Mujer y poder para construir un país con equidad

La relación y el poder y la influencia positiva que habría si las mujeres ocuparan más cargos de decisión.

 “La participación de las mujeres en los procesos de toma de decisiones es altamente rentable y su rol en el diseño y aplicación de las políticas públicas impacta favorablemente en la vida de las personas”. Esta fue la conclusión a la que arribaron líderes mujeres de todos los continentes en la reunión internacional de alto nivel sobre las Mujeres en el poder , encabezada por la presidenta Michelle Bachelet, quien fue la primera directora ejecutiva de ONU Mujeres (2010-2013) su sucesora, la sudafricana Phumzile Mlambo-Ngcuka y el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon.

Nos encontramos en un momento particular de la historia, no sólo mundial, sino también nacional; en el que se disputan elecciones y posiciones de poder y representación. Lugares en el que las mujeres son tenidas en cuenta en su mayoría gracias a un cupo obligatorio y considerando los efectos positivos que estas generan en ámbitos de liderazgo.

Está claro que hay resistencia a que las mujeres lideren en política y empresas . Sin embargo, hasta ahora, el liderazgo sin las mujeres no ha prosperado ni generado mejores comunicaciones entre ciudades y naciones, tampoco ha hecho crecer la economía mundial, disminuido la pobreza, ni generado más trabajo. Para ver un cambio, tenemos que tomar una decisión.

De acuerdo con las estadísticas de la CEPAL, una de cada dos mujeres de la región está fuera del mercado laboral y una de cada tres no dispone de ingresos propios , mientras solo uno de cada 10 hombres se encuentra en la misma condición. También concluye que si las mujeres tuvieran el mismo acceso que los hombres al empleo, la pobreza disminuiría entre uno y 14 puntos porcentuales en los países latinoamericanos.

Es necesario invertir en la mujer no sólo por el deber de generar igualdad en derechos humanos, sino para comprobar que, si las mujeres pueden reinvertir el 90% de sus ingresos en sus familias, pueden ser una gran fuerza económica, social y cultural, impactando de forma positiva cada una de estas áreas.

Somos la mayoría de la población y sin embargo la minoría en puestos de decisión , a este ritmo necesitaremos un siglo más para ser testigos de la participación igualitaria entre mujeres y hombres.

No se trata de competir contra el hombre, sino de juntos avanzar en un camino de equidad donde lo escrito en las normas sea parte de la realidad en la que Más Mujeres ocupen más espacios de decisión.

Como expresó Phumzile Mlambo-Ngcuka, actual Directora Ejecutiva de ONU Mujeres “No podemos permitimos perder el potencial de otra generación de mujeres”.