¿Cornejo se enfrenta a su 125?

El Frente Renovador hizo un paso al costado en las líneas de Cambia Mendoza y pidió más diálogo antes de aprobar un aumento por decreto para los docentes. El diputado Guillermo Pereyra puso en jaque al ítem Aula.

  A una hora de que el decreto de aumento para los docentes se tratara en la Cámara de Diputados, el Frente Renovador anunció en conferencia de prensa que no acompañaría la sesión. Esta decisión puso en jaque el quórum necesario para que la iniciativa de Alfredo Cornejo sea sancionada, por lo cual el radicalismo se vio obligado a postergar el tratamiento legislativo hasta el próximo miércoles. Pese a que se intente minimizar el hecho, la postura del massista Guillermo Pereyra hizo crujir la estructura del frente Cambia Mendoza y fue un baldazo de agua fría para el gobernador.

Al momento de justificar su decisión, los referentes del Frente Renovador en Mendoza, Guillermo Pereyra y Jorge Difonso, adujeron que lo hicieron para descomprimir la tensión social que ha generado esta discusión y llamaron a agotar todas las instancias de diálogo. Su postura sirvió para aplacar el malestar de los docentes que se agolpaban en la Legislatura, pero ha puesto en peligro los planes del gobierno provincial en su lucha con el sector sindical.

El jefe del Ejecutivo está dispuesto a cargar el costo político de firmar aumentos por decreto y, en el esquema a futuro, contemplaba la posibilidad de hacerlo con todos los gremios con los que fuera necesario. Sin embargo, la actitud de Pereyra encendió las alarmas en el cuarto piso de Casa de Gobierno, donde advirtieron que la supremacía en la Legislatura no es tan sólida como pensaban.

Así como el viernes el senador de Libres del Sur, Ernesto Mancinelli, despejó dudas acerca de su sentido de pertenencia en el bloque Cambia Mendoza, la actitud de Pereyra dejó en evidencia las grietas que pueden abrirse dentro de un frente multipartidario.

En el radicalismo entienden que el titular del Centro de Empleados de Comercio (CEC) aplacará sus dudas en la mesa de diálogo convocada para el martes y que el miércoles acompañará al resto de sus aliados. Sin embargo, habrá que esperar hasta el ese día para ver si el diputado massista decide presentarse en el recinto y dar quórum a la sesión. Incluso si se abstiene de votar el radicalismo tiene mayoría, pero necesitan que el legislador esté sentado en su banca.

Para algunos la maniobra de Pereyra sirvió para evitar que el decreto se sancionara en medio de un multitudinario paro docente. Para otros, fue el primer síntoma de la debilidad de las alianzas que tejieron antes de las elecciones en el oficialismo. Depende de lo que ocurra el miércoles se podrá deducir qué hipótesis tiene más fuerza.

En 2008 en un escenario de tensión social, con una multitud de personas apostadas en la puerta del parlamento, Julio Cobos hizo caso omiso de los designios del espacio político que lo contenía e impidió la sanción de la resolución 125 que aplicaba un sistema de retenciones móviles a las exportaciones agropecuarias. Hoy quien amenaza con probarse ese traje es Pereyra.

El miércoles el titular del CEC tendrá tres opciones. La primera es presentarse en la sesión y votar en sintonía con el resto del frente Cambia Mendoza; la segunda es presentarse y votar en contra del decreto de aumento, ante lo cual la votación terminaría empatada y definiría el voto del presidente de la Cámara, Néstor Parés (UCR); y la tercera es que no se concurra a la sesión, dejando nuevamente sin quórum al oficialismo para su tratamiento. Esta última es la que le quita el sueño a más de uno en Casa de Gobierno.