"La reforma política no es imprescindible"

Candidato a gobernador de la Concertación.

Foto: Marcelo Ruiz / MDZ
Foto: Marcelo Ruiz / MDZ

La escala de prioridades del candidato a gobernador de la Concertación sorprende. César Biffi no habla de reforma política, de la Constitución o del Estado. Anuncia, en cambio, la "democratización de la economía", la educación y la eliminación de la indigencia, como medidas inmediatas

Acaso por los viejos nombres del PJ y de la UCR que lo van a acompañar en la lista, Biffi, tampoco habla de "renovación política" al enunciar objetivos. "Es muy difícil instalar a un candidato a quién no lo conoce nadie", explica.

Habla también del traumático proceso que terminó con la caída de su primera compañera de fórmula, Patricia Gutiérrez, y respalda a su nuevo número dos, el peronista Enrique Thomas. Por todo lo cual define en una frase la fragilidad de la coalición política con la que intentará llegar al Gobierno: "Esta concertación es una transición".

 

Primeros cien días

-¿Cuáles serían las acciones de sus primeros cien días de gobierno, en caso que sea elegido gobernador?

-Espero que no sea nada espectacular. En realidad, por más que cada gobierno aproveche el viento a favor que le trae una ratificación electoral, para tomar medidas fuertes eso suele ser más importante en tiempos fundacionales. Pero en una provincia que está bien, esa transición es más tranquila. Desde luego que después de la elección, la tarea inmediata será conformar los equipos, diseñar las políticas públicas que se llevarán a cabo y para mí los primeros 100 días serán fundamentales en la tarea de construir consensos. En este caso en particular me parece que hay dos ítems muy importantes: el primero tiene que ver con la seguridad. Necesitamos recuperar un acuerdo político grande para definir una política de seguridad. Desde ya anticipo que cualquiera sea el lugar que tenga después de las elecciones, mi pensamiento será el mismo y contarán con todo mi apoyo. El segundo tiene que ver con darle previsibilidad al comportamiento de nuestro presupuesto para los próximos cuatro años. Eso significa que vamos a intentar definir una política salarial con los gremios estatales.

-¿Habla de una ley de sueldos?

-No, yo estoy pensando en otra cuestión. Me parece que hay que poner blanco sobre negro definitivamente los números de la provincia, su presupuesto, su financiamiento, y ahí hay dos cosas que a mí me parecen centrales: la primera tiene que ver con qué porción de los ingresos corrientes se utilizan para recuperar el salario estatal; la segunda es en cuánto queremos mejorar y a quiénes el salario real de los trabajadores del Estado. Para esto hace falta mucha voluntad política, mucha vocación de diálogo, construir consensos y, desde luego, una dirigencia gremial que tenga la sensatez necesaria para discutir.

-¿La actual Ley de Responsabilidad Fiscal no le dio esas pautas de uso del gasto corriente?

-En realidad, esa ley dice cómo debe ser el déficit, cómo debe comportarse el endeudamiento en relación a los recursos que uno tiene, cuánto se puede aumentar el gasto corriente más, pero no dice cómo utilizar ese gasto corriente. Eso es una decisión política.

-Los gastos corrientes, básicamente, son los salarios.

-Sí, pero también son otros gastos del Estado. Esto está vinculado con otra cuestión que, a mi juicio, vamos a priorizar, y es la inversión pública. Yo digo que el gobierno de Cobos, por esa necesidad de reparar en la inmediatez, centró su esfuerzo en la obra pública, que era imprescindible y que generó empleos, resolviendo problemas históricos y haciendo más competitiva nuestra economía. Ahora, creo que llegaron los tiempos de priorizar la educación.

-¿Entonces no más obra pública y sí más educación?

-La escala de prioridades para mi gobierno sería primero la educación y después la obra pública. Tenemos que seguir en esta dirección de hacer las cosas que hacen falta en Mendoza; hay compromisos ya tomados y tienen que ver con la continuidad de la obras que están en marcha, como terminar la doble vía Desaguadero-San Martín, concluir la doble vía a Tunuyán, las obras hidroenergéticas e hidráulicas. Yo digo que hay que empezar a buscar nuevos mecanismos de financiamientos para la obra pública. Hoy existe financiamiento internacional que se puede ampliar; habrá que buscar un modo de financiar una red vial que tenga que ver con nuestra producción pensando en los sectores agrícolas y ganaderos en especial…

-¿Especula con que puede no haber financiamiento nacional para seguir con este ritmo de obras?

