Abortamos, abortábamos y lo seguiremos haciendo

Una Doctora en Filosofía mendocina, Investigadora del Instituto de Ciencias Humanas Sociales y Ambientales y del Centro de Ciencia y Técnica, reflexiona a partir del proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo.

Foto: Télam
Foto: Télam

Con el pañuelo verde de la Campaña por el derecho al Aborto, Seguro, Legal y Gratuito -como identificación y resistencia- al grito de "aborto legal en el hospital" y "se va a caer", la marea acompañó en vigilia, frente al Congreso, el debate por el proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo que, obtuvo los votos en la Cámara Baja que, le abría la puerta para su tratamiento en Senadores.

¿Cuáles son los sentidos del aborto que han tenido relevancia para algunas de nosotras?

Las mujeres abortamos, abortábamos y lo seguiremos haciendo. El único aspecto en común. a todas las mujeres que abortamos voluntariamente. es nuestra determinación a interrumpir el embarazo. Los motivos son diversos y variados pero, cada aborto es único y, al igual que cada embarazo y cada parto, la decisión de abortar resulta de negociaciones entre la ideología, la materialidad de la existencia y el deseo. El aborto es una posibilidad, una opción y una realidad de mayor o menor aceptabilidad para algunas.

¿Cuáles han sido los argumentos que amplían esa libertad sin restringir, ni condicionar, ni obstaculizar las voluntades de las mujeres y los cuerpos con posibilidades de gestar?

La imposición del argumento que analoga a la mujer con la madre recae en volverla un objeto, en instrumentalizarla; como territorio a colonizar la mujer se vuelve continente cuyo cuerpo se reduce a los órganos reproductivos, una sutil maquinaria se pone en movimento cuando se naturaliza lo social y el cigoto se convierte en ser humano esclavianzo a las mujeres a un destino de maternidad impuesta que lleva al técnico que realiza la primera ecografía a referirse a la mujer como la mamá y al embrión como el bebé que juega, descansa, se siente feliz, saluda. La maquinaria termina por subordinar los intereses de las mujeres a los de la madre impuesta como destino biológico no elegido levantándose como protectora de los intereses de los fetos. Este recorte de la mujer a la hembra que pare, este reduccionismo de la mujer al útero, viola la desición, la autonomía y la autodeterminación de la mujeres; la inversión jerárquica útero- mujer, madre-mujer y feto-madre fragmenta el poder decisorio de las mujeres.

El debate en torno a la Interrupción Voluntaria del Embarazo ha permitido ponerle límites al poder "natural", al médico, a la voluntad social y la restricción estatal y propiciar el diálogo en relación a las condiciones habilitantes para ejercer libertades en la esfera de la sexualidad, con independencia de la reproducción y el maternazgo y por fuera de los inventos del patriarcado https://www.elotro.com.ar/el-instinto-materno-un-invento-de-opresion-patriarcal/

La Dra. Dora Barrancos en su exposición del 10 de abril de 2018 se ubicaba entre quienes defendemos el aborto legar para afirmar el derecho al disfrute sexual separándolo de la reproducción. "Un derecho humano fundamental", sostenía, que tiene que sernos dado a las mujeres para igualar el ejercicio de la sexualidad diferencial entre varones y mujeres. Su afirmación por obvia, fue radical, puesto que el sexo no embaraza a los hombres!!! ttps://www.youtube.com/watch?v=EzxPgZeV9Jw

Si somos recortadas en nuestra capacidad reproductora y ubicadas en la dimensión de lo "natural", las mujeres en situación de aborto y los cuerpos gestantes y/o con capacidad de gestar que, protagonizan un discurso transgresor a la norma patriarcal heteronormalizadora de los vínculos y la vida, son estigmatizadxs. Sostener la penalización refuerza estereotipos sobre maternazgos, amamantamiento, crianza y cuidado y sostiene estigmatizaciones. Sin embargo cometer un acto ilícito no ha sido razón suficiente para impedir practicar un aborto como resistencia a la definición hegemónica de la mujer. La penalización no nos ha disuadido por el contrario, nos obliga a practicarlo clandestinamente en condiciones que podrían afectar nuestra salud.

Pero entonces ¿cuáles son los cuerpos del aborto? ¿cuáles son los cuerpos perdidos, silenciados, olvidados? ¿cuáles son los cuerpos que (no) importan en la lógica que asigna lugares y posiciones para varones y mujeres y todos los entre(s) ellxs?

La posibilidad de disponer un espacio para que circule la palabra y la escucha en torno a la IVE nos ha permitido visibilizar(nos) al/el cuerpo como espacio político en disputa, al género en sus usos políticos, a ese cuerpo producto engendrado y los cuerpos de las mujeres en significados sociales, patriarcales, jurídicos, ginecológicos, químicos y biológicos desvinculados de anclajes metafísicos, teológicos o religiosos y de cualquier fuero íntimo que no permitiera situar(nos) en un problema de salud pública.

