Billetera 2009: El plan K para doblegar a Cobos

Jaque sabe que su única posibilidad de "flotar" en la crisis es contar con los millones de pesos kirchneristas, que el año próximo -dentro de apenas unos días- fluirán a Mendoza para desactivar al vicepresidente Cobos. Un juego que se parece a la relación Menem-Gabrielli-Bordón de 1995. El rol de los intendentes en esta puja de poder.

Foto: Gerardo Gómez /MDZ
Foto: Gerardo Gómez /MDZ

Celso Jaque sabe que tiene sólo una bala. Ha entendido que el primer año de gobierno se le esfumó entre los dedos como la arena del desierto, que su cuenta con la gente está absolutamente en rojo y sin crédito social a la vista; y que aún le quedan por delante tres años duros de gobierno. Casi un suplicio. Pero, en medio de la adversidad, halló una oportunidad, su bala de plata, y la va a usar a fondo. La chance, la única posible en su concepción de la política, nace en la profunda aversión que el ex presidente de la Nación y jefe del PJ Néstor Kirchner y su esposa Cristina, le profesan al vicepresidente Julio Cobos. Así es que a falta de una estrategia de conducción y navegabilidad en la crisis, Jaque aceptó aplicar la receta táctica de la Casa Rosada: Hay que destruir políticamente a Cobos, derrotarle en Mendoza, y para ello el único instrumento será la Billetera 2009 que desembolsará en la provincia –según las fuentes- de 700 a 1.000 millones de pesos.

El acuerdo se selló la semana pasada, en una reunión de la que participaron, entre otras personas, el propio Kirchner, la presidenta –aunque no se quedó hasta el final- y el operador todo terreno Juan Carlos “Chueco” Mazzón. El dato, que había sido anticipado por MDZ el viernes por la tarde, indica con claridad que el ritmo al que se va a mover la obra pública en Mendoza -en un año electoral y recesivo- tendrá que ver con la intensidad de la pelea Kirchner-Cobos. A medida que el vicepresidente vaya aumentando su grado de exposición y enfrentamiento, más virulentas serán las críticas kirchneristas, y más fluido será el dinero para la obra pública que puede salvar a Jaque del infierno.

El paquete será lanzado el lunes que viene, 15 de diciembre, por la presidenta y el superministro Julio De Vido en la Casa Rosada. Se trata de un megaplan de obra pública por unos 71.000 millones de pesos, para mantener la rueda de la economía girando con “anabólicos” mientras aprieten la recesión y el clima de crisis internacional, a la que –hay que decirlo- hemos aportado bastante con unos cuantos argentinismos, como la confiscación de los fondos jubilatorios, la moratoria impositiva y previsional incluso para los que cometieron delitos económicos, y el sospechoso blanqueo de capitales que se discuten esta semana en el Congreso.

Jaque y su ministro de Obras Públicas Francisco Pérez serán dos de los más interesados asistentes al acto, con platea preferencial. Este plan, “Billetera 2009”, como lo han bautizado los escépticos que por suerte nunca faltan; no tiene como objetivo único pasar la crisis lo mejor posible. Además, el kirchnerismo lo usará como herramienta electoral poderosa, ante un panorama muy adverso. Según Joaquín Morales Solá, por caso, una encuesta de Analogías indica que la intención de votos del matrimonio presidencial va del 6 al 9 %, lo que muestra la magnitud de su fragilidad política.

Como sea, la “acción de guerra” comprende licitar y hacer muchas obras pequeñas, de rápida ejecución, que puedan ser inauguradas antes de los comicios de octubre. Y que sean fácilmente percibidas por la gente. Por eso los intendentes peronistas mendocinos y Vialidad Provincial están trabajando contrarreloj para llegar a tiempo con la lista de obras electorales. El jueves, cuando Celso Jaque regrese de la gira social rusa, le dará el visto bueno para enviárselo urgente al subsecretario de obra pública de la Nación, Jorge López, quien a su vez lo tratará con De Vido.

El plan y los intendentes
En muchos casos, se trata de asfaltar un par de cuadras. En otros, de avenidas y nudos más importantes. Casi todas las obras son viales, y fueron originadas en las necesidades de los municipios. Y no sólo de los justicialistas. El intendente de Capital, Víctor Fayad, de extracción radical y uno de los posibles aspirantes el sillón de San Martín, si tuviese “banca” para la dura interna de su partido, elevó también un plan de obras que –espera- sea incluido en la billetera. Lo mismo el demócrata Omar Parisi. Los funcionarios de obras públicas del lujanino recibieron un llamado del Subsecretario de Obras Públicas de la provincia, Mariano Pombo, el viernes último. “Les pasamos requerimientos de obras viales pequeñas, ciclovías, iluminación, algo de cloacas…” dijeron, y contaron algo más: “hasta nos fijamos que sean obras que se puedan inaugurar en conjunto…” para que no hayan suspicacias, por lo que el rédito político será “a convenir”, como en los contratos de compra-venta.

