Jaque, al fin con MDZ

El gobernador rompió el silencio que mantuvo durante 10 meses en su relación con nuestro diario y concedió una entrevista. Fueron sólo 39 minutos de una charla picante que el mandatario cortó a la mitad, y en la que Jaque estuvo todo el tiempo a la defensiva. Habló de la crisis financiera y no quiso ponerle una nota a su gobierno.

Jaque en su despacho. "¿Cómo voy a estar peleado con Miranda si tengo una foto suya?", dijo.
Jaque en su despacho. "¿Cómo voy a estar peleado con Miranda si tengo una foto suya?", dijo.

La última vez que Celso Jaque le había dado una entrevista exclusiva a MDZ, fue hace casi un año. Ocurrió el 29 de octubre a la madrugada, donde el entonces nuevo gobernador de Mendoza acababa de enterarse que había resultado electo. Pasaron doce meses y casi una decena de pedidos formales e informales, para que un encuentro cara a cara entre el gobernador y periodistas de este diario pudiera concretarse.

Antes, por negativa del propio mandatario, ese encuentro siempre se frustró. Un cambio de rumbo en la política comunicacional de la administración justicialista permitió que después de tantas negativas Jaque abriera  a este medio las puertas de su despacho en la Casa de Gobierno.

 La cita estaba pautada para el viernes a las 19. Una hora y media más tarde de lo previsto, uno de los asesores de prensa pidió disculpas y flanqueó el paso: “El gobernador los espera en la terraza”, dijo.
 
Minutos después, Jaque aparecía en mangas de camisa en el balcón del cuarto piso del palacio de Gobierno, en una tarde-noche templada y luego de haber estado con medio gabinete abocado al nuevo problema top de la agenda oficial: la crisis financiera internacional. Problemón que, según reveló el propio mandatario luego, le impide nombrar a un nuevo ministro de Gobierno tras la ruidosa renuncia de Juan Marchena. 
 
“Perdón por la demora”, pidió Jaque y se sentó en uno de los sillones de jardín de estilo antiguo, con una mesa adornada con una canasta con pensamientos. Allí, ofreció café, agua y se dispuso al diálogo.


Se lo notaba cansado por el trajín del día y tenso a la vez. Y las dos cosas se trasladaron a la entrevista: en parte porque lo esperaban en un acto en Guaymallén y en parte porque directamente apresuró el final molesto por las preguntas, Jaque habló con MDZ 39 minutos que no sirvieron, por ejemplo, para analizar junto a él la relación con el gobierno nacional o la poca calidad de gestión de sus ministros, entre otros temas.
 
“Muchachos, se vinieron con las agujas”, increpó a los periodistas a  la quinta pregunta de la charla.

Pero ese poco tiempo alcanzó para encontrar otras definiciones: tras meses de un gobierno al que hasta un intendente oficialista le puso un cinco, Jaque consideró que su gobierno es bueno. Solo que no lo comunica bien. 

“Yo estoy cumpliendo mucho más de lo que ustedes se imaginan. Quizás el mayor error fue el de comunicación. Hicimos mucho y no comunicamos bien lo que hicimos. Un poco digo que no aprendimos lo de la gallina, que además de poner huevos cacarea. En muchos casos nos dedicamos nada más que a poner”, se quejó.

Para comenzar el diálogo, todas las referencias fueron para la crisis.

- Hoy no caben dudas que estamos viviendo un contexto internacional de muchísima turbulencia. En donde, entre otras cosas, nos está obligando a anticiparnos a la problemática que la misma turbulencia no pueda generar. Este es el momento en que el Estado sea capaz de tener una presencia activa en la economía para darle seguridad, garantizando el empleo y fortaleciendo los mercados que tenemos, y ante las dificultades que puedan presentarse en algunos de ellos, tratar de ir a buscar a otros mercados. Esto es tanto para los bienes como para los servicios, como puede ser el turismo. Nadie puede saber a ciencia cierta cuál es la magnitud de la incidencia de la crisis en nuestro país. Lo cierto es que en este momento hace que tengamos que pensar en la pérdida de competitividad que podemos tener ante dos mercados que son importantes, que son Brasil y Chile. Sin  saber cómo termina, porque la situación es cambiante.
Estamos en un momento que en la medida de lo posible hay que observar esto con calma y esperar con esa actitud que las aguas se aquieten. En el caso del Estado, se requieren de algunas políticas activas para ayudar a que las aguas se aquieten. Estamos trabajando en la promoción de los mercados que ya tenemos como los nuevos que podemos tener. A los micro, pequeños y medianos productores, hay que ayudarlos viabilizándoles el crédito, que va desde los que necesitan de capital de trabajo.

