Fotito gansa
Un buen día, un fotógrafo de Los Andes le sacó una foto a Omar De Marchi. Al candidato demócrata a gobernador le gustó y la pidió. Lo que tanto el fotógrafo como el centenario matutino ignoraban era que la foto terminaría no sólo siendo distribuida por otros medios, sino siendo una de las imágenes principales de su campaña. Ahora, De Marchi tiene un problema. Al menos, el ganso no le aplicó los feroces photoshop a que recurrieron, por ejemplo, Víctor Fayad (usa una foto de hace diez años, por lo menos) y Cristina Kirchner (eligió ella misma la foto y ha dado la estricta orden de que esa es la única imagen que se puede usar). Están irreconocibles. Otro recurso: el primerísimo plano a Iglesias, para que no se le vea la pelada.
La calle está dura
Nos dicen vecinos de Capital que Juan Carlos Jaliff, junto a Marita Perceval, andan recorriendo la ciudad y dando imágenes de concertadores. Jaliff, por su lado, le da vueltas al asunto para ver cómo hace para alcanzar a Fayad, que lo aventaja por un par de puntitos. El vicegobernador, por estos días, se deja apoyar en las bases capitalinas por el grupo Ebano, sobre todo, luego de que estos muchachos fueran obligados a dejar de lado la candidatura de José Luis Spadaro. Marita, en tanto, parece estar saliendo de su ostracismo, después de que no la convidaran ni con las migajas de la torta que se repartió de cara a las elecciones. Está dura la calle, para algunos, pero Jaliff se muestra confiado respecto del efecto arrastre que le traería la sábana, con los “K” a la cabeza.
Al sobre
Otra de la ciudad: se están gestando discursos para bajar a la población. La consigna es la siguiente: “No me importa a quién votés a gobernador o presidente, pero votalo a Pepito en Capital”. Pepito puede ser Fayad, Jaliff, Böhm, Aguinaga y hasta Piedrafita. Ocurre que, según sondeos, la confusión generalizada llevaría a que muchos puedan votar, a candidatos de distintos sectores. Ejemplo prototípico se daría con Miranda en Las Heras y Fayad en Capital, quienes podrían compartir sobre con César Biffi. Algunos, en los cafés, ya hablan del “efecto Difonso”, en relación a la determinación del candidato a intendente por San Carlos, quien acompaña a cinco candidatos a presidente distintos. El hombre se armó su propia concertación y metió a todo el mundo adentro de su bolsa. Qué locura.
Excusa
El otro día, Celso Jaque llegó una hora tarde al videochat en nuestro diario. Su excusa al respecto no viene al caso. Sí viene al caso que llegó tarde porque fue “demorado” en el diario Los Andes, de donde huyó poniendo la misma excusa. La verdad finalmente se supo: Jaque estaba en Los Andes, donde trataron de retenerlo y, por llegar tarde a la cita, recibió varios comentarios adversos de lectores.
Batallas
Muchos se preguntan cuál será el futuro de Mendoza, respecto del intrincado escenario de gobernabilidad que, con seguridad heredará quien sea electo gobernador de Mendoza. ¿Qué se hará, por ejemplo, con la coparticipación, las leyes impositivas o los repartos de obra pública a los departamentos? Esto, si no se inventa algo como los Vale Más o algo por el estilo. Si no hay maduración política, los cuatro años que nos esperan serán de diarias batallas mezquinas.
La cita
El otro día, nos juran por lados distintos, hubo un acto en Godoy Cruz, un homenajes a profesores. En un momento determinado, el orador principal César Biffi se excusó y se retiró. Es que lo habían venido a buscar. ¿Quién? Víctor Fayad. Se fueron juntos. ¿Será cierto?
Favor
Otra de Godoy Cruz: el candidato Alfredo Cornejo evita salir por los medios hablando de su candidatura. Es como si no hiciera campaña. No obstante, los fines de semana, asiste a reuniones barriales por aquí y por allá. Dicen que está tranquilo, dice que gana a chicote alzado, a pesar de las críticas que, como ministro, recibe. Igual, si llegará a perder, a nadie le debe caber la menor duda de que Alberto Fernández (¿futuro Jefe de Gabinete de Cristina?) lo chiflará para irse a la Nación, donde los “K” le ofrecen el oro y el moro. “¿Por qué querés ser intendente de tu pueblito?”, le dice Fernández, “venite con nosotros a la Nación”, lo convida. Cornejo lo haría con gusto, pero quiere sacarse las ganas con Godoy Cruz y, aparte, Biffi le pidió que él en persona, y no algún otro de tercera línea, se hiciera cargo de su departamento, porque ni El Huevo Vilches ni el pibe García Zalazar están en condiciones de encolumnar la tropa. Y Cornejo le dijo que no le fallaría. Favor con favor se paga, preguntá en Godoy Cruz. Ya habrá tiempo para ser, por ejemplo, Ministro del Interior.
