Ernesto Espeche, en un contexto en el que se hace referencia a la ratificación en sus puestos de algunos periodistas de Radio Nacional, contesta preguntas formuladas por Ulises Naranjo.
Palabras más palabras menos, afirma que en la radio de su dirección durante la gestion K., siempre aparecieron “todos los matices de la información”.
Esto no es cierto. Mucho menos que “defienda el pluralismo”.
En lo que a mí respecta no solo me silenció.
Usaron micrófonos que son de todos para vilipendiarme. Lo menos que me endilgaron fue “gorila”.
Sin haber tenido posibilidad alguna de replicar dichos que propalaron; Rudman mediante; el “comunista hormonal”.
Más aun. En oportunidad de concurrir con funcionarios de la justicia, a un programa relativo a los juicios que se realizan en los tribunales federales, armaron una jugarreta.
Hicieron salir al aire para incomodarme a una oyente supuestamente neutral. Por su voz y sus recuerdos reconocí a una integrante del PC o que lo fue y desbarate el intento al aire.
Luego, una señorita de la producción me pidió disculpas con argumentos en los que no creí ni creo.
Espeche miente.
Sería bueno que “otros matices de la información” digan tambien como fueron las cosas.
Y no se trata de criticar en bloque. Se diferenciar el carácter propagandístico de 6,7 y 8.
De otros como el Canal Encuentro.
Y no tengo ningún “prejuicio” con Radio Nacional.
El prejuicio lo tengo con Espeche.
Que compartió listas del Frente para la Victoria con nazis. Para no mencionar otros entuertos acerca de los que oportunamente opinaré.
Espeche siguió directivas del PC, (del que es integrante) y del Frente para la Victoria.
En consonancia con el enfoque parcial y el fanatismo que impulsaron en algunos medios oficiales que manejaron.
Aunque también se que hubo periodistas de medios del estado que actuaron de manera distinta.
En buena hora que no hayan perdido el empleo personas que con sus particulares enfoques trabajan a diario.
Los ñoquis son otra cosa. Son los que cobran sin trabajar.
Y son muchos los que dejo la gestion K en distintos ámbitos de las administraciones.
Amén de los ñoquis de las plantas permanentes. Producto del acuerdo de peronistas, radicales y demócratas.