En el diario Ámbito Financiero de hoy, la información toma vuelo ya que cuando Roberto Lavagna era Ministro de Economía de Argentina, se desarrolló uno de los tramos más polémicos del escándalo conocido como el “Caso Greco”. Fue un intento de pagar u$s200 millones en bonos por una deuda más que cuestionada a través de una ley de emisión de bonos donde a la orden de libramiento estaba “encriptada” dentro de el nada revelador rubro de “pago a proveedores”.
Esa maniobra tuvo dos momentos cuestionados: cuando los abogados del Ministerio de Economía le consintieron ante la justicia la deuda a los Greco-sin oponer las defensas que inclusive ya estaban pedidas- en épocas de Lavagna y cuando Felisa Miceli mandó el proyecto al Congreso para apurar el pago.
Todas las investigaciones indicaron que en las dos etapas hubo irregularidades. Pero, repentinamente, durante la campaña presidencial se frenó todo avance judicial. Ni siquiera se emitió aun un esperado informe de la Auditoría General de la Nación. Gue casi al mismo tiempo que los radicales comenzaron a quejarse por la falta de colaboración de Lavagna en la campaña que precisamente lo tenía como protagonista.