También Alfredo Cornejo fue consultado por el Gobierno, aunque no específicamente sobre el plan Billetera 2009. El intendente de Godoy Cruz es uno de los principales referentes del cobismo, por lo que sería esperable que lo traten con menos cariño en el reparto. Cornejo pidió incluir en el presupuesto provincial, y así se lo hicieron saber a Mariano Pombo y a Francisco Pérez, dos obras, y una más junto con la comuna. Las primeras son una ciclovía y ampliación de la capa asfáltica en el Carril Cervantes, y la restante es una doble vía en un tramo del carril Sarmiento. Hay más: el jefe comunal quiere transformar parte de la San Martín Sur en un shopping a cielo abierto, brindando seguridad con cámaras, uniformando las veredas, con más iluminación y partes de nuevo pavimento, y colocar bajo tierra los cables de energía, telefonía y TV. Pero eso, es otro precio.

Para los intendentes del PJ, especialmente Adolfo Bermejo, Rubén Miranda, Alejandro Abraham y Omar Félix, que concentran a una gran cantidad de población, los millones en obra pública serán su pasaporte a la independencia, justamente, de Celso Jaque. Sin el plan Billetera 2009, la campaña electoral sería prácticamente inviable a nivel territorial, lo que limaría las aspiraciones 2011 de los jefes comunales.

Claro que para que todo esto sea políticamente rentable para el oficialismo, hay que “enterrar” a Julio Cobos. En el pensamiento K, una derrota del mendocino y sus candidatos el año próximo lo dejaría sin chance de liderar un polo opositor capaz de disputarles la presidencia en 2011. La postal política se parece, dicen, a la relación Menem-Gabrielli del ‘95, cuando la misión era sacar a José Octavio Bordón de escena. Ahora los actores son otros, pero la situación es similar. El matrimonio K y Jaque, hasta las últimas consecuencias, en contra de Cobos.

El gobernador mendocino ha optado por lo único que tiene a mano, aferrándose al salvavidas que le propone la Casa Rosada. El presupuesto de planificación federal para el año que empieza es de unos 22.000 millones de pesos, y el gobierno nacional contará para obra pública con los 15.000 millones anuales de los aportantes al sistema jubilatorio, que desde hoy es oficial. Y las preguntas que surgen son varias. ¿Serán las obras elegidas las más importantes, las que necesitan los mendocinos, o son las que se pueden terminar para la foto inaugural, siempre que sea antes de los comicios? Otra: ¿Quién va a controlar que no se discrimine en el reparto de la billetera a los municipios que no son justicialistas? Y una más: ¿Qué efecto multiplicador de la economía regional tiene este megaplan? ¿O sólo se trata de un parche para ir tirando hasta pasar las elecciones?

Queda, para el final, otro dilema. Está claro que algunos municipios –y sus habitantes- se van a beneficiar de varias obras, producto del enfrentamiento y el odio visceral de los Kirchner hacia el vicepresidente Cobos. Y es cierto que este tipo de estrategias ingresan en el juego político que todos aceptan, y del que medianamente participan. ¿Cómo va a enfrentar Cobos esta disyuntiva?

El vicepresidente sabe que el PJ va a poner todo lo que tiene, en cientos de millones de pesos, para derrotarlo. Y sabe además que esa estrategia es la única que garantiza algo de dinero para mover la obra pública en la provincia, y las actividades económicas que de ella dependen. La pregunta es cómo hará el cobismo para sobreponerse a un embate que se prevé muy fuerte.

Por ahora, en las filas del vice miran el plan con escepticismo. Y se defienden desde el sentido común. “Nadie va a torcer el rumbo electoral por una o más obras. Por ejemplo, miremos el caso de Las Heras… Para hacer algo que se note, a Rubén Miranda deberían asfaltarle el 80% del departamento” dijo uno de los principales estrategas de Cobos. “Es ridículo” reflexionó al final.

Habrá que ver. El ministro De Vido y Celso Jaque regresan de Rusia este jueves. El lunes, se hará el anuncio del súper plan de 71.000 millones de pesos en la Casa Rosada. A partir de allí, los billetes comenzarán a fluir a Mendoza, oxígeno puro para una gestión alicaída, con la misión además de sacar de escena electoral al vicepresidente.

¿Y Cobos? Bueno… ya es grande… Sabrá cómo defenderse, en un contexto donde le será más difícil hacer pie. Como dice aquel sabio y viejo dicho popular, “billetera mata galán”, o en este caso, vicepresidente.