El sábado 30 de mayo el filósofo Darío Sztajnszrajber estuvo en la emisión de Televisión Registrada y a partir de un informe desarrolló una idea clave para comprender con mayor profundidad el siguiente concepto: “La Patria es el Otro”, ampliando el horizonte del significado de este pensamiento, que da cuenta de las características del momento histórico que atraviesa nuestro país en este último tiempo y las transformaciones a las cuales ha dado lugar.
El informe del programa televisivo sobre los festejos del 25 de Mayo mostraba claramente los cambios estructurales que se han producido desde aquella crisis del año 2001, como corolario de décadas de políticas de ajuste, privatizaciones y achicamiento del Estado, a la actual configuración donde las políticas públicas, impulsadas por el proyecto político popular iniciado en 2003, cumplen un rol fundamental en la construcción de igualdad e inclusión de grandes mayorías que habían sido expulsadas salvajemente del aparato productivo y de la seguridad social en la etapa anterior.
Dice el filósofo, a partir del informe, que “estamos en aras de pensar el patriotismo de una manera distinta, por fuera de los patriotismos esencialistas que siempre fueron dogmáticos, violentos y excluyentes”. Desde ahí rescata la idea, que surge en este tiempo, de que “La Patria es el Otro”. Por el contrario, históricamente la noción de Patria estuvo escindida necesariamente de lo otro, lo ajeno, lo extraño, lo distinto, porque justamente en aquel esquema conservador tales conceptos resultaban contradictorios, porque el “otro” no es lo propio y la Patria es precisamente lo que nos identifica con lo propio. Y finalmente destaca que “el hecho de que una Presidenta o un proyecto político tenga como uno de sus ejes fundamentales que lo más propio tiene que ver con las necesidades del otro, con la apertura hacia el otro, es un acto revolucionario y es algo inédito en nuestra historia”.
Ciertamente que es un hecho inusual y no menor, de una potencia enorme, perdurable y transformadora, que hay que continuar cultivando y reproduciendo, teniendo en cuenta que nos encontramos en tiempos donde en el campo político aún tienen vigencia expresiones como “El cambio te sirve”, que apelan a un individualismo acérrimo y a una negación de lo colectivo. No es casual que tales expresiones surjan de un espacio político nacido de un acuerdo entre el sector más retrógrado de la Unión Cívica Radical, que ha devenido en un proyecto con un ideario neoliberal a partir de sus circunstanciales autoridades, y el PRO, representativo de la tradición del menemismo, donde las políticas de exclusión eran una constante. Es a ese lugar donde quieren volver y por eso apelan a ese tipo de slogans.
Todo tiene que ver con todo. En ciertos países de Europa, las políticas de ajuste y el neoliberalismo salvaje, generaron expresiones de un patriotismo negador de lo diferente, con sus consecuencias de violencia, xenofobia e intolerancia.
En Argentina y en muchos países de la región recuperamos la Patria porque se ha construido, a fuerza de resistencia y de lucha, un proyecto político colectivo que se funda en la igualdad, la solidaridad y la inclusión. Tenemos patria porque superamos el individualismo y la competencia entre hermanos que nos propuso el neoliberalismo que impuso la dictadura más sangrienta de nuestra historia y se consolidó con el menemismo, donde los medios de comunicación hegemónicos cumplieron un rol fundamental en la difusión y legitimación de las políticas que tuvieron como eje la exclusión y la patria para unos pocos, los que se llenaban de guita cuando millones sufrían, desaparecían o eran perseguidos. Los mismos medios que hoy atacan la idea de igualdad, solidaridad e inclusión. Los mismos medios que lloran lágrimas de cocodrilo cuando hablan de pobreza pero que explotan en cólera cuando se promueven políticas públicas que han contribuido a reducir sustancialmente el flagelo de la desigualdad. Porque en definitiva lo que les molesta es que tales políticas ataquen con fuerza las raíces de la pobreza, que provienen de la desigualdad, donde la riqueza obscena y sin límites, basada en la explotación y la exclusión, son las responsables de la miseria. Por eso la única solución que proponen siempre es la caridad, porque no quieren que les toquen sus intereses ni ceder en lo más mínimo la riqueza que concentran.
Tenemos patria porque la mayoría del pueblo levanta las banderas de la justicia social, la igualdad y la comprensión de que uno solo puede ser feliz si el que está al lado mío, el otro, es feliz. Por eso, en nuestro país, “La Patria es el Otro”.
Germán Herrera, referente provincial de Nuevo Encuentro