Ausencia
Otra en el mismo sentido. El otro día, al festejo por los 50 años de Radio Nihuil fueron todos los políticos (bueno, casi todos, no nos imaginamos a Luis Leiva departiendo con sus enemigos del Grupo Uno). No obstante, ¿quién fue el gran ausente? Precisamente, César Biffi. Adujo (lo cual es cierto) estar reunido con gente de su partido en Lavalle. Las interpretaciones de la ausencia tienen que ver con la pretensión del candidato de no quedar pegado con nadie y escaparle a las fotos, sobre todo, con privados.
Avión
Uno que parece quiere irse a Buenos Aries con Cobos a como dé lugar es el ministro de Turismo y Cultura, Pedro Marabini. Con poco y nada que mostrar en el poco tiempo que ha estado, Marabini, al menos, puede jactarse de que fue a un lugar en conflicto y el ruido se fue para otro lado. Ahora, quienes lo observan a diario y de cerca, aseguran que su desvelo es partir a Buenos Aires en el mismo avión que Cobos. Si tal cosa no ocurre, quién sabe, puede volver al Centro de Congresos y Exposiciones a ocupar el sitio que le dejó en bandeja a su amigo Omar Escales.
Campaña
La campaña “K”, también en Mendoza, viene enlatada desde Buenos Aires. Aquí, poco y nada se puede hacer, que no venga aprobado por la Nación. Incluso, ojo que vayan a usar una foto de Cristina que no sea aquella que la señora aprobó… Es una campaña sin movilidad de las bases para militancia de paredes, por ejemplo. A los medios, a los que llegan, claro, los avisos desembarcan listos para difundir. Otra estrategia es no brindar declaraciones ni conferencias respecto de temas conflictivos. La gente “K” quiere, por sobre todas las cosas, hacer la plancha. Se saben ganadores y quieren que no pase nada, absolutamente nada, que les quite un voto.
Miedo
Madurar consiste en darse cuenta de que uno ya no es eterno. Normalmente, le sucede a la gente cuando tiene un hijo. Entonces, ese brevísimo latido nuevo tiene el enorme poder de darnos a ver que ya no viviremos por siempre. Al mismo tiempo, aquellos que han sido valientes, descubren –sólo entonces– que el miedo existe. Por eso, el miedo es un acto de sabiduría ante el peligro; el miedo es una respuesta ante la pregunta por la muerte. ¿A cuento de qué vienen estas palabras? A cuento de que el miedo es, por estos días, el gran sino que atraviesa la actividad política mendocina de cara a las elecciones. Es así: todos tienen miedo. Todos, al menos, todos aquellos que sienten que tienen cosas que perder y aun aquellos que ya saben que nada ganarán. Ahora, como pocas veces en el panorama electoral desde 1983, los actores habituales tienen miedo de perder, porque perder se parece a morir. Antes, la derrota contra otro partido político cicatrizaba con militancia. Ahora, perder contra gente de tu propio partido no cicatriza fácilmente. Perder contra un hermano o un primo hace que, en algunos casos, el amor se convierta en odio y el futuro, en desesperanza. Por eso hay miedo, porque los que deberían estar de tu lado son tus enemigos. Enemigos que conocen cada una de tus debilidades.
Encuestas
Por la plata baila el mono y también los encuestadores. Algunos de ellos son capaces de hacer cualquier cosa con tal de que los saquen a bailar. Hacen encuestas que siempre favorecen a sus clientes. ¿Por qué? Porque las encuestas son como la ropa para las mujeres: no la usan para ellas (ni para nosotros), la usan para que otras mujeres hablen de ellas. Del mismo modo, las encuestas no se hacen para el conocimiento personal, sino para la divulgación de una falsa verdad. La forma de vestirla está sujeta a términos: índices. método, márgenes de error, muestras tomadas, unidades de relevamiento, universos, consultados… Una vez consumada la mentira verdadera, viene la segunda parte: intentar, por ejemplo, que esas encuestas lleguen a los medios, así, digamos, casualmente o por manos indirectas. De dónde salió la plata para pagarlas, casi nunca se sabe. Al final, el que le escapa por menos, es el mejor.
Sellos
Vamos a los bifes. Hay confusión, está claro. Resulta que los sellos partidarios miden muy bien y los candidatos, muy mal. Resulta que el Partido Justicialista mide muy bien y que, incluso, hasta la Unión Cívica Radical cotiza algún valor, pero, a la vez, no les va tan bien como a los sellos a los señores Jaque o a Biffi o Fayad, por ejemplo. Y ni qué hablar del pobre Iglesias. En medio de tantas concertaciones y rejuntes por el estilo, la gente ya no sabe quién es quién. Valga la paradoja, el Partido Demócrata, conocido históricamente, pero históricamente no votado, se aparta de la marca de su partido y busca por otro lado y apunta a sacar provecho con candidatos “de afuera”, como Aldo Giordano (quién te ha visto y quién te ve) y Quitita de Neme.
