Los potentes acordes del tema Shoot to thrill de la banda rockera australiana AC/DC que caracteriza al programa CQC es el ringtone del celular oficial del designado ministro de Gobierno, Mario Adaro. El teléfono sonó dos veces durante la entrevista con MDZ hasta que Adaro le pasó el celular a una asistente.
Así, el funcionario que todavía es subsecretario de Trabajo, demuestra su perfil desestructurado y ejecutivo. Además su impulso personal lo evidencia como un latente polemista político y dispuesto a ser un defensor público de Celso Jaque.
Marcarle la cancha a Jaliff
El nuevo ministro de Gobierno advirtió que ni bien asuma mañana como ministro de Gobierno le responderá a su coterráneo palmirense Juan Carlos Jaliff quien -de acuerdo al mismo relato de Adaro-, se atrevió a poner en duda la legitimidad de los votos logrados por el PJ en la última elección, porque lo hizo "en base a una mentira" como haber prometido bajar el delito al 30 por ciento en los primeros seis meses de gestión.
"La idea es ponerle límites a la confrontación para dejar espacio al diálogo político, porque si empezamos así entonces nosotros también podríamos objetar la legitimidad de los votos del vicepresidente, pero me parece que ese no es el camino", dijo con tono de árbitro.
Adaro tiene 39 años, e hizo la secundaria en el Liceo Militar General Espejo. Como abogado se especializó en Derecho Laboral y asesoró hasta el año pasado al Centro Empleados de Comercio.
Por eso se entiende que fuera impulsado al área Trabajo por el diputado nacional y dirigente mercantil Guillermo Pereyra. Pero políticamente hay que buscar sus raíces justicialistas junto al ex gobernador Arturo Lafalla como integrante de la agrupación Generacional, encabezada por el actual hombre fuerte del Gobierno, Alejandro Cazabán.
Agenda y objetivos urgentes
La locuacidad es uno de los recursos de Adaro para establecer contacto con el interlocutor de turno. Por eso casi sin esfuerzo revela la agenda inmediata que tiene en vista para mañana a la tarde cuando ya haya asumido como ministro político.
"Voy a reunirme con los intendentes de San Martín (el peronista Jorge Giménez) y de Junín (el cobista Mario Abed). Y después voy a participar de la Jornada de Responsabilidad Social Empresaria de Valos", enumeró.
En esta descripción denota la intención de entrevistarse en cada uno de los departamentos con los intendentes para transformarse en una especie de ministro del Interior, un delegado itinerante de Jaque en el territorio.
En tanto las otras prioridades de gestión apuntan como plazo máximo a diciembre.
"Tenemos que concretar el convenio productivo y económico que es el acuerdo sectorial empresarial y sindical evaluando el impacto de la crisis y hacer un programa con las herramientas que puede tener la provincia. Es el mismo esquema que planteó el gobernador que es equilibrio fiscal y el compromiso de conservar fuentes de trabajo. Además de concretar los acuerdos por la seguridad que quedan firmar con los credos y cultos, con los medios de comunicación y con el sector político. Y por otro lado debemos avanzar en el pacto educativo.
-Más allá de la tribulación que genera la crisis mundial ¿cuál es la principal preocupación de este gobierno?
-Creo que es concretar y llegar con los plazos de los programas, y de la obra pública. Que está definido de antemano pero que a la hora de concretarlos hay que sortear un montón de obstáculos que se presentan en el camino.
-¿Por qué demoró tanto Jaque en confirmar su designación?
-Esto de los 18 días (que pasaron desde la renuncia de Marchena al ministerio) me parece que es menos importante que los 38 meses que nos quedan para gobernar. Lo que pasa es que este no es un ministerio técnico donde la designación de un ministro podría ser más rápida. En este caso se necesita de un consenso necesario con los intendentes, o los sectores políticos, productivos y sindicales. Si no, se arranca equivocado.
-Pero si usted ya sabía que sería el ministro desde hace diez días, esa postergación le restó fortaleza política...
-Lo que pasa es que en ese segundo periodo de los otros 8 días restantes fue más personal porque tenía que definir cuestiones personales y familiares. Es decir que tomé la decisión pero no sabía si había respondido todas mis preguntas (se ríe de su ocurrencia).
-¿Cuánta incidencia tuvo Alejandro Cazabán en su designación?
-No creo que haya tenido alguna incidencia, esto lo definió el Gobernador. Lo cierto es que el "Chiqui" (apodo familiar y político con el que se conoce a Cazabán) es el funcionario que más costo se está llevando. Yo que lo conozco de haber laburado con él en Seguridad (fue secretario privado de Cazabán en esa cartera en 1999) sé que le pone el cuadruple de esfuerzo y sólo él sabe el costo que paga al aparecer como el que maneja todo "desde la sombras", aunque no es así.
-¿Cuál es su visión de la Seguridad?
-Siempre pienso que si logro el 25 por ciento de lo que ha logrado Carlos Ciurca (ministro del área) me puedo dar por satisfecho porque él le ha dado una impronta a la resolución de casos complejos, como los homicidios resonantes o el combate contra el narcotráfico. Ahí parece que se han empezado a explorar nichos no descubiertos, que a la vez tienen otro impacto de orden social ya que apuntan a la protección de la juventud.
-Me refería a la seguridad en sí misma como concepto político del gobierno.
-El gobernador ha hecho uno de los actos más importantes de autocrítica cuando dijo: “Sé lo que hemos definido, sé de los plazos” y eso hizo que se hiciera un replanteo en la gestión.
-¿Habla de la promesa de campaña de bajar el delito al 30 por ciento en los primeros seis meses de gestión?
-Sí claro eso era como…
-...una espada de Damocles para Jaque…
-En cierto modo, pero superable.
-¿Qué idea tiene para el sistema penitenciario?
-Lo venimos trabajando con Sebastián (Godoy Lemos). El concepto claro es que toda la obra pública que esté atada a la Penitenciaría es la mejora de alojamiento que tiene que ver con la dignidad humana y la rehabilitación. Le voy a poner mucho esfuerzo al tratamiento y a la reinserción. Vamos a trabajar con la Dirección del Patronato del Liberado porque la mayoría de los delitos más domésticos son reincidencias que van entre el 60 y el 80 por ciento de los egresados.
-¿Cómo impactó dentro del Gobierno el asesinato del policía en Las Heras?
La verdad es que no analicé el impacto... Ellos terminan poniendo la vida en el trabajo, quizá otros ponemos en juego nuestro prestigio o nuestro honor, pero los policías ponen sus vidas en juego. Pero en lo particular del caso, aunque no quiero hacer evaluaciones apresuradas, es raro…
-¿Es raro el homicidio?
-No por el policía, sino las circunstancias en que se produjo. Ocurrió justo cuando el Gobierno le hacía un acto de reconocimiento a la Policía, y justo en Las Heras (de donde es oriundo el ministro Ciurca), y justo en ese momento cuando todos los medios cubrían el acto.