Respuesta del peronismo unido a Marcelo Padilla

Carlos Aranda y Carlos Gallo se refirieron a la columna de Padilla "La huelga del carmonismo".

Foto: Pachy Reynoso/MDZ
Foto: Pachy Reynoso/MDZ

Más allá de la consideración que le merece al autor de la nota sobre el triunfo radical en las elecciones capitalinas, lo que nos motiva a escribir la presente misiva es la lectura que hace Padilla sobre el peronismo en Capital.

Y es que está repleto de intencionalidades, en primer lugar cae en el viejo reduccionismo entre Kirchnerismo vs. Peronismo, como si fueran dos cosas distintas, y según la nota, hasta antagónicas, visión que no solo no compartimos sino que consideramos superada. Como alguna vez dijo Néstor Kirchner “somos peronistas, nos dicen kirchneristas para bajarnos el precio”, una pena que después de más de una década no lo haya entendido o se desentienda hoy.

Padilla en su columna aduce una desunión en el peronismo, pero, ¿con que datos sostiene tal juicio? ¿Qué hechos, actos o realidades lo llevan a arribar a tal conclusión? La respuesta que se desliza de la nota es lamentable, ya que lo único que sostiene el fundamento de Padilla son dichos y entredichos en redes sociales, fotos subidas a estos medios de interacción, impresiones personales, etc.

Consideramos que con un análisis tan superficial y liviano, no puede afirmarse de manera tan categórica que determinado sector hizo (como lo llama el autor) huelga durante la elección. La única desunión que la nota deja advertir es la impresión virtual del autor con la realidad efectiva, basta solo en ver los números de las elecciones para dar por tierra el forzado análisis al que Padilla llega.

Carlos Aranda en las primarias obtuvo 5275 votos, mientras que Pinty Saba 3420 y Gustavo Tobares 1635. En las pasadas elecciones del día domingo 3 de mayo, la lista del FPV obtuvo cerca de 10.000 votos, con estos números difícilmente podemos concluir que el sector al que el autor denomina “Carmonismo”, no haya contribuido al caudal de votos de Carlos Aranda, por lo que el derrotero de porcentajes que el autor desliza en la nota devienen en inconducentes o descontextualizados al hacer un análisis más serio y detallado del tema. Análisis que por otro lado, se lograba simplemente con datos que cualquier ciudadano tenía a la mano.

Con tales datos en cuenta, el autor parece haberse convertido en una suerte de Pitonisa, con un fatalismo propio de Elisa Carrió, repartiendo juicios y “categorías” de peronistas, cual guardián y depositario de la moral justicialista, en un análisis que busca más altura que la del flojo pensamiento que lo sostiene, quizás en busca de tal elevación, en algún momento el autor, terminó divorciando la realidad, de las intenciones o pensamiento propios, de los cuales surge la nota.

No queremos con ello considerarnos ajenos a toda crítica que el autor quiera hacer al Peronismo en Capital, pero no podíamos dejar de mencionar el peligro que encierra la repartija de juicios sin ningún asidero en la realidad, así como dar por verdades absolutas las impresiones personales, pensamos que al momento de opinar en un medio de comunicación se debe hacer de manera más seria, o por lo menos dejar en claro desde donde y con qué intereses se está hablando.