- ¿Este gobierno está a la altura de las circunstancias para controlar esta crisis y que las consecuencias no sean graves?


- Primero hay variables macroeconómicas que no dependen de la provincia. Pero sí podemos trabajar para anticiparnos a los hechos. Nosotros tenemos que ver cómo tener una provincia proactiva, no que vaya en la reacción. En principio, vamos a tener una buena cosecha, pero si no generamos hoy las acciones tendientes a generar el acceso a fertilizantes, a agroquímicos , el fortalecimiento de los mercados que tenemos, no estaremos ayudando a pasar la crisis. Pero hay otras variables que no las manejamos.

- No le  preocupa que el turismo se de vuelta.

- Todo indica que de Brasil y Chile vamos a tener una disminución. A este momento, no sé que va a pasar mañana. Pero sí nosotros esperamos otras decisiones que van a venir del gobierno nacional, como el valor del dólar, es posible que lo que nosotros tomamos hoy como una amenaza no lo sea. ¿Pero qué podemos hacer hoy? Salir a encontrar promoción en el mercado interno y externo que vean cuáles son las bondades competitivas que presenta Mendoza.

- ¿No es tarde ya para hacer eso?


- No (se enoja). Usted que es un buen periodista, ¿en enero sabía que iba a pasar esta crisis? ¿Hace treinta días se imaginaba que iba a pasar esta crisis? ¿Hace quince días se imaginaba que iba a pasar esta crisis?

- Hace quince días sí, la crisis ya se venía venir.

- Nadie se imaginaba hasta hace un tiempo atrás, que inclusive con el auxilio de Estados Unidos, la reacción era que todo iba a seguir como si no se hubieran tomado decisiones.

- Está bien, pero hay un ejemplo claro con el caso del turismo. Ahora el problema es con Brasil, pero durante todo el año se habló de que Mendoza viene teniendo problemas en ese sector.

- Acá hay que separar en dos. La primera: el efecto del campo generó una disminución del turismo interno en la Argentina. Sin embargo, mientras eso disminuyó, nadie preveía que las condiciones de cambio relativo fuera a disminuir. Hasta entonces, si bien Brasil aparecía como un desmejoramiento, aparecía como un punto de indiferencia llamémosle, donde venir acá o ir allá daba lo mismo. Después de lo que pasa en estos últimos días, Brasil genera una devaluación que nadie esperaba. Por eso lo que nosotros tenemos que hacer es trabajar fuertemente para seguir fortaleciendo el mercado que ya tenemos. En términos de turismo de verano es más probable que sufran más las costas que nosotros; por las comparaciones de características con las nuestras seguro que quedarán en desventaja con respecto a las Brasil por la devaluación que ha tenido el real.

- ¿No es un a exageración que Cristina Kirchner haya dicho que esta crisis es una oportunidad para la Argentina?

-Toda crisis es una oportunidad,el tema es que hay que saberla aprovechar. Va a depender de cómo se desarrolle esta turbulencia. Lo que hay que tratar es que afecte lo menos posible y cuando se calme es ver quién se levanta primero.

- ¿Qué puede garantizar que no va a pasar? Porque se dice que el empleo está en riesgo en la provincia.

- Lo que es cierto hoy es que lo ha disminuido es el ritmo de generación empleo, pero eso no significa desempleo. A eso no llegamos.

- Eso quiere decir que no va a caer el empleo.

- Es que eso nadie lo puede garantizar. Decir que va  a afectar o que no, en los dos casos hay una gran incertidumbre. No lo sé, no lo sé.

-El freno a la generación de empleo provocará seguramente una mayor demanda social.

- No precisamente, porque el que busca empleo ya forma parte de la demanda social y que está atendida por los planes.

- ¿Cómo se arma un presupuesto en estas condiciones?

-Y… seguramente tendrás un presupuesto sujeto a las modificaciones presupuestarias en función de la realidad que tengas al momento de ejecutarlo.

-¿No resta previsibilidad dejar tan abierto el presupuesto?

-Nunca un presupuesto te da una total certeza. Ni en los países más estables tenés esa certeza.

- Por dar un ejemplo, ¿en un país como Suiza también hay ese margen de imprevisibilidad?

-En cualquier lugar del mundo. Cuando me enseñaron lo que era presupuesto me enseñaron eso. Si no, en vez de presupuesto se llamaría certeza.