-Probablemente haya, mucho más estando Julio en la vicepresidencia. No estoy diciendo: “no habrá más obra pública”. Digo que hay que buscar nuevos mecanismos de financiamiento para la obra pública. Habrá que buscar otras formas de financiamiento.

-Por ejemplo, ¿para financiar la construcción de nuevos caminos, habrá que pagar peaje?

-No, hablo de trabajar junto con el Mercado de Valores de la provincia para buscar instrumentos de financiamiento como Obligaciones Negociables u otras alternativas.

-¿La minería puede ser una forma nueva de obtención de recursos?

-No, porque si se resolviera el problema minero -es decir que exista un consenso político y social para impulsar la minería- eso no te da recursos inmediatamente.

-Luis Leiva dijo que la minería es un saqueo a las provincias ¿Usted lo comparte?

-Estas discusiones necesitan de mucha sensatez. No hay política minera y mucho menos una no contaminante. Mendoza tiene un perfil agrícola muy fuerte, muy marcado, y eso sí nos puede agregar valor a la economía. Hay que trabajar mucho y ser muy cuidadoso en el tema minero y no se arregla con frases rimbombantes.

-No vemos que esté en sus prioridad resolver el tema minero.

-No hasta que haya consenso político y social.

Inseguridad y "cambios de fondo"

-Recién hizo hincapié en este consenso para resolver la inseguridad en Mendoza, ¿eso es lo que le faltó al gobierno de Cobos?

-Hay algunos temas que tienen que ver con los tiempos. Independientemente de los aciertos y errores del gobierno en esta materia, ha habido una dirigencia política poco convencida de discutir racionalmente el fondo de la situación. Cuando uno analiza el tema de la inseguridad, sólo por las consecuencias del delito, empieza a equivocarse; y cuando uno analiza la raíz del problema, se da cuenta que se necesita de un consenso. Siempre es mucho más fácil oponerse, criticar, dar posiciones histéricas, que discutir seriamente los problemas. Este debe ser el principal objetivo de la dirigencia política una vez pasado el proceso eleccionario.

-¿Cree que la dirigencia política actual es un fiel reflejo de la sociedad de estos tiempos, es decir poco comprometida?

-Si, puede ser pero uno puede ser más indulgente con la sociedad; es más, hay que serlo porque la sociedad soporta como puede los problemas que tiene. Pero no se puede ser indulgente con la dirigencia política porque hay que aprovechar las situaciones que tenemos y ahora, en Mendoza, estamos en una buena situación para sentarnos a resolver problemas históricos entre todos y no logramos ese consenso. Mendoza tuvo un 54 por ciento debajo de la línea de pobreza y hoy es del 4,7 %. Hay que aprovechar estos momentos para consolidar un modelo de crecimiento económico, para pensar en el desarrollo social y humano que nos hace falta. Pero muchos no ven eso y esa es gran parte de la dirigencia mendocina.

-¿Entonces estamos ante un momento en que se pueden dar cambios de fondo?

-Seguro, son momentos importantes y muy buenos para resolver las viejas deudas pendientes de los mendocinos.

-¿Por ejemplo?

-Construir una sociedad mejor. Todo lo que nos pasa en Mendoza está vinculado con 20 años de pérdida de valores, de destrucción de la cultura del esfuerzo y el trabajo, del no futuro. Se puede construir nuevamente una sociedad donde todos tengamos valores por delante, ilusión, sentido de pertenencia. Es un desafío colectivo muy importante, casi una epopeya diría. Pero es lo único que nos va a hacer definitivamente distintos de cualquier otro lugar del mundo.

-¿Se puede poner todo eso en dos o tres puntos concretos?

-El primero, democratizar nuestra economía. El segundo pasa por tener una sociedad que sepa que la apuesta fuerte será por la educación; y un tercer punto será hacer un esfuerzo muy grande para que, si hoy tenemos un 4,7 % bajo la línea de indigencia, en los próximos cuatro años tengamos 0 %.

-No menciona las reformas: ni la de la Constitución, ni la política ni la del Estado.

