Macri y la deuda interna

Foto: NA
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 El presidente asumió la primera magistratura con el beneplácito de todos aquellos que buscaban un cambio en el rumbo del país, cansados del régimen kirchnerista. Instalado en la Casa Rosada, entre sus primeras medidas, recompuso la imagen del país en el exterior, con grandes resultados, visitando países de los que estábamos alejados, como Italia, España, Francia. 

El presidente de E.E.U.U. visitó el país, después de años de alejamiento. Como corolario de esta política exterior, le pagamos a los fondos buitres, saliendo del default después de más de una década en este estado. Ahora bien, hasta aquí todo bien. Pero y puertas adentro, cómo andamos? La realidad es que Macri recibió un país endeudado, con tarifas atrasadas, con un plantel de empleados públicos sobredimensionado, con provincias sumamente endeudadas. Revertir tan difícil panorama requiere grandes esfuerzos y afectar recursos. 

Pero, que tanto puede esperar el ciudadano de a pie? Los gremios reclaman aumentos salariales entre un 30 y un 40% para paliar los alicaídos bolsillos de los trabajadores. El gobierno sostiene la imposibilidad de pagar semejantes aumentos. Las medidas que propone el gobierno, aparecen sólo como parches aislados que intentan dar alguna suerte de respuesta efectista: tal el programa de empleo joven o la ley antidespidos que impulsan la oposición y los gremios. Lo cierto es que la gente necesita hoy una batería de medidas económicas concatenadas e interrelacionadas, que conformen un “Programa Económico”, que provoque realmente una solución inmediata al problema de la inflación y la recesión.

Medidas que funcionen entrelazadas, con plazos preestablecidos. Lo contrario, sólo aparenta ser sólo gotas en el océano, medidas que se pierden a poco de empezar. Mientras que el discurso de los funcionarios nacionales pasa por entender profundamente los problemas que padecen los argentinos, los supermercados nos castigan a diario con aumentos desmedidos y exorbitantes, que no respondan a lógica económica alguna. Igual los combustibles.

El presidente Macri prometió un segundo semestre del año más estable en el plano económico. Desconociendo el fundamento último de dicha promesa, espero dos cosas: primero que se cumpla, segundo que la gente aguante la espera.