El día después de la renuncia de Marchena

La no-invitación a la cena que el gobernador Celso Jaque mantuvo el jueves por la noche con los intendentes justicialistas para discutir los fondos extras para las comunas fue el primero de los capítulos de la última entrega de la novela por el poder del PJ provincial.

Es que ese banquete en la coqueta Chacras de Coria fue, lo que se dice, la gota que colmó el vaso de la paciencia del ex ministro de Gobierno, Justicia y Derechos Humanos, Juan Marchena. Ayer, cansado del manejo y el poder que desde las sombras ejerce el secretario de la Gobernación, Alejandro Cazabán –con quien tiene serias diferencias-, Marchena le entregó personalmente la renuncia al gobernador Celso Jaque, a quien segundos antes llamó por teléfono para comunicarle que necesitaba subir a su despacho para hablar de forma privada con él.

 Fue durante la mañana, y pasado el mediodía se hizo pública la renuncia, aunque lo que nunca se conoció oficialmente fueron las causas que motivaron a Marchena a alejarse del Gobierno.

“No puedo continuar desempeñándome en esta tarea porque existen diferencias metodológicas y políticas que obstaculizan el desarrollo de nuestra gestión". Escueto y sin entrar en precisiones, a las 13.30 el ministro oficializaba su renuncia, transformándose desde ese momento en ex ministro. Y las especulaciones, que ya se había desatado desde que el dato de la renuncia se filtró –incluso desde ates-, cada vez fueron mayores. El cuarto piso del edificio de calle Peltier se alteró, y desde allí comenzaron a salir todo tipos de nombre como posibles sucesores del saliente ministro.

Se habló de que Francisco Pérez –hoy ministro de Obras Públicas- podría pasar a ocupar el cargo dejado por el canoso ex ministro, mientras que esta especulación ya tenía hasta a un reemplazante para Pérez en su ministerio: el presidente de la cámara de Diputados, Jorge Tanús. Sin embargo, esto dejaría la Cámara Baja en manos de un cobista –Roberto Infante-, lo que sería un duro revés para el oficialismo. Guillermo Carmona –secretario de Ambiente- y Mario Adaro –Subsecretario de Trabajo- fueron otros de los nombres enlistados.   

En medio de tantos nombres, lo único concreto llegó en boca del propio Cazabán, quien minutos antes de las 16 confirmó que de manera interina la cartera de Gobierno quedará en manos de Silvia Ruggeri, ministra de Desarrollo Humano.

Pero la incertidumbre, las versiones y los nombres siguieron desfilando luego del anuncio de Cazabán. Incluso, se especulaba con el nombre del sucesor de Marchena se conocería antes de que empiece el fin de semana. Pero fue el propio Jaque quien, cerca de las 19, aplazó “para los próximos días” el anuncio sobre el sucesor.

“He recibido la renuncia y el agradecimiento por todo el acompañamiento que nos dio (Marchena)  en estos diez meses, por todo el esfuerzo y dedicación. Las renuncias siempre son indeclinables y aún cuando nuestro deseo es que continúe, debo ser respetuoso de su decisión. Intertanto, hemos dejado a cargo de la cartera a la licenciada Ruggeri”, manifestó el gobernador.

“Yo agradezco su tarea y en los próximos días vamos a dar a conocer quién lo reemplaza”, explicó el mandatario, escuetamente.

Repercusiones
El portazo de Marchena hizo ruido, tanto en el oficialismo como en la oposición. Y las repercusiones no se hicieron esperar.

El intendente de Maipú, Adolfo Bermejo, uno de los pesos pesados en el Justicialismo provincial, reconoció que le “causó sorpresa” la renuncia del presidente del PJ local, aunque destacó que “no es motivo de preocupación”.

“El Gobierno está fortalecido y el gobernador sabe que tiene el respaldo de los 10 intendentes del PJ”, relativizó el episodio Bermejo, destacando que él no propuso ningún nombre en la lista de posibles sucesores.

Desde la oposición, en tanto, lamentaron la decisión y consideraron que perdían un "importante canal de diálogo", ya que el ex ministro tenía buena llegada y comunicación con ellos.

Reunión partidaria, sin el presidente del partido
Por la noche, y como cierre de un día agitado, militantes peronistas se reunieron en el PJ. Si bien el encuentro estaba planeado desde hace varios días, pareció una paradoja. En la sede del PJ –ubicada en calle Granaderos de la Quinta Sección-, los militantes se reunieron a última hora de anoche. Marchena, presidente del PJ de Mendoza, no asistió al cónclave en el que fue notorio el malestar por la situación, especialmente con Cazabán. Es que el lafallista está señalado por los propios peronistas como el responsable de la abrupta ida de Marchena, ya que tenían diferencias irreconciliables entre sí.

El clima en la sede del partido, el clima era tenso, aunque mientras estuvieron presentes los periodistas con sus anotadores, grabadores y micrófonos encendidos, tomaron el recaudo de no atacar con nombre y apellido a nadie.

Pablo Quinteros, secretario del PJ, no tuvo inconvenientes en reconocer que, públicamente, “apoyamos al gobernador y las diferencias las arreglamos puertas adentro, cuando se vayan los compañeros periodistas”. No obstante, no fue sencillo ‘caretear’ la situación durante mucho tiempo. “Cuesta hacerse el pelotudo hablando tanta huevada”, se sinceró uno de los 20 militantes que estaban presentes antes de que los reporteros se retire y, de una buena vez, den inicio al verdadero debate.