Anticampaña, pero a favor

No hizo nada, y consiguió muchos minutos de TV, centímetros de columna, y varias cadenas de email defendiéndolo. El vicepresidente Julio Cobos aprovechó una nueva oleada de ataques del kirchnerismo para quedar bien posicionado.

Tal como mandan algunas técnicas orientales de defensa personal, Cobos usó la fuerza de sus enemigos para quedarse con un round importante.

La escalada empezó el viernes último, 17 de octubre, cuando los Kirchner se “acordaron” del vicepresidente justamente en el Día de la Lealtad, la máxima expresión litúrgica del peronismo. Él les contestó que su lealtad era “con la gente”, y como contrarréplica le llovieron todo tipo de críticas del círculo K.

A no dudarlo. Estamos en campaña. Los Kirchner quieren que Cobos se vaya. Y el vicepresidente –que mira hacia atrás el ‘espejo’ de Chacho Alvarez, y las encuestas- ni sueña con la dimisión.