Kitita no es K
Por cierto, el entorno de Quitita nos pide (de enérgico modo) que no escribamos “Kitita”, sino “Quitita”. Sin embargo, los carteles de su propio partido (¿es su propio partido?) que la promueven dicen “Kitita”… Para ser precisos, aquí transcribimos el mensaje de Ernesto Neme, hijo de doña Irma: “Por favor, ya lo he solicitado en varias oprtunidades, incluso telefónicamente. Se comprometieron a efectuar el cambio que solicité que es: mi madre es Irma Salinas de Neme, apodada "QUITITA", con Q de queso. Es el apelativo de Chiquitita. Así la hemos llamado siempre, nosotros, sus hijos, y todos las que la conocen. POR FAVOR NO LLAMARLA MÁS EN EL DIARIO "kitita". Ya hay demasiado K suelto, y nada más lejos de la realidad. por favor, apelo a la seriedad de este diario electrónico. Espero alguna respuesta. Saludos cordiales a quien corresponda”. ¿En qué quedamos?
Volver al llano
Otra: sabido es que, cuando la mujer subió al primer puesto de la gansa lista, quedó fuera de competencia Gabriel Llano, según nos recontrarremarcaron, por propia, noble y alta decisión. Desde el partido, apuntaron a destacar muchísimo el gesto de Llano. No obstante, dicen que la cuestión no fue tan armónica y que hay broncas, porque más de uno se quedó marginado con la irrupción de Quitita. ¿Qué dirá Llano al respecto?
Piedra libre
Piedra libre para quien descubra en algún cartel donde esté Enrique Thomas en la campaña política. Hay estupor, cuando no ironía, en los especialistas en campaña política: “¿dónde está Thomas, que no aparece al lado de Biffi?". No se asombren: nosotros les contamos de entrada acerca de cómo era obviado.
Patrones
No todas son vacas flacas. Quienes siguen siendo muy fuertes, en medio de la confusión, son los intendentes. Como se sabe, casi todos van por la re-elección y la gente común aún los identifica por sus históricos partidos, además de por la cara y, bueno, por los cargos municipales que con tanta generosidad reparten. Para muchos de ellos, incluso aparece como problema ir con “exitosos” como Cristina o Cobos o Jaque o Biffi, porque, en algunos pueblos, la gente sigue votando a partidos, no a concertaciones. La actitud de patrón de estancia, como vemos, sigue facturando bien.
Contento
¿Qué hacía el diputado Roberto Pradines en la sesión del Senado en la que se analizó el posible aumento a estatales, azuzando a Raquel Blas para que reaccionara (que cuesta poco) y riendo irónico, como si, más que un legislador, fuese un agitador profesional? Ligó varios insultos, por cierto, y hasta fue acusado por empleados estatales de trabajar para un poderoso grupo empresario. Pradines reía y reía. Anda contento.
Amores y vendettas
Armando Camerucci tuvo un lapsus esquizoide en su carrera política. Iglesista de la primera hora (o más o menos), tuvo un paso fugaz por el cobismo, pero luego retornó a su primer amor. Sin embargo, no se lo perdonaron. Llegado el momento de armar listas, Iglesias le bajó el pulgar y Sanz no le dio lugar ni en el banco de suplentes. Según parece, hay que ser iglesista de tiempo completo, porque, si no, el Mula te pasa factura y llega la vendetta.
Bomba
A esta altura, si la Municipalidad de Mendoza no arde en llamas, es porque hay más cemento y vidrio, que muebles. Muchos de sus empleados, nos lo dicen, se sienten rehenes de la guerra santa y silenciosa que hay entre Cicchitti y Fayad. Hasta el más perejil se da cuenta del feroz intento de Fayad por despegarse de la gestión de Cicchitti: “Vuelve la limpieza”, “Vuelve la gestión”, dice la campaña de Fayad y la moraleja es clara: hoy, la ciudad está sucia y falta management. Cicchitti tiene en sus manos una bomba de tiempo que él mismo fabricó. Si no la desactiva el Viti, ganando el mes que viene, pasará a la historia como el hombre que perdió el bastión radical por naturaleza. Paradójicamente, lo haría, según los números que se manejan, contra otro radical, ex mano derecha de José Genoud, el también turco Jaliff. Así las cosas, el Viti brama, se abre de la gestión y promete, que si gana, echa a todos los que actualmente gobiernan con Cicchitti. Imaginemos qué ocurrirá en el edificio de 9 de Julio si el ganador fuese el actual vicegobernador.
¿Por qué?
¿Por qué será que ninguno de los que hace política se divierte haciendo política?
¿Por qué los empresarios no se meten en política, pero hablan todo el día de política?
¿Por qué los demócratas aseguran siempre que son distintos?
¿Por qué a los justicialistas cualquier micro siempre los deja bien?
¿Por qué los radicales, si agonizan, actúan como si tuvieran quince años?
¿Por qué los progresistas no progresan?
¿Por qué los gorilas apoyan todos sus fundamentos en alguna tragedia de la clase media?
¿Por qué a los artistas les encanta ser amigos de algún empresario?
¿Por qué son tan miedosos y blandos los que piden mano dura?
¿Por qué los periodistas hacemos como que sabemos?
¿Por qué, sólo cuando hay elecciones, se usa la palabra “guarismos”?