Año tras año, numerosos fanáticos, seguidores e incluso periodistas del mundo siguen por la página web de la organización del Dakar sus incidencias minuto a minuto.
Extrañamente, en los últimos tres, la página ha tenido actualizaciones
para hacerla más amigable y completa, pero lejos de ello, el diseño y la prestación que ofrece se ha tornado más compleja y con menos facilidades.
Se extraña así cuando aparecían los vehículos en tiempo real y era posible seguirlos durante todo el tramo de la etapa.
Lo más extraño y grave es la demora excesiva en la actualización y la detención de la página por varios minutos durante los cuales no se produce ningún movimiento ni noticia.
Para tener idea de lo que sucede hay que recurrir a los tweets de las personas que están atentas a la carrera en el camino.
Esto ocurre en tiempos donde es posible seguir el vuelo de un avión en tiempo real, en cualquier lugar del mundo.
Otra "boutade" comunicacional francesa, pese a la ingente cantidad de dinero que recauda de países, provincias, municipios, sponsors, pilotos e incluso acompañantes.
Todo es negocio, menos la inversión en comunicación.