Cristina busca elevar el perfil de su gestión

Tras el conflicto con EE.UU. y el protagonismo de su marido, quiere producir hechos que la devuelvan al centro de la escena. Según trascendió en la Casa Rosada, fue ese plan el que la llevó a confirmar que viajará a Gran Bretaña, en abril; a Perú en mayo, y a República Dominicana, en marzo próximo, para participar de diversas cumbres de presidentes. En carpeta también hay un viaje a Estados Unidos.

Foto: Telam
Foto: Telam

La presidenta Cristina Kirchner debatió en estos días con su equipo el modo de salir de un atolladero.

El perfil de su gestión, reconoció la Presidenta en la intimidad, quedó desdibujado en los primeros dos meses tras los conflictos con otros países, como los EE.UU., y por el protagonismo extremo que ejerce su marido, el ex presidente Néstor Kirchner.

Según publica el diario La Nación en su edición de hoy, la plana mayor del gabinete busca solucionar ese notable déficit: producir hechos o gestos que la devuelvan al centro de la escena.

Según trascendió en la Casa Rosada, fue ese plan el que la llevó a confirmar que viajará a Gran Bretaña, en abril; a Perú en mayo, y a República Dominicana, en marzo próximo, para participar de diversas cumbres de presidentes, tal como adelantó LA NACION el viernes último.

No se descarta, además, un viaje a los Estados Unidos, pero para más adelante. En este objetivo trabajan el jefe de Gabinete, Alberto Fernández; el canciller Jorge Taiana, y el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, entre otros.

La única decisión, por ahora, es que Cristina Kirchner retome su proyecto original: abocarse a la política exterior, reinsertar a la Argentina en el mundo, mejorar la relación con los países centrales y lograr inversiones y financiamiento externos.

Siempre se supo: Kirchner se ocuparía en las sombras de los conflictos locales. Controlaría la marcha de la economía; de la inflación; de la obra pública; del manejo de recursos, y de la relación con empresarios, sindicalistas, gobernadores e intendentes.

Para institucionalizar esa febril actividad es que Kirchner quiere lograr la conducción formal del PJ unificado y "reorganizado".

El principal temor del Gobierno es que se instale la frase "Cristina al gobierno; Néstor al poder" como remedo de aquélla de los años 70: "Campora al gobierno; Perón al poder".

Un allegado a ella lo graficó así a LA NACION: "Kirchner, sus oficinas en Puerto Madero llenas de políticos, empresarios y sindicalistas, y los escándalos con otros países se comieron el escenario. Y «desperfilaron» a Cristina".

En parte por ese fenómeno, Kirchner se quedó toda la semana última en El Calafate. Ocurrió luego de que el domingo pasado diera el batacazo político del año: logró que el ex candidato presidencial Roberto Lavagna saltara de la oposición al oficialismo sin escalas.

Cristina Kirchner asumió con la promesa de "limpiar" el rostro de la Argentina en el mundo, afectada por la salida de la crisis de 2001 y por la gestión de Néstor Kirchner.

Pero, apenas asumió la Presidenta, en diciembre último, estalló el caso de la valija de Guido Alejandro Antonini Wilson y el posterior juicio en Miami, que provocó un ataque de la Presidenta a los Estados Unidos.

No fue lo único: también se estancaron las negociaciones de la deuda con el Club de París. Se desató el escándalo de las franquicias diplomáticas para autos importados, que irritó a todas las embajadas extranjeras. Y sobrevino la crisis por la liberación de los rehenes de las FARC, que dejó al Gobierno asociado al polémico presidente Hugo Chávez, de Venezuela, que usó el operativo, con apoyo de la Casa Rosada, para reclamar luego un reconocimiento mundial de esa organización narcoterrorista.