputan tienen basamento y resolución política" por lo que considera "desgastante y estéril" el trabajo de su letrado, de quien ponderó su "profesionalismo y lealtad".    

En la misiva -cuya firma está certificada por el jefe de turno del penal de Marcos Paz donde cumple prisión preventiva- el ex jefe naval formula una serie de consideraciones políticas y desliza críticas, por igual, a jueces, políticos e integrantes del Consejo de la Magistratura.

A estos últimos les reclama que la justicia recorra "el recto camino de la conciencia y el derecho con el objetivo de encontrar luz y no tinieblas".    

En la extensa presentación Pernías vuelve a la carga en su pedido para tener computadora personal y se queja pues que el 1 de abril "elevé una nota (con su argumentación y fundamentación) solicitando autorización" al director del penal "mediante un reglamentario petitorio, sin recibir respuesta hasta el momento". 

En sus variados y múltiples reclamos el represor -con procesamientos confirmados por delitos de lesa humanidad cometidos en el centro clandestino de detención que funcionaba en la Escuela Superior de Mecánica de la Armada (ESMA)- denuncia "violación de (sus) derechos y garantías" junto a "anomalías en la instrucción" de las causas.    

"El objeto de la instrucción ha sido desvirtuado por su orientación en una dirección predeterminada y parcial", sostiene mientras párrafos más adelante escribe que días atrás "un interno (en la cárcel en que está alojado) se suicidó en su celda al haber prendido fuego su colchón y respirar el monóxido de carbón emanado".    

"Me pregunto cuál es la garantía de seguridad física que tanto la querella de (el fallecido represor que murió por ingesta de veneno, Héctor) Febrés se encarga de declamar y cuáles son sus objetivos. En mi opinión la muerte de Febrés pudo haber sido natural y todo lo mediáticamente explotado es de dudosa veracidad (a mi juicio)".