La cena de fin de año que ofrecieron los demócratas en la Finca Don Miguel dejó algunos bocadillos como para comentar. Entre ellas, la ausencia de los dos intendentes que tiene el partido, la reaparición de viejas figuras ligadas tanto a la Dictadura como a los gobiernos democráticos, arengas para que los gansos dejen de ser actores de reparto y hasta se dejó entrever la bronca que existe hacia uno de los ministros de Celso Jaque por el conflicto con el campo mendocino.
La velada se llevó a cabo en el coqueto salón ubicado en el Acceso Sur y Araoz, de Luján de Cuyo. Junto a la militancia y a los dirigentes, también estuvieron como invitados los cinco diputados nacionales del Pro, la fuerza política que conduce el jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri.
Un dato llamativo es que, de los grandes empresarios, sólo hubo tres, lo que contrastó con una diversidad de pequeños y medianos productores y bodegueros –algunos de ellos, extrapartidarios- de San Carlos, Lavalle, zona Este y de General Alvear. Jorge Pérez Cuesta se retiró temprano, Carlos Ostropolsky –presidente del CEM- estuvo sentado junto a los diputados nacionales del Pro y también se lo vio a José Poquet, de la UCIM.
Dónde están los intendentes
En un inicio puede haber llamado la atención el faltazo de Omar Parisi. Pero la ausencia fue salvada por una carta que se leyó en público tras la actuación del cómico Cacho Garay, y que daba cuenta que el intendente de Luján se encontraba en esos momentos en la fiesta de egresados de su hija.
Pese a la misiva también volvió a escucharse entre las mesas la distancia que existe entre el jefe comunal y el diputado nacional Omar De Marchi, además de un posible acercamiento de Parisi al Gobierno provincial para retener el departamento en las elecciones de 2011.
La otra ausencia correspondió al otro cacique departamental que tienen los demócratas en la provincia. Pero en este caso, las probabilidades de que Jorge Difonso, el intendente de San Carlos, asistiera al evento eran prácticamente nulas. Como se sabe, Difonso pertenece a la corriente opositora a De Marchi y por estos días está más que preocupado por la situación de los productores de su municipio, ya que se aproximan las cosechas de frutos y la solución del Gobierno no llega.
Tampoco se vio a aquellos dirigentes que marcaron el rumbo en los años 90, como a Gabriel Llano, mucho menos a Carlos Balter, alejado ya de la política partidaria. Y sí a algunas figuras jóvenes, como a Sebastián Bragagnolo, concejal en Luján.
Aunque también se notó la ausencia de Diego Arenas, otro de los legisladores que mantienen una buena performance en la Casa de las Leyes, pero distanciado de la cúpula partidaria.
Recurso
Lo anticiparon anoche y hoy ya es tapa en MDZ. Aunque se fueron temprano –porque tenían vuelo a primera hora-, los diputados nacionales del Pro que visitaron Mendoza indicaron que la oposición recurriría a la Justicia por la polémica aprobación del blanqueo de capitales.
El “elevado” Esteban Bullrich –alguna vez jugador de vóley- destacó que la presentación se haría este lunes y en conjunto con otras fuerzas políticas, como la Coalición Cívica, ya que hay serias dudas sobre si el justicialismo contaba con la mayoría necesaria para otorgarle la media sanción al paquete anticrisis propuesto por el Ejecutivo nacional.
Lo que hizo recordarle el viejo truco del diputado trucho de la época menemista.
Bronca
También fue muy comentada la actitud del ministro de Producción, Guillermo Migliozzi, en el conflicto agrario que repercute en Mendoza por estos días con el tema del damasco.
En la jornada de ayer (jueves 11), Migliozzi estuvo en el Valle de Uco y mantuvo un entredicho con el intendente de San Carlos, Jorge Difonso, que se retiró enojado de la reunión. “El ministro es un inepto, un irrespetuoso y pretende ser autoritario golpeando en la mesa”, señaló el sancarlino fuera de sí.
El eco de la discusión llegó a la capital mendocina y anoche el diputado Alberto Sánchez también se mostró molesto respecto de los dichos del ministro de Jaque.