Los términos del Dr. Alberto Kornblihtt, que sabe lo "que está mal", confirman que un embrión no es un "ser humano" que, "vida humana" no es un concepto biológico, sino una abstracción que resulta de convenciones sociales, culturales, legales e incluso religiosas. Insiste en diferenciar "persona" como entidad legal y "vida" para la biología. Explica, desde la biología, a quienes aluden al cigoto como "ser humano" que, aquella unión entre espermatozoide y óvulo, es necesaria pero no suficiente para formar un ser humano, la ciencia no ha podido aún reproducir vida fuera del útero sino que más bien precisa de la información que provee la placenta, de allí que los mamíferos seamos plancentarios. El desarrollo del embrión ocurre obligadamente en el útero del cuerpo gestante, el embrión tienen una dependencia absoluta con ese cuerpo que okupa en el intercambio de oxigeno, gases, alimentos, anticuerpos sin el que desaparecería, no podría progresar, se intoxicaría y del que depende absolutamente. Embrión o feto no son seres independientes a ese cuerpo que los aloja sino más bien se asemejan a un órgano. Si bien está formado de células vivas el embrión no tiene carácter de "humano" ni de "persona". Desde la perspectiva biológica "vida" es un concepto aplicable a una célula que cumple ciertas condiciones: reproducción y metabolismo y claro, el embrión está formado por células vivas tal como lo están los espermatozoides, los óvulos que se eliminan con cada menstruación, las células de la placenta que se desechan en cada parto o lo que se expulsa en un aborto espontáneo antes de que viva independientemente de un cuerpo gestante: https://www.youtube.com/watch?v=MLJear0RhmI

Asumidos los argumentos biológicos lo que se interrumpe es la posibilidad de gestar y de maternar, lo que abortamos entonces es la maternidad impuesta y en el mismo acto afirmamos la maternidad concentida como opción que podría planificarse en cualquier otro momento de la vida de la mujer o cuerpo gestante y al tiempo tiempo aperturamos otras posibilidades de vida en las que no quepa maternidad alguna. El centro de la escena se corre del cigoto, del embrión o del feto y se pone en primer lugar la autonomía y autodeterminación en la vida de las mujeres.

Cada una de nosotras tenemos que contar con la opción y el derecho de interrumpir un embarazo prematuramente de lo contrario somos esclavas del cigoto a causa de razones que no condicen con la gradualidad y el desarrollo intrauterino. Así lo sostuvo la Dra. Aida Kermelajer de Carlucci en la presentación del libro Aborto: la autonomía sexual de las mujeres de la Dra. en filosofía Patricia Gonzalez Prado en la provincia Mendoza. Lo inconstitucional -comenta Aída- es penalizar el aborto durante los primeros noventa días de gestación en los que debe primar siempre la autonomía de la mujer. A una mujer que transita un embarazo no elegido o que ha quedado embarazada involuntairmente no se le puede exigir la ineligibilidad de la conducta, no se la puede obligar a seguir adelante con un embarazo no desedo puesto que en tal caso se reduce a ser un instrumento para otro, esclava del cigoto, presa del instinto.

La Dra. en Ciencias Sociales Claudia Anzorena como parte de la Campaña por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito, el 10 de mayo de 2018 expresa no sólo que "es injusto que las decisiones que tomamos sobre nuestra sexualidad, salud, deseo y capacidades reproductivas tengan que ser gestinoadas en la clandestinidad y bajo preceptos ajenos" sino además que es aberrante que el acceso a un aborto seguro se trate de un privilegio de clase: https://www.youtube.com/watch?v=8HKz5GsDuGo

Sostener leyes que penalicen el aborto constituye una violación de los Estados a respetar, proteger y hacer efectivo el derecho a la salud y, obstruye el acceso en condiciones de igualdad entre los sexos, agravando las desigualdes de género, de clase y las condiciones educativas, económicas y culturales de mujes las mujeres y de los cuerpos gestantes en situación de abortar.

En la presentación del libro "Código Rosa. Relatos sobre abortos" que tuvo lugar en la Biblioteca San Martín hace unos días, también en Mendoza, la autora Dahiana Belfiori cuenta sin susurrar y enardecida lo que ha significado para ella la experiencia de practicar una escritura a la escucha de relatos de mujeres que eligieron no ser madres habiéndolo sido ya, de aquellas niñas que eligieron no serlo aún y de otras no querran devenir madres; mujeres que optaron por una práctica segura, que pudieron acceder a información para el uso del Misoprostol y que testimonian situaciones de acompañamiento y tránsitos de aborto.

https://www.rednosotrasenelmundo.org/IMG/pdf/Como_hacerse_un_aborto_con_pastillas-Lesbianas_y_Feministas_por_la_Despenalizacion_del_aborto.pdf

Belfiori corporiza en palabras la revolución verde, la de las hijas, también la de nuestras abuelas, nuestra revolución, que demanda un derecho mientras sacude la estructura patriarcal y desmorona modelos heteronormados. En nuestros cuerpos se trama la revolución cuando dictamos nuestra ley cada vez que abortamos y cada vez que acompañamos a otras a abortar. Puesto que "nosotras creamos el código, lo interpretamos, lo compartimos y lo hacemos visible" una nueva forma de hacer circular información a la vista de todxs en redes acuerpadas. #AhoraEsCuando #AbortoLegalYa #AbortoLegalenelHospital

Mariana Alvarado, Doctora en Filosofía.