- Convengamos que los niveles de imprevisión de Suiza y Argentina no son los mismos.

- Pero fíjese que, aunque son distintos los dos lugares, no pueden ser previsibles. Imagínese que ni en Suiza se puede tener total certeza…

- ¿Se va a aprobar en tiempo el presupuesto o se va a demorar hasta ver qué pasa con la crisis?

- No, nosotros vamos a mandar el presupuesto antes de fin de año para que la Legislatura lo apruebe antes de que termine el año.

- Decían que lo iban a enviar  antes de noviembre…

-El año termina el 31 de diciembre…

- No, pero se decía que antes de fin de año estaba presentado…

- ¡Muchachos se han venido con agujas… ! La intención es que entre a finales de octubre, si podemos tener otras cosas que estamos discutiendo con la Nación relacionado a la Responsabilidad Fiscal, lo enviaremos.

- En ese punto: ¿qué se va a discutir con la Nación? Porque se habla de una excepción a la Ley de Responsabilidad Fiscal para poder incrementar los gastos de personal.

- No es  exceptuar, es lo siguiente: si la Nación establece un porcentaje por encima de lo que prevé el presupuesto en cuanto al crecimiento y nivel de inflación, que no haga que la Provincia tenga que soportar, como si fuera un castigo, una cuestión que viene en cascada. Si no sucede como este año, que de alguna manera al establecerse las primeras homologaciones de las paritarias, viene un porcentaje superior a lo que está y luego es muy difícil que se pueda bajar. Uno no puede hacerse cargo de una variable exógena como si fuera un castigo. Y lo segundo es el tratamiento que se le da a los recursos relacionados con la coparticipación municipal. 

- Una de las críticas que se hacen a esta iniciativa es que libera el manejo de gasto de sueldos públicos, pero también libera la contratación de personal.


- Eso no tiene nada que ver una cosa con la otra. Está tratando de mezclar, con su apreciación, el agua y el aceite.

- Usted descarta entonces que esto sirva para contratar más personal.

-Totalmente. ¡Estamos hablando de cómo se expone, no tiene nada que ver con la política de contratación de personal!

- ¿No prevé que va a haber mayor presión salarial del sector estatal?

- La historia económica del mundo indica que cuando hay recesión, empieza a prevalecer el valor de tener un empleo frente a la demanda salarial.

-¿Usted cree que va aplacarse entonces el reclamo salarial?

-Acá hay que separar el sector público del privado.

-¿Y dónde se va a aplacar entonces?

-En el sector privado es lo más probable. En el público no, porque ya tiene estabilidad, y entonces a muchos no les es un problema el mantenimiento de su empleo.

- De lo que estamos hablando es del sector estatal.

 - Si se lo toma como presión política, tal vez no amaine. Si no veamos lo de ayer (por el jueves), que había gente que no depende del Estado, como Fadiunc, y estaban discutiendo aquí. Ayer me enteré que la Universidad podía depender de mí….

- ¿No fue un error político haber discutido salarios con los gremios una vez y a principios de año?

- No. En un país con estabilidad, la discusión salarial se da una sola vez en el año. ¿Dónde está el error? ¿Cuántas paritarias ha habido antes? Hubo aumentos por decreto, no por paritarias. Por paritarias, todos los sindicatos, lo hicimos este año. Era lo que había que hacer. Cuando hicimos las paritarias, ni ustedes, que quizás son más informados, podían prever. ¿Ustedes preveían la crisis del campo, ustedes preveían esta crisis? 

- Se le nota que está sintiendo a nivel personal la crisis...


- No, no, no es que la sienta a nivel personal. A mí me preocupa la incertidumbre y el temor que tiene mucha gente. Y nosotros tenemos la obligación de llevar seguridad y tranquilidad. Si se dan los escenarios más duros que podamos tener, no vamos a dudar en tener una provincia con políticas activas que van a participar en la economía.

- ¿Ha tenido una crisis doméstica (con la renuncia de Marchena) ¿La cataloga así, cómo crisis?

- No. No se puede catalogar al cambio de un  funcionario, que dice que no quiere estar, catalogarlo como crisis. Es como si mañana, en el diario en que ustedes trabajan, se va un periodista y dicen que hay crisis.

- Si se va una pieza importante en el esquema sí, se puede catalogar así.

- Para mí es algo más profundo la crisis y no se ha llegado a esa profundidad lo que nos pasa en el gobierno.

- ¿No es profundo que un ministro se vaya por diferencias “metodológicas o políticas” con otro ministro, como dijo Marchena?