“El ministro dijo que los productores no tenían el dinero porque los demócratas no habíamos votado”, indicó Sánchez, refiriéndose a los 60 millones que esta semana fueron aprobados por la Legislatura para socorrer a los municipios. Y recalcó que, por principios, el PD no votaría nunca cambios en la Ley de Responsabilidad Fiscal.
A esto se suma que la bancada ha encontrado algunos puntos cuestionables en la ley impositiva que será tratada este lunes en sesión extraordinaria en la Cámara Baja, por lo que se presume que el debate no será de trámite fácil como esperaba el justicialismo.
Muy Rico todo
No estuvo mucho tiempo, apenas el necesario para saludar a los amigos que lo apoyaron en la dificultosa gestión que tuvo en el Ministerio de Seguridad. Pero el comisario retirado Carlos Rico, ex subsecretario de Seguridad, estuvo también por un espacio de cinco minutos en la velada y varios dirigentes se acercaron a saludarlo en el medio del salón. Entre ellos, De Marchi y hasta compartió unas palabras con Carlos Aguinaga, el senador e hijo de quien fuera el primer ministro seguridad de Celso Jaque, Juan Carlos Aguinaga.
También llamó la atención la presencia de un ex funcionario del gobierno de Arturo Lafalla. Se trataba del ex ministro de Gobierno Ángel Cirasino que, en algún momento, se lo vio sentado en la mesa donde se ubicó Omar De Marchi. En la actualidad, Cirasino es vocal de una empresa que se dedica a la fabricación de ferroaleaciones, Globe Metals.
Once años atrás, Cirasino renunciaba tras la crisis que había sumido al gobierno de Lafalla por el asesinato del estudiante Sebastián Bordón. Cirasino había militado en las filas del desarrollismo y llegó a ser funcionario justicialista por sus vínculos con el ex gobernador Rodolfo Gabrielli, según las crónicas de la época.
Actores de reparto
Los dos discursos de la noche transitaron en la necesidad de que tanto el Pro como el PD crezcan a nivel nacional y provincial, respectivamente, en el año electoral.
En su alocución, Federico Pinedo recordó su paso por Mendoza y de las internas en la que participó con sus amigos demócratas, al punto de señalar que “el reino de los gansos es mi lugar”. Y luego se despachó con críticas al Gobierno nacional, acusándolo de no dialogar, no consensuar, de condenar, insultar y hasta mentir.
“Tendremos pronto, en octubre, un cambio extraordinario en la vida de Argentina, cuando seamos la mayoría en la Cámara de Diputados de la Nación”, dijo antes de despedirse, como para señalar hacia dónde están apuntados los cañones.
De Marchi fue más enfático aún y sus palabras se basaron en el slogan que el PD tendrá para el año entrante, “Mendoza merece más”. Bajo ese lema, señaló la pérdida de liderazgo regional de la provincia, pero no sólo culpó a los gobiernos que pasaron en este sentido. El presidente partidario también hizo lugar a la autocrítica, en una frase final que puede entenderse como un llamado de atención para que los demócratas vuelvan a ocupar los primeros puestos en la mente del mendocino promedio.
“Pido el compromiso de ustedes para no seguir asistiendo como actores de reparto”, lanzó el presidente del partido conservador, mientras la vajilla dejaba de tintinear entre las mesas.
Internas
A pesar de la tensión interna que mece la estructura partidaria, hay bastante optimismo por parte de la cúpula política para que De Marchi vuelva a ser candidato a diputado nacional en las elecciones próximas. Así lo aseguró Carlos Aguinaga, otro que se está posicionando sobre el resto en la Capital a partir de la folletería distribuida casa por casa por la media sanción del Código de Faltas.
“Lo más seguro es que haya consenso, porque el 80 por ciento del partido responde a la conducción”, se animó a pronosticar el senador demócrata, y destacó que “la oposición interna no discute la postulación de Omar De Marchi para diputado nacional”.
En tanto, el anfitrión también se mostró optimista y, si bien no quiso adelantar la reelección para el Congreso Nacional, dijo no abandonar el sueño que lo persigue desde que se constituyó en el referente partidario.
“Quiero ser gobernador”, cerró De Marchi sin medias tintas.