El Ministerio de Salud de la Nación dio la orden a las provincias de suspender la entrega del kit del Programa Qunita, el cual da asistencia y acompañamiento a la madre y al recién nacido con el objetivo de reforzar la captación temprana de las mujeres embarazadas y así disminuir la mortalidad materna e infantil.
Lanzado en julio de 2015, Qunita favorece el desarrollo de controles prenatales durante el embarazo, orienta a las familias para la atención del parto en una maternidad con las condiciones adecuadas y garantiza el acceso a una cuna y a los elementos básicos para el cuidado del recién nacido.
Además, el programa busca consolidar un circuito que empieza con la chequera de registro de los controles prenatales durante todo el embarazo, sigue con la orientación, a partir de la semana 35, para la atención del parto en una maternidad segura, continúa con el parto atendido por profesionales, sigue con el Alta conjunta en la que se indicarán los controles para la madre después del parto y para el niño o niña recién nacido y culmina con la entrega del kit Qunita.
La decisión de la actual conducción del Ministerio, se basa en una interpretación arbitraria del informe técnico elaborado el año pasado por el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) a pedido de la anterior gestión, mediante la cual buscan ocultar la decisión de recortar la inversión (para ellos gasto) en salud pública. El Instituto evaluó solamente la cuna (es necesario aclarar que ninguna disponible en el mercado es analizada por el INTI ya que no existen normas nacionales de certificación de cunas) aprobando las condiciones de resistencia de la estructura de las mismas, que respondieron bien cuando se probó la estabilidad, la carga vertical, la flexión sobre los barrotes y la carga sobre la base. Por lo tanto, de ese Informe no se puede afirmar que las cunas sean inseguras.
Lo que sí es realmente inseguro, es que los niños y niñas no puedan dormir en un espacio propio como es la cuna del kit, la cual reduce en un 50% la mortalidad por muerte súbita. Respecto al saco de dormir, la Sociedad Argentina de Pediatría sostiene que son más riesgosas las sábanas y frazadas mal usadas. Fue ésta entidad la que aconsejó la incorporación del saco a los fines de disminuir el riesgo de muerte por asfixia.
Desde su implementación a la actualidad, solo en Mendoza se entregaron más de 2200 kits, lo cual equivale a una inversión estatal que supera los 17 millones de pesos. Además, gracias a la tensión generada por el programa, el Hospital Ramón Carrillo de Las Heras tomó las medidas necesarias para cumplir con las Condiciones Obstétricas Neonatales Esenciales (CONE) convirtiéndose en la novena maternidad segura de la provincia.
No hay que ser muy listo para darse cuenta que el único objetivo de esta medida es justificar la baja del programa, sin pagar el costo político que conlleva quitar Derechos. Ya que para el actual gobierno los fondos destinados a garantizar un inicio de vida más equitativo y seguro no son una inversión, sino que por el contrario representan un gran gasto que debe ser eliminado.
Dr. Pablo Ferrari
Miembro del Foro Salud Inclusiva