- No, porque el que tiene el poder es el gobernador y él pone la metodología para trabajar. Los demás son colaboradores con poder delegado.

- Es la segunda vez que dice eso en pocos días.

- Es la realidad, lo dice la Constitución, no yo.

- ¿No lo dice porque en estos últimos días se habló que el que tiene mucho poder es Alejandro Cazabán, el secretario general de la Gobernación?

- No, lo digo porque es la realidad: al que los mendocinos votaron fue a mí. El que da la instrucción aquí soy yo.
 
- Y qué falta hace que lo aclare, si ya lo sabemos supuestamente.

- Es que no lo saben, porque si lo supieran no escribirían algunas cosas, como decir que hay personas que tienen más fortaleza que el gobernador. No es que lo salga a aclarar, a veces no sé si, por mala interpretación o por una cuestión de cierta maldad, que alguien trata de distorsionar la realidad.

- Son muchos los dirigentes que dicen que Cazabán tiene mucho poder. Y también eso surge desde adentro del PJ, del bloque de diputados oficialista, que discute el poder que tiene el secretario.

- Haber estado ocho años sin haber sido gobierno y regresar… a veces también el pasar de ser oposición a ser oficialista… ese cambio de roles a muchos les cuesta. Hoy somos oficialistas y eso implica que quien tiene la obligación de conducir este proceso soy yo.

- ¿Usted siente que tiene opositores dentro del partido?

- Yo nunca he tenido opositores dentro del partido. En todo caso fuimos el único partido que hizo internas y a partir de allí, con quien competimos en la interna (por Guillermo Carmona) hoy somos parte del mismo gobierno.

- ¿Hasta cuándo vamos a seguir sin ministro de Gobierno?

- Hasta la semana que viene.

- Y por qué la demora en un reemplazante de Juan Marchena ¿Hay alguna razón específica?

- La primera y fundamental: en el mundo están sucediendo cosas. Y el tiempo lo hemos tenido que abocar a ver cómo, frente a estas situaciones que tenemos, y frente a posibles problemas que nos pueda acarrear a la provincia, tenemos que trabajar.

- Pero en estos días, por ejemplo, hubo un plenario de estatales en la puerta de la Casa de Gobierno y no hubo un negociador político por ejemplo. Ese trabajo es el que debería realizar el ministro de Gobierno…

- Perdón, hay dos cuestiones. El plenario fue establecido por ellos. ¿Qué tiene que ver el gobierno? (se enoja) Si ellos quisieran hacer algo, lo podían solicitar aquí y hay una ministra que tiene a cargo la cartera. No mezclemos, no mezclemos…

- Pero Silvia Ruggeri es la ministra de Desarrollo Humano…

- Pero usted tiene que entender que esto fue un plenario, ¡qué tiene que ver con que ellos elijan hacer un plenario aquí, no tiene que ver con el resto!
 

- Más allá de que no hayan reuniones formales, este tipo de conflictos necesitan de negociación política parta encauzarlos. Tiene que haber algún negociador político por parte del gobierno.


- Eso en su visión.

- Es la realidad de la política.

- Eso visto desde su punto de vista. Yo podría decirle que pienso de la realidad de un periodista, por ejemplo. Pero no puedo confundir roles.

- Está bien, pero se supone que este tipo de conflictos, el Gobierno los ignora o los negocia. Y la sensación que da es que el gobierno los ignora.

- Yo no los estoy ignorando. Pero no puedo coartar la libertad de expresión. Cuando alguien manifiesta que su decisión no es la de encontrar un camino de negociación, sino venir a torcerle el brazo al gobernador, pues nosotros no podemos salir. Aquí lo que se ha mostrado no es el deseo de encontrar un camino de negociación. Si no insisto, explíquenme por qué razón en algo que tiene que ver con el personal, supuestamente, del Estado provincial, hay un organismo que tiene que ver con una entidad que inclusive es autónoma.

- Da la impresión que está solo, que no tiene un equipo de gobierno que ponga la cara por usted y que por eso recibe todos los cachetazos.

- Estamos trabajando y hay un equipo de gobierno. Se han dado un sinnúmero de situaciones que no quiero yo juzgarlas. Pero no menos cierto es que este ha sido un gobierno al que no le dieron una luna de miel . Y no me quejo.

- ¿No la perdió usted la luna de miel?

- Noo, fueron muchos factores los que actuaron. Pero no fue para eso para lo que los mendocinos me eligieron. A mí me eligieron para transformar a Mendoza y lo voy a hacer.