-No lo hago ex profeso porque esas reformas son necesarias pero no imprescindibles. Creo que hay que resolver estos temas, pero aún con este Estado, con este sistema político y con esta Constitución a Mendoza le puede ir muy bien. Desde luego que el punto más significativo para mí es el que tiene que ver con el Estado, porque ahí es donde está la voluntad política. Hay cosas para hacer, pero no se necesitan de los grandes anuncios. Formar administradores públicos es una decisión, igual que tener funcionarios por concursos. Todo esto es la reforma del Estado, que se ha promovido tantas vecesy se ha fracasado tantas otras, que la verdad es que veo necesario buscar otro camino. Ya se fracasó muchas veces.

-¿Una Mendoza moderna no debería tener instituciones modernas?

-Mendoza tiene mucha institucionalidad. Hay una Justicia independiente, un Poder Legislativo que está lejos de ser dócil y tiene un Poder Ejecutivo férreamente controlado. En Mendoza funciona la Asesoría de Gobierno, la Fiscalía de Estado, el Tribunal de Cuentas. Mi gobierno municipal tiene un presupuesto participativo. Nenesitamos profundizar esta institucionalidad, al punto que el crecimiento y el desarrollo económico se asientan en una institucionalidad muy fuerte.

-Pero están cuestionados todos los poderes...

-Eso no significa que no haya institucionalidad. Es la institucionalidad la que pone de manifiesto estas cosas probablemente. Ninguna de las cuestiones que puedan tener pendiente los poderes afecta la institucionalidad y la división de poderes que existe. Ahora cualquier propuesta para cambiar la calidad de la representación está bueno, va en la dirección que digo. 

Concertación

-¿La Concertación es transitoria?

-Estoy convencido de la Concertación. Resumo diciendo que en una sociedad que tiene débiles identidades partidarias, alto grado de independencia de los partidos políticos y una realidad sociocultural tan compleja, desde un solo partido político no se representa. En la Argentina hay un sistema político en transición porque a la explosión de los partidos políticos no ha seguido nada, o no ha venido nada nuevo a reemplazarlo. Lo que estamos intentando es que desde distintos espacios se vayan construyendo nuevos espacios políticos que tengan algunos objetivos y proyectos comunes. La Concertación en Mendoza tiene eso y fue lo más fácil de definir. Ahora viene el desafío de darle continuidad en el tiempo, de pensar plazos más largos. Siempre pensé que esta Concertación debía hacerse a la chilena, entre partidos políticos, pero los partidos políticos argentinos no estaban en condiciones de poder aspirar a eso. Basta con mirar la Unión Cívica Radical, donde se pueden ver –por lo menos- cuatro posiciones distintas: los que deciden acompañar a un peronista como Lavagna; los que decidimos acompañar al presidente de la Nación; los que querían que el partido presentara su propio candidato y algunos que decían que había que apoyar a Carrió. Nuestro partido, post 2002, quedó tan desarticulado que le fue muy difícil tomar una sola decisión. Entonces, en esta transición por la que están pasando los partidos, habrá que  ver si somos capaces de reconstruirlos, al menos para apoyar la ilusión que tenemos. Si eso es posible, el camino será uno; sino, habrá que buscar otro camino.

-Entonces la Concertación es una transición.

-Así como está constituida es una transición. Puede ser una concertación mucho más amplia, que incluya a todos los partidos políticos.

-¿Y si no?

-Probablemente tenga espacios políticos fragmentados en su interior.

-¿Es tan fuerte esta coincidencia como para que comparta el mismo espacio político con figuras antagónicas a su pensamiento como Pardal, Omar Félix o Amstutz?

-Si, sin dudas. Hay una fuerte predisposición de todos. Como todo espacio político tiene sus problemas que vamos resolviendo. Si para un partido político tradicional hay dificultades para armar una lista, imagínense un espacio como este. Los problemas existen pero hay que analizar su naturaleza y todos coincidimos en que tiramos para el mismo lugar.

-¿Si fuese gobernador, convocaría a Roberto Iglesias y el resto del radicalismo para sumarse a su proyecto?

-Veremos… En realidad, nosotros siempre quisimos resolver este problema dentro de la Unión Cívica Radical y por eso pedimos elecciones internas. Ahí se elegía rumbo y candidatos, pero fuimos privados de este proceso. Por eso, ahora vamos a la elección que vale, la de la gente.

