Mendoza, simulación y derechos humanos

Una vez más, la corrupción y los represores van de la mano.


En memoria de Miguel Pointeau
Asesinado por policías en las mazmorras del D2


Centenares de personas fueron vejadas, violadas, torturadas y asesinadas en el D2, por criminales que respondían y participaban de las órdenes de la COMUNIDAD INFORMATIVA y del CENTRO DE OPERACIONES TÁCTICAS (COT); bajo el mando del ejército y la aeronáutica.
Que el tétrico espacio policial, sea destinado a la memoria y a los derechos humanos, constituye un hecho significativo.

Sin embargo no hay política de Estado democrática para la seguridad pública y los derechos humanos.
Y la inseguridad es uno de los flagelos que nos sigue golpeando.

No son pocas las denuncias de apremios y crímenes policiales (o suicidios) en democracia.
La impericia, incapacidad o complicidad de políticos tradicionales, ha contribuido decisivamente a que tengamos tal estado de cosas.

Lo policial, no desvinculado de la impunidad, es parte del problema; no de la solución. 

Pese a valorables avances, fruto de la lucha consecuente, la impunidad sigue enseñoreada. 

Y la gozan también, colaboradores civiles de las tiranías en distintos ámbitos del estado. Y también en sociales y políticos. Mimetizados. Con sus mismas prácticas. Aunque de otra manera. Refinando modales. En la Justicia Provincial, en la Universidad, en los ámbitos educativos, en las fuerzas de seguridad, en los servicios de inteligencia, etc.

Sin ir más lejos, en el Poder Ejecutivo. Estrechamente vinculados al Gobernador, deambulan los funcionarios Bourlot, Cirasino y Vázquez. Y en el Frente para Victoria. En el que fue candidato a legislador frustrado compartiendo la lista con el Partido Comunista, otro represor civil; “Miso” Modrijan. Que también fue Presidente del PJ de la Capital.

En lo que a la Policía respecta, no hubo condigno castigo. De lo que es una expresión la vuelta atrás con la reforma Lafalla; apoyada en su momento por todos los Partidos.

Desde el chantaje y amenazas a los distintos gobiernos con nuevas asonadas armadas y carpetazos, lograron además de impunidad, tener la “vaca atada”.

Negocios espurios comprometen a Comisarios no tan retirados y a funcionarios civiles venales.
Pero de esto pocos hablan.

• Rivero (CERPOL) otrora apoyatura logística en licitaciones truchas del marino criminal Cavallo, gobernador Gabrielli mediante, monopoliza el negocio de las verificaciones técnicas vehiculares. Y protege torturadores del D2 en sus plantas verificadoras. No casualmente fue su titular durante el terrorismo con apoyo estatal del 75.

• Alcalde, (AMUPPOL) denunciado por el propio Gobernador Pérez de corrupto y no democrático, impulsa protestas no muy pacíficas. Aunque enancado en justas reivindicaciones.
• Molina (Comisión de Estudios Históricos), estudiando desde el 78 no sabemos qué historia, cobra del estado provincial para también mantener un Museo policial en la seccional 7ª. de Godoy Cruz, en cuyas paredes exhibe todavía fotos de represores policiales.

Una vez más, la corrupción y los represores van de la mano.

Y esto pasa en Mendoza.

La misma provincia en donde simbólicamente cambia de manos uno de los muchos edificios destinados a la tortura y a la muerte.

Una vez más, no es suficiente la memoria. Hay que actuar en consecuencia.