- Se está por cumplir un año desde que ganó las elecciones ¿Cree que ha estado a la altura de las circunstancias de lo que prometió y de lo que la gente esperaba de usted?

- Yo estoy cumpliendo mucho más de lo que ustedes se imaginan. Quizás el mayor error fue el de comunicación. Hicimos mucho y no comunicamos bien lo que hicimos. Un poco digo que no aprendimos lo de la gallina, que además de poner huevos cacarea. En muchos casos nos dedicamos nada más que a poner.

- ¿Qué acciones?

- Muchas.

- Alguna que se acuerde.

-Fueron muchas… lo que hicimos en el inicio de clases,  en enero o febrero para que las escuelas estuvieran con la menor cantidad de problemas y tenerlas en condiciones.

- Está instalado, desde la fallida promesa de bajar los índices de seguridad, que el gobernador miente ¿Usted lo ve así?

-Hay algunos que lo han tratado de instalar, sobre todo los que tienen una fuerte intencionalidad política. Pero los que me conocen, saben lo que digo.

- ¿Y qué cree que dice la gente?

-Yo tengo contacto permanente con la gente. Y a veces los que quieren tomar un solo hecho, creen que la gente no piensa. Yo sigo caminando y veo el trato que me da la gente. Pero a mí no me eligieron para que tenga imagen, sino para que actúe, tome decisiones y a Mendoza le vaya bien.

- Usted siempre sostuvo, antes de ser gobernador, que las cosas que no se hacían en el primer año de gobierno no se hacían más…

-Estamos trabajando en eso…

- Muy bien, ahora dígame tres cosas concretas que usted pueda decir: “Este es mi gobierno” en este primer año.

- Primero, instalamos una fuerte impronta en lo que es educación, la investigación y la tecnología. Es una de las cuestiones a las que tenemos que ponerle fuerte impronta…

- ¿Más allá de los problemas políticos que tuvo todo este tiempo la directora general de Escuelas?

- Más allá de los problemas políticos… A ver (se molesta) una cuestión es el problema de política de gestión y lo otro es la política.

- ¿Qué más?

- Lo segundo: estamos poniendo como una impronta del gobierno el trabajo interministerial. Donde cada una de las acciones tienen que ir evitando superposiciones…

- Le hago otro paréntesis: esto más allá de los problemas internos entre los ministros…

- (Se enoja) Por lo visto no le puedo decir nada, así que dejémoslo ahí y anótelo como quiera…es más fácil… la última pregunta que me iban a hacer.

- Falta una.

- Ya está, terminemos. Porque no vamos a terminar más y  me tengo que ir. La última pregunta.

- ¿Por qué tiene tanto encono con Julio Cobos?

- ¿Quién ha dicho que tengo encono con Cobos? Yo no lo tengo. Yo puedo tener diferencias políticas, que es muy diferente.

- ¿Y esas diferencias implica que no haya trato entre los dos?

- ¿Quién dice?, nosotros hablamos, charlamos, pero desde lo político no tenemos relación. En la política representamos cosas diferentes.

- ¿Han hablado por teléfono últimamente?

- No hemos hablado en el último tiempo, pero eso no significa encono.

- Un intendente (Rubén Miranda) le puso una nota (un cinco) a su gobierno. ¿Usted qué nota le pondría?

-Yo no me califico, jamás lo hago. La gente lo hará al final de los cuatro años.

- ¿Pero qué piensa de los que lo califican?

-Yo no soy juez.

-Pero Miranda hace una apreciación política, no judicial.

-Pregúntenle a Miranda, no a mí.

Jaque se levantó, saludó y junto a los asesores de prensa y algunos funcionarios más que habían seguido la charla en directo guiaron a MDZ por el camino de salida que atravesaba el despacho del gobernador.

Mientras se acomodaba la camisa, el propio Jaque reparó en un detalle. Sobre su escritorio, junto al retrato de su familia, exhibe una foto de todos los gobernador mendocinos vivos desde el retorno de la democracia. Tomó uno de los portarretratos y se ufanó:

-¿Cómo dicen que estoy peleado con Cobos, si tengo acá la foto con él. Cómo dicen que estoy peleado con Miranda? Miren, soltó y levantó la instantánea en la que aparece junto al calificador intendente de Las Heras.

- Gobernador, nos quedaron muchas preguntas en el estribo. Qué explicación le encuentra a los casos de Villalón y Musso, que realmente perjudican a su gobierno?

-Ustedes mismos lo dijeron, quedaron en el estribo.