-¿Está preparado para tener un vicegobernador peronista?

-Si. Tengo muy relación con Thomas, más allá que es leproso…(ríe). Estamos trabajando de común acuerdo y hay confianza mutua.

-Una de las grandes intrigas es saber qué va a pasar con la gobernabilidad si usted gana.

- Biffi-Thomas aseguran la gobernabilidad de la provincia.

-Pero Thomas sigue siendo peronista.

-Y yo radical.

-¿Hay sintonía plena?

-Sí.

-Lo mismo decía de Patricia Gutiérrez (ex candidata a vicegobernadora de la fórmula kirchnerista)

-Es que con ella siempre tuve buena relación. Valoro mucho su calidad humana y de funcionaria. Simplemente había una realidad política que sobrepasaba nuestra capacidad de impulsarla como candidata a vicegobernadora.

-¿La salida de Gutiérrez no le hizo perder a la fórmula esa característica de renovación política que tenía?

-Sí probablemente. Pero creo que en las opiciones electorales de Mendoza no hay nada nuevo. A todos nos gustaría que la política se renueve, eso no se construye por decreto. Los partidos políticos hacen lo que pueden. Yo he hecho desde el municipio lo que se puede promoviendo jóvenes. Ahora, es muy difícil construir un candidato desde el más absoluto desconocimiento de la sociedad. Nos ha pasado que la gente diga: "Otra vez los mismo de siempre?". Y cuando íbamos con una cara nueva la pregunta era: "¿Este quién es?"

-El peronismo tiene una vocación de poder muy fuerte, ¿eso no será complicado para usted?

-El radicalismo de la provincia de Mendoza también tiene esa vocación. Aún en los peores tiempos siempre sacamos no menos de un 30 por ciento. Esa vocación de poder no es inconveniente.

-¿Por qué aparece usted y Cobos en los afiches y aparece poco Thomas o la pata peronista?

-Sí están y se están respetando los tiempos de la campaña. Somos una concertación que ofrece esto: un vicepresidente mendocino y alguien que le da continuidad a su gobierno. Enrique tiene su lugar en la campaña.

-En este sentido ¿para usted es indistinto que gane Félix (PJ o Marinelli (UCR) en San Rafael y Pardal (PJ) o García (UCR) en Guaymallén?

-Así son las reglas del juego.

-No está contestando...

-Así son las reglas del juego.

-¿Por qué lo tenemos que votar a usted el 28 de octubre?

-Porque puedo exhibir 25 años de trayectoria política coherente y tengo experiencia en la gestión de gobierno. Creo que he demostrado suficiente capacidad y coraje para enfrentar distintas situaciones.

INDEC

-¿Qué opinión tienen del escándalo del INDEC?

-No ha habido la suficiente transparencia en la discusión de fondo. Ratifico los números de la DEIE y creo en la seriedad del trabajo, pero lo que hay también es una divergencia en la metodología de medición de índices. El INDEC piensa una cosa y la DEIE otra. No creo que haya falseamiento de datos por parte del INDEC. Pero mientras no nos pongamos de acuerdo en cómo se mide la inflación, nosotros vamos a seguir defendiendo nuestra metodología.

-Pero la opinión pública tiene la sensación de que los índices de Mendoza se acercan a la realidad del supermercado y los del INDEC no...

-Puede ser...

-Quizás la cuestión es de índole ética...

-No es una cuestión ética, es una divergencia de métodos de medición. Tiene que haber un criterio común. 


 

Ficha del candidato

César Rodolfo Biffi

Nacido: 30 de enero de 1957

Esposa: Gloria María Mercedes Mattana

Hijos: Facundo (23), Matías (16) y Lisandro (15)

Título: Agrimensor

Ultimo libro leído: “El olvido de la razón” de Juan José Sebrelli.

Música: "soy fan del rock nacional de los ochenta".

¿Cómo se distiende?: "me encanta correr".

¿De qué club es hincha? "El primer club mendocino que abracé con fervor fue "el boli", Argentino. Después por todo esto de seguirlo y el ascenso, se fue haciendo carne Godoy Cruz". El otro club que "acompaña" Biffi es Rosario Central.