Las peleas internas dentro del PJ hacen que se demore la definición del nuevo ministro de Gobierno. Aunque Celso Jaque también está enfrascado en otros cambios en el equipo ministerial ,especialmente en Economía y la Dirección General de Escuelas.
Toda esta controversia ha hecho que se difiera la definición del mandatario, que para sacarse presión pública, se ha “refugiado” en una gira por los departamentos como un remedo de la última parte de la campaña política que lo catapultó a la gobernación.
Aunque se estima que estas definiciones se producirán entre hoy y mañana a la noche según vaticinaron colaboradores del mismo jefe del Ejecutivo provincial.
Estas pujas dentro del oficialismo han generado que la postulación de Mario Adaro como el reemplazante de Juan Marchena ahora se encuentra en stand by, porque se discute quién lo reemplazará en la Subsecretaría de Trabajo si es ascendido como ministro político.
El caso es que el diputado nacional justicialista y dirigente gremial Guillermo Pereyra, jefe político de Adaro, ha planteado que si Adaro se convierte en ministro, la vacante debe ser para Sebastián “Corcho” Brizuela, actual director de Recursos Humanos de la Dirección General de Escuelas (DGE).
Este condicionante tiene una historia que los informantes oficialistas se encargaron de recordarla para explicar por qué ahora la estrella de Adaro como “ministeriable” se ha opacado.
Cuentan los peronistas revisionistas que Pereyra está pagando una deuda política con Brizuela porque el ex intendente de Lavalle reclamó ese cargo desde que el PJ ganó las elecciones hace un año y finalmente Pereyra terminó impulsando al abogado laboralista del Centro Empleados Comercio, Adaro.
Por eso ahora, y de acuerdo al relato de los confidentes del cuarto piso del Palacio de Gobierno, la postulación de Adaro se ha “enfriado”.
El problema -remarcan las fuentes justicialistas-, es que el mismo Adaro no está de acuerdo con esa exigencia de Brizuela, sino que es partícipe de que el actual subsecretario de Justicia, Sebastián Godoy Lemos, se haga cargo del área de Trabajo.
Para colmo en el mismo Gobierno la figura de Brizuela está devaluada por la pobre perfomance que le endilgan en la DGE.
Además cuando todavía Godoy Lemos no había ingresado al gobierno se lo sindicaba como el reemplazante “natural” de Adaro si éste era promovido como ministro.
Todas estas vicisitudes han hecho que Jaque reconsidere el caso Adaro y esté buscando otras alternativas para escaparle a estos tironeos.
En los otros ministerios
Si bien Jaque ha dicho que “sólo busca un ministro”, también se sabe que espera meter otros cambios en las carteras de Economía y Educación.
La realidad es que el futuro del actual ministro de Producción Guillermo Migliozzi se ha complicado a medida que ha avanzado el escandaloso caso del ex subsecretario de Hidrocarburos, Osvaldo Musso, que es investigado por la Justicia y donde cada vez más se confirma que ha falseado el título de ingeniero civil con el cual se hacía llamar mientras fue funcionario del gobierno.
Fue Migliozzi el que firmó el decreto, junto con Jaque para designar a Musso. Por eso ahora está en a mira. Aunque, aseguran los confidentes oficiales, que quien le tendió un puente al Gobierno al ahora presunto ingeniero, fue el ministro de Infraestructura Francisco Pérez.
Tanto es así que dan como prueba de este vínculo entre Pérez y Musso a la esposa de este último. La mujer del ex funcionario es arquitecta y ocupa un cargo en el Registro de Constructores de Obras Públicas que depende del ministerio de Pérez.
El otro caso es la Dirección General de Escuelas donde la casi imperceptible Iris Lima ya ha comenzado a registrar la cuenta regresiva para su salida del gobierno escolar.
Para reemplazarla está ubicado en primera línea y expectante el actual secretario de Ambiente Guillermo Carmona que también fue mencionado como un candidato para la cartera política.