La incorporación a la carta magna de los derechos a la igualdad y la no discriminación, a la salud, al trabajo, medio ambiente, acceso y protección del agua potable, del usuario y consumidor, como también el acceso a la información pública, los mecanismos institucionales de participación democrática, la autonomía municipal, la creación de comunas, la representación de todos los departamentos en la legislatura o la limitación de las reelecciones para todos los cargos electivos son sólo algunos ejemplos que ponen de manifiesto la importancia de avanzar hacia un debate profundo y sincero en una modificación integral que responda a los intereses, no de la clase política, sino de todos los mendocinos, de su día a día y que contribuya a mejorar la calidad de vida y de las instituciones para así poder crecer como sociedad democrática.
Celebro que desde los distintos espacios políticos, sin mezquindades y con visión estratégica de futuro, se abra la discusión de la postergada actualización institucional que Mendoza y los mendocinos tanto necesitamos y nos merecemos.