Sacada: Susana Genem no es muy conocida para los mendocinos. A los más desinformados, les decimos que la señora es diputada nacional y peronista. Por eso ayer estaba en el búnker de Jaque, siempre atrás de todos (por ejemplo, en pleno festejo los dirigentes estaban en el escenario y ella abajo), manteniendo un perfil bajo que sólo dejó de lado a la hora de aplaudir, saltar, cantar como el más enfervorizado militante. Hasta se prendió con una gran sonrisa en el "un minuto de silencio para Cobos que está muerto". Sí, el mismo Cobos que horas antes había votado para convertirlo en vicepresidente.
Sorprendido: Dante González no lo podía creer. Y seguramente todavía no cae que a partir de diciembre será diputado nacional por Mendoza. Porque el secretario general del Sindicato de los Petroleros Privados era el tercero en la lista del PJ, y la magnífica elección de Jaque lo metió en el Congreso. La cara del morocho lo decía todo: más que alegre, estaba sorprendido y ¿asustado? por lo que viene.
Terminator: Adolfo Bermejo arrasó en Maipú. El intendente que ganó su tercera elección consecutiva le sacó 36 puntos de diferencia a su padre político, el "Chiqui" García, y metió seis concejales. O sea, todos las bancas que se pusieron en juego fueron para el PJ. Por eso llegó al Executive con el pecho inflado y con una postura de ganador envidiable. Incluso en el hotel ya se mencionó "Bermejo 2011". Demasiado aventurado, ¿o no?.
Pacificador: "Se va a acabar, se va a acabar, la dictadura radical", cantaban los jóvenes peronistas cuando el triunfo de Jaque era irreversible. Pero el gobernador electo, que mantenía la calma y compostura, pidió (exigió en realidad) a los muchachos que se callaran. Obvio, hicieron caso, bajaron la cabeza y se llevaron el canto para otro lado.
Emocionada: Fue una de las que más luchó por esta victoria, y de las pocas (junto con Bermejo y un puñado de dirigente más) que confió en Jaque desde un principio. Por eso ayer a Patricia Fadel se le escapó más de una lágrima cuando ya nada podía sacarle el triunfo al malargüino. Dicho sea de paso, también estaba contenta porque ella fue reelecta como diputada nacional.
Puntual: Lo suyo era una misión imposible: pelear contra Fayad y Biffi. Y logró un "meritorio" tercer puesto. Pero a pesar de las escasas expectativas, Luis Böhm, el candidato justicialista en la Capital, fue el primero en llegar al Executive.
Colorado: Remera color rojo furioso, y zapatillas deportivas (de las caras) al tono. El senador Daniel Cassia llamó la atención, y no sólo por su "bocha" reluciente. El legislador cambiará de Cámara (ahora será diputado) y por eso, más allá del "flojo" rendimiento del PJ en el tercer distrito (la única derrota del justicialismo), también llegó al hotel para los festejos.
Visionario: Recién cerraban los comicios y nadie decía nada de nada. Oficialmente era poco lo que se sabía. Pero uno se arriesgó antes que todos, y la pegó. Guillermo Carmona no tuvo miedo en enfrentar a los medios y, cuando la mayoría suponía que Jaque ganaba sólo por 3 puntos, se arriesgó y pronosticó un triunfo por 7 puntos. Dicho y hecho, porque esa fue la diferencia con Biffi.
Mudo: Sonriente, siempre detrás de Jaque y en silencio. Así fue la campaña de Cristian Racconto, el futuro vicegobernador de la provincia, y ayer no fue la excepción. El joven arquitecto ahora tendrá que modificar ese bajo perfil para manejar una Legislatura que no será completamente controlada por el PJ.
Eufórico: Llegó más tarde que todos, recién cuando los cómputos ratificaron su triunfo en Las Heras y nada menos que frente a Guillermo Amstutz. Rubén Miranda y sus muchachos arribaron al hotel cerca de las 2 de la madrugada, felices por la victoria (que al final fue más fácil de lo que se preveía) y cantando contra su rival peronista devenido en concertador.
Enemigo: Un poco para Cobos, menos para Biffi, algo para los peronistas concertadores, y todo para Cornejo. Los cantos, comenarios, chistes y bromas en el bunker del PJ tenía un destinatario casi exclusivo: el ministro de Seguridad, Alfredo Cornejo, el enemigo público número 1 de los justicialistas.